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Opinión

Aquí Xicohténcatl… Dos años y no aparece Karlita Romero Tezmol

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385 Grados / Tlaxcala / Pedro Morales / Ya transcurrieron dos años de la desaparición física de la niña Karla Romero Tezmol, unos hombres la subieron a un auto a solo unas calles de su casa en San Pablo del Monte, se dirigía a su escuela y nunca llegó.

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Un año al final del mandato de Mariano González, y otro año de Marco Mena, tal pareciera que el tiempo no pasa, son dos años sin resultados y más de lo mismo, el caso pasó a formar parte de la enorme pila de “carpetas de investigación” o, lo que es lo mismo, de casos sin resolver.

Ante el hecho, organizaciones no gubernamentales convocan a familias de desaparecidos que han vivido la negligencia del gobierno del Estado de Tlaxcala y su Procuraduría a romper el silencio, denunciar públicamente y organizarse.

Exigen a la PGR que se reinicien líneas de investigación sobre servidores públicos de Tlaxcala que han obstaculizado las investigaciones acerca del paradero de Karla Romero Tezmol.

Dijeron que si realmente el procurador Tito Cervantes no puede con éste y un centenar de casos más: QUE RENUNCIE, porque no da resultados, en la evaluación de la realidad está reprobado.

Solicitan al Congreso del Estado catalogar el corredor Tlaxcala-Puebla como zona de emergencia, y llamar a comparecer al Procurador del Estado, y a servidores públicos involucrados en las investigaciones, omisiones, y violaciones a los derechos humanos.

Realizan llamado de atención a Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tlaxcala para agilizar las investigaciones, generar mecanismos de protección, monitoreo y acompañamiento para la familia de Karla Romero.

El tema de desaparición de personas, sobre todo mujeres jóvenes en los estados  de Tlaxcala y Puebla, así como la ola de feminicidios es un tema creciente en medios de comunicación, pero no en la vida de las familias que viven en el corredor Puebla – Tlaxcala.

El caso de Karla Romero Tezmol no es un hecho aislado, representa el peregrinar institucional de las familias de desaparecidas, la impunidad, las deficiencias en las investigaciones, y la falta de capacidad de servidores públicos para desempeñar sus cargos con apego a los derechos humanos, la debida diligencia y constitucionalidad.

Tlaxcala tiene un común denominador en la mayoría de los casos de desaparición, las víctimas son mujeres y menores de edad, situación que levanta sospechas debido a que la mayoría de tratantes de personas, principalmente con fines de explotación sexual y precisamente se ha señalado que son originarios de Tenancingo y San Pablo del Monte, ubicados en el Estado de Tlaxcala, algo que las autoridades han minimizado.

Siendo un foco rojo en tráfico de personas, desaparición y trata de personas, Tlaxcala no cuenta con servidores públicos capacitados en atención a víctimas e investigación de delitos vinculados con la delincuencia organizada y violencia contra niñas y mujeres.

No cuenta con una fiscalía especializada en temas referentes a desaparición, trata, ni con protocolos de búsqueda urgente y localización con vida.

Aunado a lo anterior, existen funcionarios públicos que mediante acciones y omisiones han obstaculizado la búsqueda urgente y localización con vida de Karla Romero, por lo cual solicitamos a PGR que se inicien nuevas líneas de investigación sobre las y los funcionarios que han retrasado la investigación en el caso, pues el modus operandi y el patrón de conducta de las redes de trata se sigue manteniendo intocado ante este tipo de actuaciones de la autoridad.

DOS AÑOS DE INEFICIENCIA DE LA PGJE

Karla Romero Tezmol, de 11 años de edad, desapareció en el trayecto a su escuela, ubicada a unas cuadras de su casa, en el municipio de San Pablo del Monte.

Según testigos de los hechos, la niña fue sustraída por los tripulantes de un vehículo negro, a la altura de la calle 20 de Noviembre, lo cual fue registrado por una cámara de vigilancia particular, instalada en un negocio de esta vialidad.

Estas imágenes, sin embargo, se perdieron definitivamente, debido a que la Procuraduría estatal erró la fecha de los videos al solicitarlos al dueño de la cámara que los captó, en consecuencia, las autoridades no obtuvieron la grabación del 13 de enero, sino la del día siguiente.

