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Opinión

Café político con Emelia Higueras Zamora* 2 de octubre de 1968…no se olvida

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En recuerdo de esta fecha tan dolorosa para muchas familias mexicanas quienes perdieron hijos, sobrinos, nietos, amigos, parejas, compañeros de clase, desconocidos, simpatizantes, etcétera deseo recordarlos mediante una entrevista estructurada en siete preguntas a una persona (quien pidió el anonimato) pero que vivió ese año trágico en nuestro país. La entrevista se realizó días previos a esta fecha:

¿Cómo era el ambiente que se vivía en ese año?

“Como te diré yo, de mucha incertidumbre, mucha rebeldía estudiantil por todos los sucesos que habían pasado en Europa, sobre todo en mayo del 68 en París y sobre todo la toma o la invasión de los tanques soviéticos en la República de Checoslovaquia. Aquí también comenzó el problema los estudiantes, yo jamás vi ni el periódico, no digo que no pasara, eh, pero yo no lo vi; o en la televisión el pliego petitorio de los estudiantes. No sé exactamente  que pedía. Después he oído que pidieron libertad. Yo creo que lo que ahora tenemos era mucho más de lo que pedían, pero, ya te digo, no había ningún…yo al menos no tuve conocimiento de nada de los estudiantes, de sus pliegos petitorios que era exactamente lo que pedía”.

¿Cuál fue su experiencia de lo ocurrido?

“Yo estaba en Puebla, vi los tanques en el zócalo de Puebla a una cuadra de la universidad, unos tanques chiquitos con un soldado arriba con metralleta, dedo en el gatillo; que hasta yo decía aquí alguien estornuda y nos morimos todos. La universidad, cada día en la calle que debe ser la 4, 4 sur, en la fachada de la universidad del Carolino exhibían muchas carteleras, con slogan, con escritos y cosas, pero ya no lo recuerdo. Lo que sí me acuerdo es el famoso escudo que es el águila que pone hecho en México, era la cara de Díaz Ordaz con una bayoneta y ponía hecho para México. Aclarando que Díaz Ordaz figuraba como poblano, oficialmente, aunque todo el mundo decía que había nacido en Oaxaca. Como se presentó para gobernador de Puebla y luego como Presidente de la República.

¿Y de la experiencia que vivió en Tlatelolco?

“En Tlatelolco yo tuve la oportunidad de, casual si tú quieres, de que estuve el día que se abrió. Tengo la idea de que fue una semana, no puedo decirte si fue el nueve o el día diez; de eso ya no me acuerdo. Tuve la oportunidad de ir a México y a las 9 de la mañana yo estaba en Tlatelolco y entonces abrieron, por primera vez, el acceso a los edificios que fueron ametrallados. Estaban totalmente limpios, no había ninguna persona, recuerdo de las tiendas, nomás estaba el mostrador, si ya habían quitado las láminas ametralladas, habían puesto los vidrios, habían lavado la sangre, todo, pero no había una sola persona; de esto si lo recuerdo, aquello eran edificios fantasmas. Los sacaron, los mataron, no lo sabemos. En aquel momento, nadie sabía nada.”

¿Qué sensación había?

