La Casa del Jabonero…Los primeros 100 días de gobierno  en Tlaxcala La Casa del Jabonero…Los primeros 100 días de gobierno  en Tlaxcala
Muchos se preguntarán qué pueden hacer en 100 días las nuevas autoridades de Tlaxcala. Unos dicen que nada y otros que mucho. El gobernador... La Casa del Jabonero…Los primeros 100 días de gobierno  en Tlaxcala

Muchos se preguntarán qué pueden hacer en 100 días las nuevas autoridades de Tlaxcala.

Unos dicen que nada y otros que mucho.

El gobernador Marco Antonio Mena, y los 60 alcaldes llegarán a su cita de los 100 primeros días éste próximo lunes.

Veremos en los municipios eventos donde según informarán a sus gobernados lo que han logrado.

Hasta el momento no hay confirmado que  el mandatario Marco Mena vaya a hacer un evento para festejarlo.

Los cien primeros días de gobierno es un término que inventó Franklin D. Roosevelt tras ganar las elecciones en 1933, en plena gran depresión económica estadounidense. El presidente necesitaba gestionar el cambio rapidamente  y que su mensaje llegara de manera directa a la opinión pública.

Cuando se ganan las elecciones, los ciudadanos quieren ver que su voto ha servido para algo y esperan ansiosos las primeras medidas que el nuevo gobierno va a adoptar (los ciudadanos y los medios de comunicación).

En Tlaxcala el primer mensaje del gobernador en su toma de protesta fue un gobierno eficaz y honesto, la premisa será cumplir la palabra, colmar expectativas, dar respuesta positiva y concreta a las necesidades y exigencias de la ciudadanía; en suma, pasar de la gobernabilidad típica a una gobernanza moderna.

Esas fueron las palabras del gobernador, que hoy a 100 días habrá que ver si las expectativas han sido diseñadas y cómo han sido recibidas por la ciudadanía, partidos políticos, organismos empresariales, y la propia Iglesia de Tlaxcala.

Poco después de su llegada, su equipo de comunicación lanzó en redes sociales su marca con el eslogan de Construir y Crecer Juntos, el cual forma parte del estilo que pretende de ser cercano a la gente.

Ha sido común verlo en eventos en contacto directo con los asistentes a sus eventos, o bien en visitas sorpresas como la realizada al Hospital General de Tlaxcala, además de atención permanente a la prensa, todo lo contrario a su antecesor Mariano González Zarur, quien no tuvo relación con reporteros, y sus actos eran difundidos en la mayoría a través de comunicados oficiales.

En ese aspecto es algo que el actual titular del Ejecutivo Local puede presumir de una relación abierta con la prensa, la cual había sufrido en carne propia el desdén con González Zarur.

Buscó con su lema generar emociones, exhortar e inspirar a quienes lo escuchan o ven en cada evento.  “Construir y Crecer Juntos” mandó el mensaje de que todos pueden diseñar el gobierno que aspira Marco Antonio Mena, pero sobre todo insertó el primer discurso de toma de protesta, cuando sostuvo que era tiempo de pasar a una gobernanza  moderna.

Otros esquemas que pueden entenderse es impulsar, unir y alentar a una determinada sociedad en la búsqueda de nuevos estadíos de desarrollo, o acorde a los tiempos difíciles que enfrenta el país con la política del presidente de Estados Unidos a fin de buscar la unidad de los ciudadanos y superar dichos momentos, o simplemente diferenciarse de otros gobiernos.

Trabaja en sus tres grandes líneas de trabajo en su gobierno: educación, salud y empleo.

Tuvo una gira a China con el objetivo de abrir nuevos mercados  para Tlaxcala ante el complicado panorama con Estados Unidos.

Una palabra clave en su toma de protesta y creo que ha cumplido es privilegiar el terreno democrático y dejar a un lado pugnas que han originado fragmentación social.

Hasta el momento se ha sentado con partidos claves como el PAN y el PRD, con quienes les ha tendido la mano, y le han admitido que pueden trabajar juntos, sin darle un cheque en blanco, sobre todo en materia de seguridad, rubro que tiene que atender con énfasis ante los últimos eventos delictivos registrados en la entidad.

Hasta ahí podemos decir que todo va bien, pero hay otros aspectos que tienen que ser atendidos.

Por ejemplo en sus primeros 100 días tiene un campamento montado por alumnos que pretenden una casa del estudiante y nuevas claves.

Ver a los manifestantes plantados y hacer su hogar frente a Palacio de Gobierno, no un mensaje que tenga empatía con el discurso de quien despacha de “Construir y Crecer Juntos”. No basta saber si son justas o exageradas las peticiones, sino que pone en entredicho la política educativa.

En su primera entrevista Marco Mena fue claro al decir que nadie tenía asegurado su puesto, y que estarían a evaluación permanente, y podrían ser relevados si no había resultados.

Uno de los que son cuestionados y de quien se dice que sus días están contados, es el actual rector de la Universidad Politécnica de Tlaxcala, Narciso Xicohténcatl, quien no fue capaz de prevenir y manejar la crisis  de un intento  de homicidio al interior del plantel.

Veremos pues el lunes si hay un mensaje ciudadano de los 100 días, o si el gobernador prefiere no ser ostentoso y sólo tener un encuentro con la prensa local.

No se descarta el anuncio de que sus funcionarios ya presentaron su tres de tres.

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Me lo contaron ayer…Tlaxcala y sus escaleras. “La “necesidad de ser visto” puede convertir las notas periodísticas en un peligro. Lo fútil en un gancho de cascada para alentar la colectivización de la victimización. Lo idiota convertirlo en un bumerang. La nota sobre las escaleras eléctricas: es una nota para ver el paisaje de quiénes y cómo sienten y se identifican. . Mao tse tung decía de esta estrategia política: conocer como siente el pueblo, sin que note mis ojos.

Esta frase la vi en el muro de Facebook de Citlalli H. Xochitiotzin, creo que una expresión cercana al ruido mediático que generó una nota periodística del compañero periodista Moisés Morales del Razo sobre las primeras escaleras eléctricas en el estado de Tlaxcala, y que provocó histeria y ánimo de linchamiento social.

Analizando el tema no deja de ser una simple narración de hechos de un evento, desde uno de los géneros que es la crónica periodística, pero que fue retomada por medios nacionales y algunos portales satíricos como Sopitas y el Deforma, para según burlarse de los tlaxcaltecas.

La cascada de comentarios fueron interminables, y la mayoría para linchar a quien osó escribir la citada crónica, a quien no bajaron de un soberano penitente y hasta sátrapa.

Todo este entramado mediático me hace llegar a mi mente  el relato de Matar un elefante con George Orwell, quien tuvo que asesinar un elefante presionado por una multitud, la cual tuvo un infernal rugido de júbilo cuando el animal cayó.

A menudo dice se preguntó si alguno de ellos se dio cuenta de que lo había hecho sólo para evitar parecer un idiota.

Hoy se hace demasiado ruido por una crónica con diversas percepciones sociales, pero ahí va la multitud en redes sociales, dispuesta a linchar al elefante para lanzar un sonoro rugido de triunfo.

En lo personal creo que mucho ruido, cuando Tlaxcala es un estado con mucha riqueza y atractivos.

No creo que esto haya tenido la intención de dañar a un estado, más que la cobertura cotidiana y su estilo de un evento, con una percepción diferente de quien escribe.

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