Para el momento en que este error fue detectado, las imágenes correspondientes al día del secuestro de Karla ya habían sido borradas por el sistema de videovigilancia que las había almacenado.

“La familia de Karla fue la que detectó la existencia de esa cámara –señala en entrevista Miriam Pascual, abogada de la Red Retoño y del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social–, oportunamente dio aviso a la Procuraduría y los policías fueron a solicitarle el video al dueño del negocio, quien lo facilitó inmediatamente.

El video que la Procuraduría le mostró a la familia de Karla no registra nada, no se ve a Karla pasar, ni a su hermanito, que poco después hizo el mismo recorrido, para dejarle, llevarle, el lonche.” Cuando los padres de Karla detectaron esta anomalía, revisaron la fecha del video y se dieron cuenta de que, en realidad, no correspondía al día en que Karla fue raptada.

“Cuando nos percatamos de esta irregularidad, los videos del 13 de enero ya habían sido borrados por el particular, puesto que no le habían sido requeridos por la policía. Entonces, esa información valiosísima se perdió, por incompetencia de la policía”, señala la abogada.

Evidencias ignoradas

La destrucción de estas evidencias se suma a una larga cadena de irregularidades, cometidas por las autoridades.

En primera instancia, a pesar de que la desaparición de Karla fue reportada horas después de su rapto, la Procuraduría de Tlaxcala se negó a emitir la Alerta Amber durante los siguientes 21 días.

La Alerta Amber, cabe destacar, obliga a difundir el rostro y los datos de identificación de aquellos menores de edad secuestrados, extraviados, desaparecidos, o cuya ausencia es indicio de que pueden ser víctimas de algún delito, y se trata de un protocolo, cuya efectividad depende de que sea activado en las primeras horas tras la desaparición.

“La Alerta sirve para que las y los niños puedan ser detectados en centrales camioneras, en salidas carreteras, el aeropuertos, su objetivo es crear un cerco que impida que las víctimas sean extraídas de su localidad de origen… Pero en el caso de Karla no ocurrió así: la Procuraduría de Tlaxcala les dio 21 días a los secuestradores para que sacaran a la niña del estado, y ya que había pasado todo ese tiempo, emitieron la Alerta, pero sólo como trámite”, destaca la abogada.

Ante esa respuesta omisa, la familia de Karla elaboró volantes con su fotografía y datos de identificación, para repartir por cuenta propia en Tlaxcala y Puebla, e incluso esto fue motivo de una reprimenda: “La Procuraduría le reclamó a la familia andar volanteando en casetas carreteras, les dijo que con eso ponían en riesgo la vida de Karla, que se atuvieran a las consecuencias, y que se atuvieran a los daños psicológicos que eso les iba a ocasionar… Pero lo que en realidad no querían las autoridades del estado es que este caso se diera a conocer públicamente”, destaca la abogada.

Otra de las irregularidades denunciadas por la familia de Karla es que, hasta la fecha, la Procuraduría tlaxcalteca se ha negado a iniciar una averiguación previa por los hechos, a pesar de que existen testigos del secuestro, y de que los familiares recibieron llamadas anónimas de los presuntos plagiarios.

Incluso, la familia recibió informes anónimos de que Karla estaba siendo explotada sexualmente en la zona de prostitución tolerada en la capital de Puebla, entidad con la que colinda el municipio, donde la menor fue secuestrada.

La Procuraduría de Tlaxcala, sin embargo, desestimó toda esa información y, hasta la fecha, “se niega a iniciar una averiguación y a abrir una carpeta de investigación. Por ahora, en Tlaxcala sólo hay un ‘acta circunstanciada’, es decir, una hoja que dice que la familia fue a denunciar la desaparición y ya… eso es equivalente a nada”, se lamenta la abogada.

Simulación y montajes

Cada vez que los papás de Karla recibieron llamadas anónimas lo reportaron inmediatamente a la Procuraduría estatal. Pero ahí “nos decían que no hiciéramos caso, que eran llamadas de extorsión… nunca investigaban, sólo descartaban la información que les dábamos”, señala la señora Olga Tezmol, mamá de Karla.

