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Opinión 385… Así no DGESPE: así no

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385 Grados / Abelardo Carro Nava / Tlaxcala / En días pasados, el documento: “Planes y Programas de Estudio de la Educación Normal. Documento Base. Transformación Pedagógica de Acuerdo al Nuevo Modelo Educativo (febrero 2018)” estuvo circulando en las redes sociales, para ser más específico, en Facebook. Documento que, en pocas y resumidas palabras, refiere el rediseño curricular que la Secretaría de Educación Pública (SEP), a través de la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE), viene trabajando desde hace unos meses con la intención, a decir de esta última instancia, de “armonizar” la curricula del subsistema de educación normal con el modelo educativo que se implementará en todo el país en agosto de este año. Sí, así como lo leyó usted, este documento estuvo circulando en las redes sociales sin que la propia SEP o la DGESPE emitiera un comunicado con relación a su autenticidad, es decir, para avalarlo o desmentirlo. Lo cual permite inferir, interpretar o deducir que esa información es real, válida y acorde a lo que se ha venido trabajando, repito, desde hace unos meses en diversas entidades de la república mexicana.
Y bueno, después de haber analizado el documento que en cuestión, varias cuestiones se me vinieron a la mente: algunas, relacionadas con la reforma educativa emprendida en nuestro país desde el 2013 a la fecha; otras, con relación a la implementación del modelo educativo a partir de agosto de este año; y unas más, con relación a la pertinencia del diseño curricular que se está proponiendo. Intentaré no extenderme demasiado en cada uno de los puntos (dignos de una profunda investigación y de un análisis más concienzudo) para precisar una postura que, de hecho, da título a estas líneas.
La reforma educativa que emprendió el gobierno del presidente Peña Nieto ha traído más pena que gloria. Así de simple y así de complejo. Muchos investigadores, académicos, profesores y colegas hemos dado nuestro punto de vista al respecto. Como parece obvio, algunos a favor y otros en contra (asunto razonable dado el cristal con que se miren las cosas); sin embargo, un hecho que fue evidente y que ha sido reconocido por propios y extraños, fue el que esa reforma trajo consigo un sometimiento del magisterio a través de las leyes y el doblegamiento de su sindicato. ¿Acaso la DEGESPE no aprendió que mediante una ley, norma o reglamento, la “calidad” de la educación no puede asegurarse en tanto no se trabaje en una profesionalización docente?, ¿acaso por esta razón se publicó (hace unos meses) en el Diario Oficial de la Federación el nuevo reglamento para las normales?, ¿acaso se pensó que de esta manera se sometería a los docentes que laboran en el subsistema de normales para que, después de ello, entrara en vigor el plan de estudios que se viene trabajando?
Por lo que respecta al modelo educativo que entrará en vigor en agosto de este año (y que ya opera en poco más de 1000 escuelas de nivel básico en el país), puede abundarse en demasía, sobre todo si consideramos los cinco ejes de dicho modelo, los 14 principios pedagógicos y el enfoque que permea esa “propuesta” educativa, de menare específica, en los aprendizajes clave para la educación integral pero, a fuerza de ser sincero, después de haber revisado la propuesta de rediseño curricular para las normales, me pregunto: ¿qué significa “armonizar”?, ¿cómo pueden alinearse los cinco ejes del modelo a las normales si aquellos ejes están pensados para “un mundo” donde la educación básica solo tiene sentido para la SEP, el INEE y la CNSPD?, ¿cómo propiciar el desarrollo de los 14 principios pedagógicos si con la malla que propone el rediseño curricular normalista mínimamente contiene cursos (asignaturas) que integran a la pedagogía y a la didáctica tan fundamentales en las escuelas normales?, ¿cómo lograr desarrollar el enfoque competencial que proponen los aprendizajes clave si en la propuesta de rediseño curricular ni siquiera se observa un mínimo referente sobre ello? Preguntas y más preguntas. ¿Y las respuestas?
