Connect with us

Opinión

Adiós INEE, adiós

Publicado

en

385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava /Desde que empezó su carrera rumbo a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador manifestó con claridad, su inquebrantable deseo de echar abajo la mal llamada reforma educativa que impulsó Peña Nieto. De hecho, en una de esas reuniones en las que por primera vez se reunieron el presidente en funciones (y su gabinete) y el Presidente Electo (y su respectivo equipo de trabajo), el tabasqueño reafirmó su intención de cancelar una de las reformas de mayor “envergadura” del peñismo en México (La Jornada, 20/08/2018).

Sí, así lo mencionó López Obrador, y así lo ha venido mencionando en estos días, justamente cuando el escenario político nacional está más que “calientito” por la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Cuidad de México (NAICM). De hecho, los legisladores ya han dado una muestra de las intenciones educativas de quien, a partir del 1º de diciembre de este año, ocupará la silla que hace unas cuantas décadas ocupó Benito Juárez.

Exhortos para que se suspenda la evaluación docente de este año, con miras a las modificaciones que podría sufrir la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en lo concerniente al artículo 3º y 73º, lo relativo a las leyes reglamentarias en la Ley General de Educación (LGE) y del Servicio Profesional Docente (LSPD), y las que tocan al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), han sido pequeñas muestras que, desde mi perspectiva, tuvieron un doble propósito, medir el terreno que estaban por pisar los “morenistas”, y valorar la decisión que, como he dicho, tomará el Presidente Electo a partir del 1º de diciembre: la cancelación definitiva de la mal llamada reforma educativa.

En este sentido, y para entrar en materia, si analizamos con detenimiento estas pequeñas señales que ha mandado Obrador y compañía, afirmar que el INEE, así tal cual lo conocemos, está viviendo sus últimos días, no es nada aventurado. Dos hechos que le expongo para sustentar esta afirmación son los siguientes: el mensaje que mandó Obrador al cancelar el NAICM (aquí mando yo), y los exhortos que aprobaron en ambas cámaras los legisladores para cancelar la evaluación docente en este año (y en lo sucesivo).

Al respecto debo señalar, que si bien es cierto que el INEE no “nació” con la reforma que impulsó el Peñismo (puesto que éste ya existía desde el 2002); su papel en medio de la implementación de esa reforma, logró acumular un profundo rechazo por parte de la mayoría del magisterio mexicano. Ello me lleva a plantear que, políticamente, no es del interés del gobierno entrante continuar con una política que trastocó profundamente los intereses y derechos laborales de los maestros y maestras de México (bastión importante para él, dadas las elecciones del pasado 1º de julio); además de que, ante ese claro mensaje que envió Obrador al poder económico (aquí mando yo), también puede leerse y entenderse, que hay un mensaje similar para ciertos empresarios y ciertas organizaciones civiles como “Mexicanos Primero” que, dicho sea de paso, en esa implementación jugaron un papel importante en la denostación de los maestros de México.  

Así, repito, más allá del profundo debate que pueda desprenderse de la permanencia o no del INEE, y del cual ya he hablado en demasía en este y otros espacios, considero que este Instituto está viviendo sus últimos días.

Ahora bien, si de pequeñas muestras estamos hablando, basta con leer el comunicado que el INEE difundió el pasado 4 de noviembre (INEE, 04/11/2018), a través del cual ese Instituto y el Centro de Investigación Avanzada en Educación, de la Universidad de Chile, pondrán en marcha un proyecto para observar la práctica docente en el aula. Al respecto, habría que preguntarse: ¿por qué hasta ahora el INEE pretende desarrollar un proyecto con tales características si, desde hace varios años muchos colegas profesores, académicos e investigadores de reconocido prestigio, pugnamos porque se realizara una serie de actividades de esa naturaleza?, ¿por qué hasta ahora los integrantes del INEE han virado el timón buscando estar del lado del que nunca estuvieron, el de los maestros, para realizar esquemas de evaluación que no respondieran a las exigencias políticas y neoliberales del gobierno en turno?, ¿por qué hasta ahora sus consejeros han cambiado su discurso con la finalidad de defender la autonomía de un Instituto que, por más que se diga lo contrario, no la tuvo durante poco más de tres años? Por qué, esa es la pregunta y esa es la respuesta…

Digo, pretender realizar una evaluación bajo otro enfoque no es malo; por el contrario, es bienvenida esa propuesta lo malo del asunto es que, hasta estos días, en los que las cosas están color de hormiga para ellos (los del INEE), se pretende poner en marcha una idea que hasta hace unos años era más que pertinente, no sólo para los maestros de nuevo ingreso sino para todo el gremio, dado el conflicto que se vivía al interior del magisterio mexicano por la implementación de la mal llamada reforma educativa.