“Por eso, cuando nos hablaron (de forma anónima) para decirnos que a Karla la tenían en el Hotel Río, en la calle 14 Oriente, de Puebla, decidimos no decirle a la Procuraduría, sino que fuimos directamente a ese lugar y cuando llegué fue horrible ver lo que había ahí: decenas y decenas de muchachitas y adolescentes, niñas de 16, de 15, y más pequeñas, siendo prostituidas en la calle, a la vista de todos; y en las esquinas gente vigilándolas.

Unos familiares se hicieron pasar por hombres que buscaban un servicio sexual y se acercaron a unas muchachas, ellas les dijeron dos cosas: que no podían salirse de la 14 Oriente, que no lo tenían permitido, y que tampoco podían en ese momento dar servicio en su hotel (el Río), porque estaban esperando que llegara un operativo.”

Efectivamente, destaca la abogada Miriam Pascual, ese día, 2 de febrero, a través de un oficio formal, la Procuraduría de Tlaxcala había solicitado a su homóloga de Puebla que realizara una inspección en el Hotel Río, en busca de Karla, pero queda algo sin aclarar: ¿cómo hicieron las autoridades de Tlaxcala para determinar que Karla estaba en el hotel Río?

Esta inconsistencia la expone con mayor claridad la mamá de Karla: “Cuando las prostitutas le dijeron a mis familiares que estaban esperando un operativo en el hotel Río, decidimos retirarnos, estabamos muy confundidos. Se nos hacía muy raro todo, porque ¿cómo que iba a haber operativo, si no habíamos dicho a nadie sobre la llamada que habíamos recibido? O sea, la Procuraduría de Tlaxcala estaba respondiendo ante una información que todavía no les proporcionábamos… Y lo peor es que estaba respondiendo pero sólo de forma simulada, porque antes de realizar el operativo se les avisó a las mafias que explotan a las muchachitas, para que tomaran sus previsiones”.

Por parte de las autoridades tlaxcaltecas la búsqueda de Karla sólo ha sido “simulada”, destaca la abogada Miriam Pascual, y pone un ejemplo: “A finales de febrero tuvimos una reunión con la exprocuradora estatal, Alicia Fragoso, en donde nos notificó que habían realizado un rastreo con 100 elementos en barrancas del estado. Pero, si no hay una carpeta de investigación, tampoco hay líneas de investigación, y sin éstas: ¿cómo determinas en qué lugar buscar? Salir a buscar así, a ciegas, eligiendo al azar los puntos de rastreo, es sólo simular que buscas”.

Culpar a la víctima

En ese mismo encuentro con la exprocuradora tlaxcalteca, destaca Miriam Pascual, el director de Servicios Periciales, Nahu Juárez Meza, “nos notificó que están realizando una ‘necropsia psicológica’ de Karla, y eso nos parece muy negativo, porque este análisis suele usarse en México para responsabilizar a la víctima de los agravios que sufrió. Por ejemplo, en el caso de Digna Ochoa, la necropsia psicológica fue la prueba usada por la Procuraduría del DF, para afirmar que Digna se suicidó. Igualmente, la necropsia psicológica fue la herramienta usada por las autoridades del Estado de México para convertir el feminicidio de Mariana Lima en un suicidio.”

Esta herramienta pericial, señala la abogada, “en México se usa solamente para responsabilizar a la víctima, se usa para decir: ah, es que estaba loca, tenía trastornos, y por esta vía quitarle la calidad de víctima. Y nosotros presumimos que eso es lo que quiere hacer Tlaxcala en el caso de Karla: quieren hacer pasar a la menor como una niña caprichosa, que se fue de casa, y que eso es culpa de los padres”.

A su casa  arribaron tres peritos de la Procuraduría de Tlaxcala, un criminólogo, una psicóloga y una trabajadora social, para formular lo que ellos denominaron “consultas de rutina”.

Las preguntas que formulan los peritos, sin embargo, sorprenden a todos: “¿Karla menstrúa? ¿Karla tiene novio? ¿Karla es muy enojona?”

Es decir, detalla la abogada Miriam Pascual, que a pesar de que hay testimonios y evidencias que señalan a que Karla fue raptada, posiblemente con fines de explotación sexual comercial, la Procuraduría estatal insiste en su hipótesis inicial: que la niña se fue con el novio.