“Bueno, aquí hay dos aspectos. Es difícil, yo ya era maestro entonces,  y no estaba en la universidad aunque iba del diario a leer los papeles que ahí ponían ellos, pero no tuve contacto con los revolucionarios ni dirigentes, ni con los muchachos; yo estaba en una secundaria. Simpatizaba en la idea, del jolgorio pero nada más. Entonces, el ambiente que yo tenía de los maestros, de gente mayor era totalmente negativo, la gente, el pueblo, digamos así, lo que luego Reyes Heroles digo el populacho, no apoyó el movimiento, esto fue un movimiento estudiantil. Recuerdo yo, que unos cubanos decían tengan cuidado, paren esto antes de que les gane y se les salga de las manos, así comenzó en Cuba, con un pleito de estudiantes, de la escuela de Derecho y se fue haciendo la bola grande y mire como acabamos. Entonces claro, gente totalmente anticomunista. Yo no recordaré ahorita el nombre del que era presidente de la República Checoslovaca, entran los rusos, lo agarran y se lo llevan y desapareció. Y recuerdo que los cubanos decían, un comunista menos. O sea en este ambiente y de la gente mayor, mis compañeros maestros, todos mucho mayores que yo, la opinión era esta, esto tienen que pararlo. Y cuando sucedió la tragedia, todos dijeron ya era hora. Claro uno tenía que callarse porque si abrías la boca y cómo te iba. El ambiente era a favor del gobierno, el ambiente que yo viví. Y el ambiente, yo creo de la gente mayor. Y quieres una prueba un poquito, para mi muy dramática; que a los diez días de la matanza se inauguran los juegos olímpicos y, como alguien me dijo el otro día, ya nadie se acordaba de la matanza y así fue. Y hasta pasaron a la historia como los juegos más cálidos, más emotivos, porque México es así, y los muertos, sobre los muertos las coronas”.

¿Qué pasó después del 2 de octubre a nivel local, es decir desde provincia?

“No, nada, no recuerdo nada, a mi me extrañó; yo tuve oportunidad de estar yendo a la cárcel que estaba en Puebla, San Juan, creo que se llamaba;  que entrando junto al cajón había siete u ocho estudiantes del 68, así decían todos; nunca hablaban de nada, estaban muy callados, estaban allá. Y yo allá con mi alumno que estaba en la cárcel platicábamos en su cuarto de ellos, para no estar afuera en el patio, imagínate cómo era la cárcel en Puebla. Entonces, no sé porque estaban allá, nunca les pregunté nada; pero no pasó nada. Oficialmente no pasó nada, eh, pasó el tiempo y poco a poco las cosas se fueron calmando; recuerdo por televisión que Díaz Ordaz dijo sí, yo soy el responsable y qué. Esto es lo que yo recuerdo. El otro día vi por televisión de la UNAM un reportaje de Echeverría, que todos le achacan que fue él, el dice que no, pero bueno, esto ahora no viene a cuento; pero comentó que él tomó posesión el 1 de diciembre como presidente de la República y para navidades de los 400 estudiantes que seguían en la cárcel, 380 ya celebraron las navidades con sus padres y los otros 20 poco después. Esto Díaz Ordaz le sentó muy mal, se molestó mucho con él y con él, todos los del PRI, pero Echeverría era el presidente y lo hizo y ya. Para de alguna manera él justificarse. Pero ósea, la represión continuó, y no recordaré en qué año fue, pero no tardó mucho, el corpus de sangre que ya era presidente Echeverría, y no fue no diré que la última, pero pasaron años en que se hiciera otra manifestación, porque tú ya sabías que si salías a la calle te iban a porrear sino que a matar”.

¿Qué es lo que no debemos olvidar del 2 de octubre, para las generaciones posteriores, para los que no nos toco vivir es época?

“Hay dos lecciones, yo creo, muy graves y muy serias. Una para el gobierno, que matando no se arregla nada. Si es verdad que ahora hay más libertad que la que pedían los muchachos, como dije al principio, ¿de qué sirvió la matanza? Quisieron aguantar, quisieron decir tengo razón sin tenerla. Y poco a poco las cosas se fueron suavizando. A como tenía que haber sido, mediante diálogos, no sé, poniéndose muchas veces del lado contrario de la mesa. O sea, aceptar, saber escuchar. Si la mayor parte de cosas eran previsibles, que es el caso de la transparencia, no; el gobierno se niega a ser transparente.; y ocultan muchas cosas. Todos los gobiernos son muy opacos.; yo creo que es tener las ganas de arreglarlo. O sea, no matar, porque matar no arregla nada. Y segundo, no llegar, o no esperar a que la gente proteste, y se armen estas algaradas. Porque una de las frases de los norteamericanos es cuidar el orden, como si con esto se arreglaran muchas cosas, bueno si hay orden, puedes hablar y al menos te escuchan. Pero en realidad no se tuvo que llegar a esto. Si la única manera de que te hagan caso es manifestándose? Mira a los catalanes ahorita, con el famoso 1 de octubre; cuando toda la prensa dice el referéndum prohibido. Eso también acabará mal”.