Por lo que toca al asunto de la pertinencia o no de ese rediseño curricular, tengo que referirme que, efectivamente, es pertinente dicho rediseño dadas las condiciones políticas, sociales, económicas y culturales que se viven no solo en México sino en el mundo entero. Sin embargo, tal parece que no se tiene un diagnóstico real de esas condiciones y mucho menos, de la forma en que se debe abordar en las escuelas normales, pongo un ejemplo: en el modelo educativo un componente del área de desarrollo personal y social es el de la “educación socioemocional”, propuesta que bien a bien no se ha explicado cómo deberá trabajarse en educación básica y bueno, en la propuesta de rediseño curricular para las normales, se observa este tema en uno o dos semestres (y es mucho) cuando el asunto de las emociones en los seres humanos es harto complejo dadas, repito, las condiciones que estamos viviendo en México. ¿Hay lógica en ello?
Sí, ya sé. Con seguridad alguien me podría decir que es un documento que se encuentra en proceso de construcción y que aún no está terminado. Sí, tal vez alguien más me dirá que en las sesiones de trabajo que ha tenido la DGESPE se ha hablado y discutido sobre ello pero, ¿por qué tenemos que enterarnos de esta información vía redes sociales y no a través de las instancias oficiales si, para acabar pronto, los que van a “operar” los planes de estudios serán los profesores que estarán en cada una de sus respectivas escuelas normales?, ¿acaso se nos olvida que las autoridades educativas son, en muchos casos, sexenales, y quienes operan los programas continuarán con su trabajo con o sin ellos?, ¿por qué entonces en ese documento se refiere que éste ha sido producto de un amplio consenso y debate entre las autoridades y los normalistas?
En todo caso, ¿por qué tanta prisa en implementar una propuesta curricular en las licenciaturas de preescolar y primaria en agosto de año si en los hechos aún falta mucho por trabajar y el final del sexenio está más cerca que nunca?, ¿no se supone que lo que quiere lograrse es que haya una calidad educativa al interior de las normales?, ¿no aprendieron de la experiencia que dejó la implementación del Plan de Estudios 2012 que, por cierto, no ha sido valorado para conocer la pertinencia de éste en las instituciones formadoras de docentes?, ¿acaso no se aprendió de la experiencia que hasta el momento ha dejado la paupérrima implementación del modelo educativo y la pésima capacitación que han recibido los profesores de educación básica?, ¿por qué hasta la fecha que cierro estas líneas no se ha logrado concretar el rediseño curricular en las licenciaturas de educación espacial, física y secundaria?, ¿acaso el modelo educativo no refiere sobre ello?
Sí, creo que de todo ello no se ha aprendido. Sí, considero que es necesario un rediseño curricular en las escuelas normales (ya lo he dicho, llevo años diciéndolo y lo sostengo). Sí, es importante llegar a ello. Sí, a todo eso sí, pero así no DGESPE, así no.
Con negritas:
En la malla curricular del documento que fue motivo de un breve análisis de mi parte, se observa la desaparición del curso sobre las Tecnologías de la Información y la Comunicación, ¿cómo espera la DGESPE que el estudiante normalista conozca lo relacionado al modelo de aula invertida que plantea el modelo educativo? Y, por si esto fuera poco, ¿por qué en la propuesta de rediseño nada se aborda sobre el ámbito de “Oralidad” que consideró el modelo educativo para que sea abordado en la educación preescolar? preguntas y más preguntas… En fin, pocas son las respuestas. Ignorancia mía, supongo.