–¿Karla tenía novio? –se pregunta a su mamá.

–No… Karla es una niñita, todavía juega con muñecas, es una niñita de primaria… Pero suponiendo, sin conceder, que así fuera, que Karlita tenía novio y se escapó con él, eso en realidad no cambia nada: Karla es una menor de edad y no aplica ninguna clase de consentimiento.

Si Karla se fue con alguien, esa persona está cometiendo un delito, y Karla está siendo su víctima.

Y si ese fuera el caso, de todas formas, la Procuraduría tiene la obligación de actuar, en vez de permanecer con los brazos cruzados.

Pero, Karla no se fue por su propia voluntad, Karla no se fue con el novio, Karla no huyó… a Karla se la llevaron, y ya transcurrieron dos años y seguimos sin saber nada de ella.

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¿Va para atrás la evaluación educativa?

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385 Grados / Abelardo Carro Nava / De nueva cuenta, la evaluación docente y la cancelación de la reforma educativa salieron a relucir, una vez que el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, venció apabullantemente en las urnas el pasado 1 de julio a sus símiles: Ricardo Anaya, José Antonio Meade y Jaime Rodríguez “El Bronco”. 

Tal y como se imagina, hasta el momento en que cierro estas líneas, se ha dicho y ha pasado de todo: que si se cancelará o no la reforma educativa; que si ésta será sometida a una consulta para que se construya otra con la participación de propios y extraños; que si la evaluación será el punto medular de la discusión; que si ésta dejará de ser punitiva; o por el contrario: que dicha reforma no debe ser cancelada dado el derecho que tienen los niños a recibir una educación de calidad; que es una obligación del Estado mexicano, a través de sus instituciones, asegurar que haya una educación que responda a los requerimientos que la sociedad demanda; que si la evaluación docente reconoce el mérito y las “buenas” prácticas docentes. Sí, todo eso se ha dicho… y varios etcéteras más.

En este orden de ideas, mucho de lo que se ha venido comentando y ha pasado en el terreno político y educativo en estos días, tiene que ver con las declaraciones que ha realizado quien, se dice, podría ocupar la Secretaría de Educación Pública (SEP), Esteban Moctezuma. Y no es para menos puesto que éste, en una entrevista que le otorgó a Carlos Loret de Mola en su noticiero matutino “Despierta con Loret”, afirmó que la mejor forma de evaluar a los maestros sería con los aprendizajes de sus alumnos.

Dicho lo anterior, varios investigadores, académicos, maestros y colegas, fijamos una postura al respecto. Personalmente, deseo compartirles una reflexión más, sobre lo que implica la evaluación en el ejercicio docente. Veamos.

Lamentablemente evaluar, así como se lee y como ha sido expresado por ciertos políticos (por ejemplo Aurelio Nuño y compañía) que, dicho sea de paso, poco o muy poco saben al respecto, se antoja fácil, puesto que alude al hecho de calificar el trabajo que, en este caso, realiza el profesor frente a sus alumnos; sin embargo, para quienes nos encontramos insertos en el terreno educativo, ésta, la evaluación, tiene otras connotaciones, un tanto diferentes a las que ciertamente los políticos plantean. Vaya, asegurar que de la noche a la mañana la educación en nuestro país mejoraría, con una evaluación que “supuestamente” evaluó el desempeño de los maestros, fue y es por demás irrisorio; porque por más que se diga lo contrario, dicha evaluación por su propia naturaleza es subjetiva, dada la relación existente entre el objeto evaluado, el evaluador y quien es evaluado.

¿Asunto complicado? Efectivamente. No obstante, sobre el tema existe bastante literatura y bastantes experiencias que nos indican que, a pesar de que esa evaluación esta permeada por esa subjetividad que planteo en el párrafo anterior, puede lograrse si se establecen los indicadores a través de los cuales el objeto evaluado (en este caso el proceso de enseñanza y aprendizaje) puede evaluarse. Y es aquí donde el asunto se pone interesante puesto que, por un lado, tenemos la práctica que el docente realiza en su salón de clase pero, por el otro lado, el aprendizaje que puede o no ocurrir en sus alumnos. Estamos hablando entonces, de un proceso que, aunque está ligado a un momento de enseñanza donde la didáctica cobra vida, no necesariamente produce un aprendizaje en los seres humanos. Tal parece que, con estos argumentos, el hecho evaluativo trae consigo diversos procesos: el del propio objeto de evaluación, el del evaluador y el del sujeto que es evaluado.