Esperemos que, en próximos días las cosas tomen rumbo y dirección. Pensar en una evaluación docente cuya intencionalidad didáctica sea el eje que mueva la valoración del quehacer docente, no es malo; por el contrario, es algo que hemos propuesto a lo largo de estos años pero que a la vista de las autoridades educativas y de los propios integrantes del INEE, no fueron visibles, viables ni pertinentes, obviamente, porque se tenía que llegar a la meta: evaluar a todos los maestros de México y… se equivocaron. Craso error del Instituto, craso error de sus consejeros, craso error de las autoridades educativas y del gobierno.

Al tiempo.

Referencias:

https://www.jornada.com.mx/ultimas/2018/08/20/se-cancelara-la-reforma-educativa-amlo-8161.html

https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/politica/morena-desaparecera-evaluacion-docente-1987496.html

http://www.ejecentral.com.mx/presenta-morena-al-senado-acuerdo-para-eliminar-la-evaluacion-docente/

https://www.inee.edu.mx/images/stories/2018/comunicados/Comunicado91.pdf

Continuar leyendo
Haz click para comentar

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Observaciones, oportunidad para las coincidencias

Publicado

en

385 Grados / Tlaxcala / Opinión / Aurora ARENILLAS / Todo parece indicar que las observaciones al presupuesto 2019 serán consideradas con seriedad por parte de los diputados locales.
Contrario a lo que se pudiera pensar que el Ejecutivo estatal haya recurrido a su facultad constitucional de observar el Presupuesto, el Código Financiero y la nueva Ley de Austeridad tuvo como propósito garantizar el adecuado desempeño de los entes y organismos públicos.
Es decir, la confrontación entre poderes por el “estira y afloja” respecto la integración del gasto jamás fue una opción.
Por el contrario, el “veto” -como lo llaman los medios- fue la oportunidad para ampliar el debate sobre la asignación de las partidas presupuestales, y revisar que el ejercicio de atribuciones legales de cada órgano de gobierno se respete en términos de ley.
El Ejecutivo estatal le está apostando a encontrar puntos de coincidencia con el Congreso local para que la Ley de Egresos sea balanceada y responda a las demandas de la ciudadanía.
Lo que está sobre la mesa ahora es la importancia de cumplir con el principio de colaboración entre Poderes y favorecer el uso eficiente del gasto público.
Por ahora, la administración estatal opera con normalidad, pero es indudable que los legisladores locales deben estudiar los planteamientos del Gobernador dentro de plazos razonables, y a la luz del interés general, para dar certeza a los poderes y a la ciudadanía sobre el destino de los recursos públicos.
Tan es importante que los trabajadores del Sindicato 7 de Mayo ya anunciaron actos de protesta en contra de la disminución a las partidas de Pensiones Civiles y previsiones salariales de la Oficialía Mayor de Gobierno dentro del decreto presupuestal avalado por el Congreso local, pues existe temor que ello afecte a sus tres mil agremiados.
Sin duda, estas inquietudes están motivadas en la falta de justificación de los recortes autorizados por los integrantes de la actual legislatura, de ahí que el diálogo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo debe fructificar en torno a garantizar la atención de las necesidades de los sectores.
Esperemos que los nuevos dictámenes vean corregidas las insuficiencias de los primeros, y de paso anticipen escenarios de innecesaria presión para los poderes, con partidas que permitan al aparato gubernamental cumplir sus metas.
Comentarios: arenillas87@hotmail.com