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Apuntes… El movimiento del 68 y la p(r)irámide cuarteada   

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385 Grados / Tlaxcala / Claudio Cirio Romero / A cincuenta años, estoy planteando la idea de que se puede, o se recomienda, leer al movimiento estudiantil en México de 1968 a través de una especie de montaje tipo “collage”, para mostrarlo en su complejidad a partir de las diferentes manifestaciones literarias, académicas y artísticas. Como puertas metafóricas de entrada a las múltiples explicaciones que se han dado de ello.  

Y una de las más sencillas para hacerlo, por atractiva en cierto modo es la que se construye desde el arte, como el teatro, la música o la plástica.

En esa búsqueda es que me encuentro con un trabajo del monero Luis Fernando (creador del ya célebre Yoni Latorta) titulado La pirámide cuarteada. Evocaciones del 68 (Resistencia, 2017).

Una novela gráfica autobiográfica, perdonaran la cacofonía, en la que el caricaturista ilustra su experiencia personal, contándonos esos meses en que se consideraba un “adolescente”, puesto que cumpliría 18 años en esas semanas de 1968, y entonces la mayoría de edad, es decir la ciudadanía, por ley, se alcanzaba hasta los 21.

Una delicia de dibujos, evidencia de la maestría del autor, ilustran la mayoría de las poco más de cien páginas, pulcramente impresas. Con una sencilla narración lineal, desde que el adolescente, protagonista y conspicuo diletante, nos cuenta lo que ve desde su cotidianidad de estudiante de dibujo, aquel verano que pensaba sería aburrido; hasta diciembre de aquel año en que queda formalmente disuelto el Consejo Nacional de Huelga y se da el regreso a clases. Con un salto al futuro final en el que el protagonista se pregunta: “«Que veinte años no son nada» dice el bardo uruguayo-francés-argentino. ¿50 sí?”

Ese adolescente cohibido que se esconde en una armadura medieval para que la chica que le gusta no lo vea sudar de nervios, que escucha “Lovely Rita” en el primer aniversario del “Sargento pimienta” de los Beatles y piensa en tener en sus manos “Waithing for the sun” (importado, claro), el disco más reciente de “The doors”; es visitado en sus sueños por Tezcatlipoca y Huitzilopochtli, para dar cuenta de su divina presencia prehispánica que enjuiciará lo que en las calles del entonces Distrito Federal ocurrirá con la efervescencia estudiantil desatada por la represión, a partir del 22 de julio, por parte de los granaderos.

Así mientras “Tezca” y “Huitzi” lamentan que los rituales en su honor se hayan acabado, no así las “matanzas”, el adolescente se va informando de las protestas por las injusticias que ocurren por todo el mundo, como la Guerra de Vietnam. Así, entre lecturas de libros, revistas y comics, las idas al cine y las pláticas con su abuelo, va enterándose de la represión a politécnicos y universitarios en las calles de su ciudad.

Y en cierto modo entusiasmándose y hasta uniéndose a las respuestas, en forma de marchas multitudinarias y festivas de los estudiantes. Dándose cuenta que los periódicos y noticieros televisivos de la época no informaban lo que ocurría realmente, solapando los abusos de los granaderos y el ejército, claro bajo el mando de Díaz Ordaz. Mientras, los estudiantes respondían con brigadas y formas ingeniosas de hacer llegar su mensaje, por ejemplo elevando globos que al romperse arriba regaban volantes; o poniendo mensajes atados a los perros. Realmente tierno es ver esto último en los dibujos de Luis Fernando.

Cinco páginas de bien logradas imágenes, dan cuenta de la marcha del 27 de agosto que concluye en el Zócalo y la nueva represión. Pero a Luis Fernando le interesa destacar lo armonioso de la protesta con limpios dibujos, llenos de la esperanza que su espíritu juvenil captaba en el cenit del movimiento. Así, cuenta también la llamada Marcha del silencio del 13 de septiembre y menciona la escalada de violencia que llegará al trágico 2 de octubre, sin ilustrar en demasía la incursión del ejército a las escuelas.

Se enterará indignado de la masacre en la Plaza de las Tres Culturas. El tratamiento que le da a la publicación de Quezada en Excélsior, es a mi gusto magistral: Lo humaniza poniéndole manos y pies golpeándose la cabeza y dando vueltas preguntando, “¿Los estudiantes dándole tiros a los soldados? ¡Absurdo!

Todavía recordará que el 12 de octubre se inauguraran las XIX Olimpiadas en CU y el estreno en su casa de la televisión a colores.

Considero que este libro es una buena forma para acercarse al tema para los jóvenes de hoy, sólo me intrigaba, el nombre de la novela, cosa que se despeja en la entrevista que presenta el número de este mes de octubre de la revista El Chamuco, el movimiento le hizo una cuarteadura, dice el monero, a “la pirámide que está encima de ti: el monolito del PRI”. De ahí el juego que me permito en el título de los Apuntes de hoy.

Nota al margen. A propósito del monero Luis Fernando, esta semana que concluye, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y el Museo del Estanquillo le han entregado el Tercer Reconocimiento de Caricatura “Gabriel Vargas”.

e- mail: ccirior@yahoo.com.mx

twiter: @ccirior

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PRONTO: Entre la ilegalidad y la competencia

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385 Grados / Tlaxcala / Aurora ARENILLAS / Un Tribunal Colegiado de Circuito del Poder Judicial de la Federación, rechazó la petición de la empresa “Pronto” de obligar, tanto al Poder Ejecutivo como al Legislativo, a expedir un marco legislativo que regule plataformas digitales como la suya.

Los representantes de la firma demandaban que se corrigiera lo que, a su parecer, es una omisión legislativa. Sin embargo, la justicia federal no les dio la razón. La inquietud de los empresarios se debe a que, ante la falta de una reglamentación a su actividad productiva, buscaron obligar al gobernador y a los diputados locales a que la emitieran, alegando el rezago de la Ley de Comunicaciones y Transportes del Estado, sin embargo, esta actitud solo evidenció que están conscientes de que trabajan en la ilegalidad.