Entonces, ¿para qué se establecen los indicadores si el alumno puede o no aprender lo que el maestro le coloca en su proceso? Precisamente para que, a través de estos indicadores, se pueda valorar las actividades que el docente implementa con la finalidad de generar un aprendizaje en sus alumnos. En este sentido es importante mencionar, que un examen no asegura que el alumno haya o no aprendido el contenido, lección o tema que el docente haya desarrollado y, tampoco asegura, que el propio docente pueda sentirse seguro y/o satisfecho en cuanto al abordaje de los contenidos cuyo fin haya sido propiciar esos aprendizajes en sus estudiantes. De ahí que es válido preguntarse: qué se está evaluando, para qué se esta evaluando, por qué se está evaluando… y agregaría: quién está evaluando.

Triada interesante y que, durante este sexenio no logró esclarecerse por completo, puesto que como sabemos, la evaluación docente se redujo a una mínima parte de lo que la evaluación representa: la “valoración” de los conocimientos, y el despido de los maestros. ¿Por qué afirmo esto? Porque ni el informe de responsabilidades, ni el proyecto de enseñanza, ni el examen de conocimientos, asegura la valoración al cien por ciento, de la capacidad que haya tenido el docente para la generación de aprendizajes, ni que éstos hayan sido adquiridos por sus alumnos y, mucho menos, que quienes hayan sido los sujetos evaluadores, hayan evaluado toda esa capacidad de los dos agentes evaluados: profesor y alumno.

Mucho queda por hacer; el diálogo, el debate, la discusión tiene que darse en un plano meramente académico. Ciertamente entiendo el lado político de las cosas; no obstante, si realmente deseamos contar con insumos que nos permitan mejorar lo que haya que mejorar, corregir lo que haya que corregir, destinar más recursos y capacitación donde tenga que ser destinado; pienso, estaremos dando un paso hacia el logro de lo que realmente queremos: una educación en el más amplio sentido de la palabra.

Sí, coincido, lo punitivo de la evaluación debe ser eliminado. Sí, coincido, la evaluación debe verse como un proceso de mejora constante. Sí, coincido con aquellas voces que afirman que la evaluación va más allá de pensar que, con que el alumno haya o no aprendido, se está avanzando. Sí, coincido, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) debe de hacer su trabajo y replantear el esquema de evaluación que hasta el momento se está implementando. Sí, coincido, la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente (CNSPD), debe ser eso, una coordinación que coadyuve al logro de los propósitos de la SEP, y no la instancia que determiné quién es un buen maestro y quién no lo es, o quién está capacitado para ser un maestro y quién no lo está.