¿Cuál sería su reflexión final respecto a este suceso lamentable?

“Mira, creo que ya lo dije todo, pero bueno, te iba a decir que se me pasó al principio, yo creo que los dirigentes sabían cómo iba acabar. Porque llevaban cinco años y pico de gobierno de Díaz Ordaz y sabían cómo arreglaba las cosas Díaz Ordaz. Díaz Ordaz no metía mano, dejaba, dejaba que la bronca cundiera, que la bronca aumentara y cuando ya estaba que no había quien lo aguantara, claro, todo el mundo decía párala, párala; y lo hacía, ¿cómo?, a sangre y fuego; pero era la manera de ser de él. Esto lo sabían los dirigentes y si lo sabían y no les importó porque la carne de cañón eran los chamacos, pos que poca… entonces, una reflexión que yo te diría es esa, creo que las cosas hay que pensarlas primero, previendo los escenarios que hagan falta de cómo va acabar. No puedes lanzarte a la aventura a ver qué pasa. Si no tienes idea, comienza buscando eso”.

Muchas gracias por compartirnos su experiencia…

* Politóloga y analista. Contacto: meya7609@gmail.com

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Apuntes… El movimiento del 68 y la p(r)irámide cuarteada   

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385 Grados / Tlaxcala / Claudio Cirio Romero / A cincuenta años, estoy planteando la idea de que se puede, o se recomienda, leer al movimiento estudiantil en México de 1968 a través de una especie de montaje tipo “collage”, para mostrarlo en su complejidad a partir de las diferentes manifestaciones literarias, académicas y artísticas. Como puertas metafóricas de entrada a las múltiples explicaciones que se han dado de ello.  

Y una de las más sencillas para hacerlo, por atractiva en cierto modo es la que se construye desde el arte, como el teatro, la música o la plástica.

En esa búsqueda es que me encuentro con un trabajo del monero Luis Fernando (creador del ya célebre Yoni Latorta) titulado La pirámide cuarteada. Evocaciones del 68 (Resistencia, 2017).

Una novela gráfica autobiográfica, perdonaran la cacofonía, en la que el caricaturista ilustra su experiencia personal, contándonos esos meses en que se consideraba un “adolescente”, puesto que cumpliría 18 años en esas semanas de 1968, y entonces la mayoría de edad, es decir la ciudadanía, por ley, se alcanzaba hasta los 21.

Una delicia de dibujos, evidencia de la maestría del autor, ilustran la mayoría de las poco más de cien páginas, pulcramente impresas. Con una sencilla narración lineal, desde que el adolescente, protagonista y conspicuo diletante, nos cuenta lo que ve desde su cotidianidad de estudiante de dibujo, aquel verano que pensaba sería aburrido; hasta diciembre de aquel año en que queda formalmente disuelto el Consejo Nacional de Huelga y se da el regreso a clases. Con un salto al futuro final en el que el protagonista se pregunta: “«Que veinte años no son nada» dice el bardo uruguayo-francés-argentino. ¿50 sí?”

Ese adolescente cohibido que se esconde en una armadura medieval para que la chica que le gusta no lo vea sudar de nervios, que escucha “Lovely Rita” en el primer aniversario del “Sargento pimienta” de los Beatles y piensa en tener en sus manos “Waithing for the sun” (importado, claro), el disco más reciente de “The doors”; es visitado en sus sueños por Tezcatlipoca y Huitzilopochtli, para dar cuenta de su divina presencia prehispánica que enjuiciará lo que en las calles del entonces Distrito Federal ocurrirá con la efervescencia estudiantil desatada por la represión, a partir del 22 de julio, por parte de los granaderos.