Ahora, en el ánimo de generar certidumbre entre sus usuarios, los de “Pronto” utilizaron sus redes sociales para difundir que la recién aprobada Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano para el Estado de Tlaxcala, ampara sus actividades en su capítulo de Movilidad.

La verdad es que, aún cuando la norma entró en vigor, las autoridades aún deben generar políticas y programas de movilidad, por lo que “Pronto” no puede presumir que “siempre ha estado operando bajo la normatividad legal”.

Es decir, “Pronto” no se ha sujetado a la legislación estatal desde sus inicios, y ahora, recurren a una interpretación parcial de la nueva Ley, cuya materia es el ordenamiento territorial, el desarrollo urbano y los asentamientos humanos, no las comunicaciones y el transporte. Sin embargo, más allá de que siga operando sin una ley que lo avale, la verdadera prueba de “Pronto” será la competencia.

En sus redes sociales, los propios usuarios han manifestado que no hay mucho servicio, que la aplicación registra muchas fallas, y hasta los representantes de “Pronto” aducen que su convenio con Google tiene problemas.

Ante las crecientes quejas, los empresarios dicen que “durante los últimos meses el volumen de viajes ha crecido exponencialmente”, por lo que analizan la migración de servidores y optimización de base de datos, así como aumentar la velocidad en toda la aplicación. De hecho, suspendieron el servicio durante dos días.

En vez de buscar su legal operación, pusieron en marcha una aplicación que no estaba a la altura de las expectativas del usuario. Innecesariamente se enfrascaron en una confrontación con las autoridades.

Tan es así, que la instancia jurisdiccional acreditó que el ejecutivo estatal, por medio de la dirección de Vialidad de la Comisión Estatal de Seguridad, actuó de manera legal en los operativos contra las unidades que prestaban el servicio de taxi a través de la plataforma digital de transporte “Pronto”.

Ojalá que, en la medida en que la legislación se modernice, se de lugar a este tipo de servicios, que sin duda son necesarios, pero que necesitan ser regulados. Sin duda, habrá más empresas interesadas en incursionar en el mercado tlaxcalteca.

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Pase de lista FONE: lo absurdo, lo ridículo

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / El Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo, mejor conocido como FONE, comenzó a funcionar en enero de 2015. Esto, después de que en enero de 2013, el Congreso de la Unión, aprobara diversas reformas a la Ley de Coordinación Fiscal mediante las cuales, se creó un mecanismo para el pago del personal educativo federalizado a nivel nacional. 

Para el logro de este propósito, durante el año 2014, la Federación y los gobiernos estatales, “conciliaron” las plazas que les fueron transferidas en el año 1992, como parte de la llamada “descentralización” administrativa que se derivó del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB). Esto, en términos sencillos qué significa, que la Federación no tenía ni la menor idea de dónde estaban los maestros, es decir, cuáles eran los centros de trabajo en los que estaban asignados en cada una de las entidades de la República Mexicana. Asunto nada menor si consideramos que, desde hace más de dos décadas (aunque son más, muchas más), la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, no sabían a quién le estaban pagando y cómo le estaban pagando. Imagínese usted tremendo caos en el que las propias autoridades educativas y gubernamentales metieron al magisterio, claro está, por los vicios, tráfico de influencias, corruptelas y demás linduras en las que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), a través de sus líderes, sacaron el mayor provecho.

¿Qué si el pase de lista FONE debe mantenerse porque con ello se asegura el control de la nómina magisterial a nivel nacional? Es una pregunta que tiene sentido y, cuya respuesta, parece encontrar viabilidad si lo que se pretende es eliminar ese juego perverso del que los aviadores y maestros “fantasma” que laboran en el Sistema Educativo Mexicano (SEM), han sacado muy buen provecho. Vaya, el asunto es sencillo, si un maestro o maestra diariamente pasa lista a sus alumnos, ¿por qué los maestros no pueden ser “sujetos” a esta disposición administrativa?

Desde mi punto de vista, el pase de lista cumple un propósito y ese lo tenemos claro, lo malo o lo pésimo de este asunto, es la serie de “barbaridades y atropellos” administrativos que en cada una de las entidades se vive o, más bien, viven los maestros una vez que se notifica que se realizará el pase de lista. Me explico.