Sí, en esos y otros asuntos, también coincido…

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Otra mirada… Vive la France

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385 Grados / Ranulfo Rojas Bretón / Francia campeón del mundo en el recién terminado Mundial de Fútbol celebrado en Rusia. Un mundial que nos dejó enseñanzas importantes para nuestra vida y no solo para el fútbol. Una de las más fuertes para nosotros los mexicanos es que, aunque nos duela, hay que reconocer que no basta el “imaginar cosas ching…” hay que prepararse y trabajar para que esas cosas que se imaginan puedan ser realidad. Y es que el triunfo contra Alemania, el primero en la historia de los mundiales, hizo albergar sueños que poco a poco fueron convirtiéndose en pesadilla para llegar al punto de partida y dejar para otra ocasión, no ya el ser campeones del mundo sino simplemente pasar al famoso quinto partido. De la mano de Juan Carlos Osorio, excelente metodólogo según muchos, vimos una preparación que a todos disgustaba, con eso de las famosas “rotaciones” que finalmente no se vieron en el mundial, pero que a juicio de muchos, –me incluyo- impidieron tener una preparación que permitiera “dominar un sistema” y saber a lo que se jugaba. Con más de cuarenta alineaciones, es difícil llegar a dominar un juego de conjunto y eso se reflejó en los partidos del mundial.
Pero, volviendo a Francia campeón, se ve el resultado de ser un país donde los principios de respeto y tolerancia son parte de la cultura. Desde el inicio de la Revolución Francesa a finales del siglo XVIII los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, se fueron plasmando en el modo de convivir hasta llegar a ser en este momento un país con una diversidad racial y cultural impresionante. No es que hayan abatido la discriminación, pero la tolerancia se ve más en Francia que en otros países. Ejemplo de ello es el origen de la mayoría de los seleccionados franceses. El dominio de África es impresionante y la razón es la política de Francia como potencia expansionista en los siglos XVII, XVIII, XIX y XX, de tal manera, que los países que fueron dominados, al paso del tiempo han llegado a tener vínculos que les permite a sus ciudadanos adquirir la nacionalidad francesa.
Francia actualmente es un mosaico y la presencia africana es dominante. Una muestra es la selección francesa donde casi todos los jugadores han nacido fuera de Francia pero tienen la nacionalidad. Eso permite que se desarrolle una potencia impresionante que favorece el triunfo que hoy celebran. En 1998 la figura era el argelino Zinedine Zidane, hoy las figuras abundan y todos son de ascendencia africana. La tolerancia y respeto cultivados en Francia deben ser una enseñanza para la sana convivencia entre las diferentes naciones. Hay todavía un camino largo pero esperemos que pronto se pueda vivir “el respeto al derecho ajeno”.
Croacia, según muchos, es campeón del mundo porque se ha ganado el corazón de todos. Normalmente hay una disposición afectiva para el débil, pero este mundial permitió conocer un poco más de este pequeño país Balcánico de apenas cuatro millones de habitantes de mayoría católica. Hace tiempo, un amigo croata me permitió conocer un poco más el drama que vivió este país, tanto bajo la dominación de la desaparecida URSSS, bajo el líder Tito Khrushchev, como en la tristemente famosa “Guerra de los Balcanes” en la que a finales de los ochentas se enfrentaron Serbios, Bosnios y Croatas en una guerra cruel que destruyó a esos países. Un país de luchadores y que hoy son reconocidos por sus triunfos en los mundiales.
Felicitaciones a Francia y de manera especial a Croacia que con poco ha hecho mucho.

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Cancelar la reforma educativa: lo sensato, lo correcto