Así mientras “Tezca” y “Huitzi” lamentan que los rituales en su honor se hayan acabado, no así las “matanzas”, el adolescente se va informando de las protestas por las injusticias que ocurren por todo el mundo, como la Guerra de Vietnam. Así, entre lecturas de libros, revistas y comics, las idas al cine y las pláticas con su abuelo, va enterándose de la represión a politécnicos y universitarios en las calles de su ciudad.

Y en cierto modo entusiasmándose y hasta uniéndose a las respuestas, en forma de marchas multitudinarias y festivas de los estudiantes. Dándose cuenta que los periódicos y noticieros televisivos de la época no informaban lo que ocurría realmente, solapando los abusos de los granaderos y el ejército, claro bajo el mando de Díaz Ordaz. Mientras, los estudiantes respondían con brigadas y formas ingeniosas de hacer llegar su mensaje, por ejemplo elevando globos que al romperse arriba regaban volantes; o poniendo mensajes atados a los perros. Realmente tierno es ver esto último en los dibujos de Luis Fernando.

Cinco páginas de bien logradas imágenes, dan cuenta de la marcha del 27 de agosto que concluye en el Zócalo y la nueva represión. Pero a Luis Fernando le interesa destacar lo armonioso de la protesta con limpios dibujos, llenos de la esperanza que su espíritu juvenil captaba en el cenit del movimiento. Así, cuenta también la llamada Marcha del silencio del 13 de septiembre y menciona la escalada de violencia que llegará al trágico 2 de octubre, sin ilustrar en demasía la incursión del ejército a las escuelas.

Se enterará indignado de la masacre en la Plaza de las Tres Culturas. El tratamiento que le da a la publicación de Quezada en Excélsior, es a mi gusto magistral: Lo humaniza poniéndole manos y pies golpeándose la cabeza y dando vueltas preguntando, “¿Los estudiantes dándole tiros a los soldados? ¡Absurdo!

Todavía recordará que el 12 de octubre se inauguraran las XIX Olimpiadas en CU y el estreno en su casa de la televisión a colores.

Considero que este libro es una buena forma para acercarse al tema para los jóvenes de hoy, sólo me intrigaba, el nombre de la novela, cosa que se despeja en la entrevista que presenta el número de este mes de octubre de la revista El Chamuco, el movimiento le hizo una cuarteadura, dice el monero, a “la pirámide que está encima de ti: el monolito del PRI”. De ahí el juego que me permito en el título de los Apuntes de hoy.

Nota al margen. A propósito del monero Luis Fernando, esta semana que concluye, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y el Museo del Estanquillo le han entregado el Tercer Reconocimiento de Caricatura “Gabriel Vargas”.

e- mail: ccirior@yahoo.com.mx

twiter: @ccirior

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PRONTO: Entre la ilegalidad y la competencia

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385 Grados / Tlaxcala / Aurora ARENILLAS / Un Tribunal Colegiado de Circuito del Poder Judicial de la Federación, rechazó la petición de la empresa “Pronto” de obligar, tanto al Poder Ejecutivo como al Legislativo, a expedir un marco legislativo que regule plataformas digitales como la suya.

Los representantes de la firma demandaban que se corrigiera lo que, a su parecer, es una omisión legislativa. Sin embargo, la justicia federal no les dio la razón. La inquietud de los empresarios se debe a que, ante la falta de una reglamentación a su actividad productiva, buscaron obligar al gobernador y a los diputados locales a que la emitieran, alegando el rezago de la Ley de Comunicaciones y Transportes del Estado, sin embargo, esta actitud solo evidenció que están conscientes de que trabajan en la ilegalidad.

Ahora, en el ánimo de generar certidumbre entre sus usuarios, los de “Pronto” utilizaron sus redes sociales para difundir que la recién aprobada Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano para el Estado de Tlaxcala, ampara sus actividades en su capítulo de Movilidad.

La verdad es que, aún cuando la norma entró en vigor, las autoridades aún deben generar políticas y programas de movilidad, por lo que “Pronto” no puede presumir que “siempre ha estado operando bajo la normatividad legal”.