El pase de lista FONE le significa al maestro, una pérdida de tiempo en el más amplio sentido de la palabra. Así de simple y así de complejo; y es que mire usted, en estos días en los que, a los trabajadores de la educación de todos los niveles educativos, les fue solicitada “cierta” documentación para que la entregaran a sus respectivas autoridades educativas de sus escuelas, después de hacerlo a dichos maestros, se les pidió que firmaran un formato o plantilla de personal en la que se asentaba ese pase de lista, mismo que aseguraba su asignación a determinado centro escolar. Ese es el propósito del pase de lista: la firma de un documento por el docente, avalado por sus autoridades, en el que a través de diversas evidencias (documentales) se confirma la asignación de un maestro a cierto centro de trabajo.

Menuda situación es esta; sin embargo, si usted piensa que el asunto es sencillo y que tal vez estoy exagerando en el uso de mis adjetivos calificativos, permítame un momento. Le explicaré, en pocas palabras, lo que vive un docente para conseguir la documentación requerida: un verdadero martirio. Y es un verdadero martirio porque para tramitar los documentos solicitados, tiene que acudir a diferentes instancias gubernamentales, a veces, alejadas o muy alejadas de sus centros de trabajo o de sus hogares, lo cual significa ausentarse de sus escuelas, lo que los lleva a solicitar un permiso económico porque, de no hacerlo, corren el peligro de tener una “falta” administrativa por no cumplir con lo que la propia autoridad (en sus diferentes niveles) les solicita. Les pongo un claro ejemplo de ello y, cuya evidencia la tengo en mano, en el momento que escribo estas líneas.

En el Estado de Morelos, el director de Personal y Relaciones Laborales del Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), les solicitó, vía oficio fechado el 24 de septiembre de este año, a los responsables de los diferentes niveles educativos, la entrega de la documentación escaneada e impresa del personal (docente) que no fue identificado en los centros de trabajo y que los mismos responsables de esos centros así los reportaron vía Plataforma de la Auditoría Superior de la Federación (ASF): a) formato único de personal (que justifique en que centro de trabajo está asignado en el ejercicio 2017); b) nombramiento (que justifique en que centro de trabajo está asignado en el ejercicio 2017); c) oficio de presentación; d) INE (credencial de elector del responsable del centro de trabajo y del personal observado); e) lista de asistencia del 01 de enero al 31 de diciembre de 2017 (que justifique los días laborados en el ejercicio 2017). De esta forma, el oficio que refiero, culmina con una advertencia que, desde mi perspectiva, me parece de los más agresiva: “…en caso de no cumplir en tiempo y forma lo solicitado, la Auditoría Superior de la Federación, podrá presentar una observación resarcitoria de la cantidad pagada del ejercicio fiscal 2017”.

¿Se imagina usted lo que tendrá que hacer el o la docente para conseguir la documentación que su autoridad inmediata le está solicitando de la noche a la mañana? Permisos económicos, pago de copias y escaneo (si es que no tiene el equipo) de los documentos, transporte, gasolina, etcétera, etcétera, etcétera; pero, lo que me parece peor: el que tenga que ausentarse de su grupo y todo porque sus autoridades locales no tienen ni han desarrollo un sistema que les permita “eficientar” este proceso con la finalidad de que los profesores no se retiren de su aula por este tipo de cuestiones administrativas.

¿No decía Nuño que el docente se dedicaría única y exclusivamente a lo didáctico y pedagógico?

Cierto es, que en las entidades del país se vive un verdadero desorden administrativo. Cierto es, que la federación no ha puesto orden en cada uno de los estados. Cierto es, que ni a las autoridades educativas de la federación y a las de los estados, se les ha fincado una responsabilidad administrativa por el uso que le han dado a las plazas, claves presupuestales, asignación de centros de trabajo, etcétera, etcétera, etcétera.

Sr. López Obrador, sí, el pase de lista FONE es viable, no obstante, urge desterrar la corrupción en cada una de las Secretarías de Educación y, urge que cada una de esas Secretarías se inserte en procesos de simplificación administrativa para que operen con eficiencia, eficacia y TRANSPARENCIA en el más amplio sentido de la palabra.

Con negritas:

¿Sabe usted cuántos profesores aún viven en el limbo laboral-administrativo-jurídico porque sus autoridades no han realizado los trámites para que sus plazas sean “conciliadas” ante la Federación y la SHCP?

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