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385 Grados / Abelardo Carro Nava / Recuerdo muy bien que el 2 de diciembre de 2012, un día después de que Peña Nieto asumió la Presidencia de la República, los dirigentes de los principales partidos políticos y éste firmaron en el Castillo de Chapultepec algo que conocimos como el “Pacto por México”. Un pacto que, a decir de muchos, traería grandes beneficios para los habitantes de este país.
Una serie de acuerdos y, en promedio, 95 compromisos fueron los que durante varias semanas trajeron vueltos locos a los medios de comunicación, locales e internacionales.
Así, resultado de tal acuerdo o “pacto” 11 reformas estructurales se impulsaron y, mediante 58 modificaciones a la Constitución, a 81 leyes secundarias y la creación de 3 nuevas instituciones de gobierno se logró concretar: la reforma laboral, la reforma energética, la reforma en telecomunicaciones y radiodifusión, la reforma hacendaria, la reforma financiera, la reforma educativa, la reforma político-electoral, la reforma en materia de transparencia, la nueva ley de amparo, el nuevo sistema penal acusatorio y las mejoras en materia de competencia económica.
5 largos años han pasado desde aquel entonces y, la verdad de las cosas, después de las elecciones del pasado 1 de julio en las que Andrés Manuel López Obrador arrasó en los comicios muy poco se habló al respecto porque en los hechos, los mexicanos evaluaron lo que en su momento los políticos acordaron y, bueno, el resultado usted ya lo conoce: Morena se llevó el carro completo. Así, sin más ni más: el carro completo.
De esta forma, a partir de que conocimos los resultados de esta elección, varios colegas, cuya voz se hace presente en diversos medios de comunicación, impresos y visuales, hemos aportado nuestro granito de arena con el ánimo de ejercer esa libertad de expresión que es tan suya como nuestra, pero también, para analizar los momentos como los que de ese domingo fuimos testigos. De ahí que me permitiré darles a conocer mi punto de vista, sobre un medio que por más de dos décadas tengo la grandiosa oportunidad de conocerlo, dados los anuncios que el ganador de esta elección ha hecho y que ha expresado a los cuatro vientos.
Sí, López Obrador y, quien ha sido designado (por él) para ocupar la Secretaría de Educación Pública (SEP), Esteban Moctezuma, han expresado que la reforma educativa se cancelará una vez que el primero tome las riendas del país. Nada más sensato, nada más correcto.
Y es que, hasta el momento en que cierro estas líneas, no me he enterado que en tales pronunciamientos, los aludidos, hayan planteado cosa diferente a la cancelación de esa reforma punitiva que atentó contra los derechos laborales de los más de un millón de maestros y maestras de México, y cuya aprobación se dio en las Cámaras de “representantes” del pueblo.
Sí, fue (así, en pasado) una reforma que agredió brutalmente a los que cada día entregan más allá de su vida en cada una de las aulas de los cientos de escuelas que integran los diferentes niveles educativos. Sí, fue una reforma que no valoró ni reconoció lo que cada día los mentores realizan en cada uno de sus espacios escolares. Sí, fue una reforma cuya base se construyó, a partir de los intereses corporativos y políticos entre un sindicato (SNTE) y un mal gobierno. Sí, fue una reforma educativa que, en términos sencillos y concretos, no atendió lo educativo y sí trasgredió la función social de los maestros.
Se dijo, en ese entonces, que era necesario recuperar la rectoría de la educación; sí, eso se dijo, pero no se dijo que en tal encomienda, los maestros serían los únicos afectados. ¿Qué hizo el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación? Nada. Por más absurdo que parezca, no hizo nada, y créame, el pasado 1 de julio a éste y al partido que en ese entonces edificó la maestra Elba Esther Gordillo, le cobraron la factura como deberían de habérselas cobrado: en las urnas. Nada más sensato, nada más correcto.
¿Qué beneficios trajo la reforma educativaCancelar la reforma educativa: lo sensato, lo correcto. como para que pensemos en que no debería ser cancelada? Siendo honestos, ninguno. Se habla de que el gran logro que tuvo esta modificación a las disposiciones legales trajo consigo la evaluación de los maestros, pero eso no es cierto; éstos, los maestros, en la década de los 90’s (por ejemplo) se sometían voluntariamente a una evaluación para ascender en su escalafón y, si aprobaban, lo hacían, tal y como estaba reglamentado. Ciertamente en este punto hay mucho que decir, sobre todo, por las inconsistencias y vicios que fueron apareciendo en Carrera Magisterial con el paso de los años, pero de que se evaluaban los maestros, se evaluaban.
Hablar de la creación de un Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa, o del Censo que permitió conocer el estado que guardan las instituciones educativas en el país, o de la refundación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) son, entre otras cosas, una obligación que tenía que realizar el Gobierno de la República. No hay más no hay menos o… ¿acaso no considera usted que todas y cada una de las acciones que hoy se gritan como “buenos” logros de este gobierno, son las que tuvo que haber cumplido, ni siquiera, como parte de un “Pacto por México”?
Ciertamente, en política se dice que como parte de ese juego político se debe ejercer la negociación como punto medular para el logro de las políticas públicas, pero el resultado de dichas negociaciones ¿son en contra del pueblo, en este caso, de los maestros?
No, no se equivoquen, no es mi intención defender a ultranza la postura de quien aún no asume la Presidencia de México y ya se le está cuestionando. De hecho, desde esta humilde trinchera haré lo propio cuando haya que hacerlo. De eso pueden estar seguros.
No obstante, y con base en estos sencillos argumentos, permítanme afirmar que, en principio, cancelar la reforma laboral disfrazada de educativa: es lo sensato, es lo correcto. Ya después hablaremos de la incorporación de la educación de calidad como derecho, o bien, de la creación del Servicio Profesional Docente, o también, del “nuevo” modelo educativo que, hasta este momento, no ha sido tocado a fondo por quien en unos meses gobernará, y ya se le está atizando duro y en su terreno. No, no es que no sean importantes las cuestiones que menciono, desde mi punto de vista, son harto relevantes, lamentablemente el espacio que tan amablemente me ofrecen, no alcanza para abordar tantos temas con la calidad que se requiere. Ya habrá oportunidad para ello; de eso, también pueden estar seguros.

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