Es decir, “Pronto” no se ha sujetado a la legislación estatal desde sus inicios, y ahora, recurren a una interpretación parcial de la nueva Ley, cuya materia es el ordenamiento territorial, el desarrollo urbano y los asentamientos humanos, no las comunicaciones y el transporte. Sin embargo, más allá de que siga operando sin una ley que lo avale, la verdadera prueba de “Pronto” será la competencia.

En sus redes sociales, los propios usuarios han manifestado que no hay mucho servicio, que la aplicación registra muchas fallas, y hasta los representantes de “Pronto” aducen que su convenio con Google tiene problemas.

Ante las crecientes quejas, los empresarios dicen que “durante los últimos meses el volumen de viajes ha crecido exponencialmente”, por lo que analizan la migración de servidores y optimización de base de datos, así como aumentar la velocidad en toda la aplicación. De hecho, suspendieron el servicio durante dos días.

En vez de buscar su legal operación, pusieron en marcha una aplicación que no estaba a la altura de las expectativas del usuario. Innecesariamente se enfrascaron en una confrontación con las autoridades.

Tan es así, que la instancia jurisdiccional acreditó que el ejecutivo estatal, por medio de la dirección de Vialidad de la Comisión Estatal de Seguridad, actuó de manera legal en los operativos contra las unidades que prestaban el servicio de taxi a través de la plataforma digital de transporte “Pronto”.

Ojalá que, en la medida en que la legislación se modernice, se de lugar a este tipo de servicios, que sin duda son necesarios, pero que necesitan ser regulados. Sin duda, habrá más empresas interesadas en incursionar en el mercado tlaxcalteca.

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Pase de lista FONE: lo absurdo, lo ridículo

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / El Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo, mejor conocido como FONE, comenzó a funcionar en enero de 2015. Esto, después de que en enero de 2013, el Congreso de la Unión, aprobara diversas reformas a la Ley de Coordinación Fiscal mediante las cuales, se creó un mecanismo para el pago del personal educativo federalizado a nivel nacional. 

Para el logro de este propósito, durante el año 2014, la Federación y los gobiernos estatales, “conciliaron” las plazas que les fueron transferidas en el año 1992, como parte de la llamada “descentralización” administrativa que se derivó del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB). Esto, en términos sencillos qué significa, que la Federación no tenía ni la menor idea de dónde estaban los maestros, es decir, cuáles eran los centros de trabajo en los que estaban asignados en cada una de las entidades de la República Mexicana. Asunto nada menor si consideramos que, desde hace más de dos décadas (aunque son más, muchas más), la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, no sabían a quién le estaban pagando y cómo le estaban pagando. Imagínese usted tremendo caos en el que las propias autoridades educativas y gubernamentales metieron al magisterio, claro está, por los vicios, tráfico de influencias, corruptelas y demás linduras en las que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), a través de sus líderes, sacaron el mayor provecho.

¿Qué si el pase de lista FONE debe mantenerse porque con ello se asegura el control de la nómina magisterial a nivel nacional? Es una pregunta que tiene sentido y, cuya respuesta, parece encontrar viabilidad si lo que se pretende es eliminar ese juego perverso del que los aviadores y maestros “fantasma” que laboran en el Sistema Educativo Mexicano (SEM), han sacado muy buen provecho. Vaya, el asunto es sencillo, si un maestro o maestra diariamente pasa lista a sus alumnos, ¿por qué los maestros no pueden ser “sujetos” a esta disposición administrativa?

Desde mi punto de vista, el pase de lista cumple un propósito y ese lo tenemos claro, lo malo o lo pésimo de este asunto, es la serie de “barbaridades y atropellos” administrativos que en cada una de las entidades se vive o, más bien, viven los maestros una vez que se notifica que se realizará el pase de lista. Me explico.

El pase de lista FONE le significa al maestro, una pérdida de tiempo en el más amplio sentido de la palabra. Así de simple y así de complejo; y es que mire usted, en estos días en los que, a los trabajadores de la educación de todos los niveles educativos, les fue solicitada “cierta” documentación para que la entregaran a sus respectivas autoridades educativas de sus escuelas, después de hacerlo a dichos maestros, se les pidió que firmaran un formato o plantilla de personal en la que se asentaba ese pase de lista, mismo que aseguraba su asignación a determinado centro escolar. Ese es el propósito del pase de lista: la firma de un documento por el docente, avalado por sus autoridades, en el que a través de diversas evidencias (documentales) se confirma la asignación de un maestro a cierto centro de trabajo.

Menuda situación es esta; sin embargo, si usted piensa que el asunto es sencillo y que tal vez estoy exagerando en el uso de mis adjetivos calificativos, permítame un momento. Le explicaré, en pocas palabras, lo que vive un docente para conseguir la documentación requerida: un verdadero martirio. Y es un verdadero martirio porque para tramitar los documentos solicitados, tiene que acudir a diferentes instancias gubernamentales, a veces, alejadas o muy alejadas de sus centros de trabajo o de sus hogares, lo cual significa ausentarse de sus escuelas, lo que los lleva a solicitar un permiso económico porque, de no hacerlo, corren el peligro de tener una “falta” administrativa por no cumplir con lo que la propia autoridad (en sus diferentes niveles) les solicita. Les pongo un claro ejemplo de ello y, cuya evidencia la tengo en mano, en el momento que escribo estas líneas.

En el Estado de Morelos, el director de Personal y Relaciones Laborales del Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), les solicitó, vía oficio fechado el 24 de septiembre de este año, a los responsables de los diferentes niveles educativos, la entrega de la documentación escaneada e impresa del personal (docente) que no fue identificado en los centros de trabajo y que los mismos responsables de esos centros así los reportaron vía Plataforma de la Auditoría Superior de la Federación (ASF): a) formato único de personal (que justifique en que centro de trabajo está asignado en el ejercicio 2017); b) nombramiento (que justifique en que centro de trabajo está asignado en el ejercicio 2017); c) oficio de presentación; d) INE (credencial de elector del responsable del centro de trabajo y del personal observado); e) lista de asistencia del 01 de enero al 31 de diciembre de 2017 (que justifique los días laborados en el ejercicio 2017). De esta forma, el oficio que refiero, culmina con una advertencia que, desde mi perspectiva, me parece de los más agresiva: “…en caso de no cumplir en tiempo y forma lo solicitado, la Auditoría Superior de la Federación, podrá presentar una observación resarcitoria de la cantidad pagada del ejercicio fiscal 2017”.

¿Se imagina usted lo que tendrá que hacer el o la docente para conseguir la documentación que su autoridad inmediata le está solicitando de la noche a la mañana? Permisos económicos, pago de copias y escaneo (si es que no tiene el equipo) de los documentos, transporte, gasolina, etcétera, etcétera, etcétera; pero, lo que me parece peor: el que tenga que ausentarse de su grupo y todo porque sus autoridades locales no tienen ni han desarrollo un sistema que les permita “eficientar” este proceso con la finalidad de que los profesores no se retiren de su aula por este tipo de cuestiones administrativas.

¿No decía Nuño que el docente se dedicaría única y exclusivamente a lo didáctico y pedagógico?

Cierto es, que en las entidades del país se vive un verdadero desorden administrativo. Cierto es, que la federación no ha puesto orden en cada uno de los estados. Cierto es, que ni a las autoridades educativas de la federación y a las de los estados, se les ha fincado una responsabilidad administrativa por el uso que le han dado a las plazas, claves presupuestales, asignación de centros de trabajo, etcétera, etcétera, etcétera.

Sr. López Obrador, sí, el pase de lista FONE es viable, no obstante, urge desterrar la corrupción en cada una de las Secretarías de Educación y, urge que cada una de esas Secretarías se inserte en procesos de simplificación administrativa para que operen con eficiencia, eficacia y TRANSPARENCIA en el más amplio sentido de la palabra.

Con negritas:

¿Sabe usted cuántos profesores aún viven en el limbo laboral-administrativo-jurídico porque sus autoridades no han realizado los trámites para que sus plazas sean “conciliadas” ante la Federación y la SHCP?

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