Continuar leyendo

Opinión

DIPUTADOS ARBITRARIOS Por Aurora Arenillas

Publicado

en

El Ejecutivo estatal presentó al Congreso local observaciones respecto a la nueva Ley de Austeridad, y las reformas, tanto al Código Financiero como al Presupuesto de Egresos 2019, y no es para menos. Sin fundamentos, los diputados locales capitaneados por Morena eliminaron el Fondo de Apoyos para la Educación Básica, que era de 130 millones de pesos, bajaron 25 millones al Fondo de Desastres Naturales, y redujeron 150 millones al Fondo para el Fortalecimiento a la Seguridad Pública, lo que tendrá un impacto negativo en el sector educativo y magisterial, la atención a emergencias y la lucha contra la inseguridad en todo el estado. También disminuyeron 12 millones al fondo para el fortalecimiento del sistema pensionario estatal, y 70 millones más a las previsiones salariales de los trabajadores del Poder Ejecutivo, todo lo cual repercutirá en las prestaciones y derechos de los trabajadores sindicalizados, de confianza y honorarios, y sus familias, sin contar los pensionados y derechohabientes de Pensiones Civiles. En el caso del Poder Judicial, le bajaron casi 50% el presupuesto al nuevo Tribunal de Justicia Administrativa, lo que limitará las funciones de un órgano creado para combatir la corrupción dentro de la administración pública, tal y como lo venía exigiendo Morena dentro de su narrativa. De acuerdo al análisis del gobierno estatal, el decreto de presupuesto no incluye ningún fundamento que justifique el incremento presupuestal del Congreso local -pese a que los diputados de Morena, PT y PES prometieron bajarse el sueldo y ser austeros-, ni la disminución al Presupuesto del Poder Ejecutivo, que ha demostrado eficiencia en su gestión, al mantener la deuda cero, finanzas públicas sanas y ahorros que favorecieron el arranque de obras de gran impacto, como el nuevo Hospital General de Tlaxcala, la ampliación de la carretera Apizaco-Tlaxcala y la remodelación del Estadio Tlahuicole. Además, los legisladores no alinearon el Presupuesto de Egresos a los objetivos del Plan Estatal de Desarrollo 2017-2021, y varios artículos transitorios de este decreto imponen reglas que no tienen que ver con el presupuesto mismo, pero invaden competencias de órganos específicos del gobierno estatal. Por ejemplo, crearon cuatro fondos para apoyar al campo, a los cuerpos policiales, a la población discapacitada, y a los deportistas de alto rendimiento; no obstante, la creación de este tipo de instrumentos y su operación son funciones propias del Ejecutivo, así como la expedición de reglas de operación, como las que pretenden emitir para regular el fondo para obras en municipios, del que ya se dice abre la puerta a los “moches” que Morena denunció y dijo que combatiría, y excluye a varias comunas de sus beneficios a falta de criterios claros de distribución de recursos. La atribución del Congreso local, de modificar el presupuesto no implica sustituir la función administrativa del Poder Ejecutivo, que exige la aplicación de diversas leyes que el Congreso no está facultado para ejecutar. Y eso pasa también con el caso del Código Financiero y la Ley de Austeridad, que violentan la autonomía presupuestal de los poderes Ejecutivo y Judicial, y los propios municipios. La voluntad política del Ejecutivo de generar condiciones de diálogo y acuerdo es evidente. Sin embargo, falta ver si los diputados locales están en la misma sintonía y renuncian a motivaciones personales y de grupo para establecer un paquete económico funcional que sirva a los intereses de desarrollo de la entidad. Comentarios: arenillas87@hotmail.com

Continuar leyendo

Opinión

La caída de la “reforma educativa” Peñista

Publicado

en

385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / Vaya vendaval de sucesos que se han dejado sentir, leer y escuchar, en torno a la iniciativa que el pasado 12 de diciembre, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, firmó con la intención de cancelar la mal llamada reforma educativa que impulsó el “gobierno” peñista. Desde luego, lo que más polémica causó fue la inminente desaparición del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), y puede que haya razón en ello. Sin embargo, habría que poner atención en varios hechos y no solo en este puesto que, como tal, la caída de esa reforma puede entenderse a partir de lo que a continuación le expongo.

Como sabemos, con el Pacto por México, surgió una serie de “reformas estructurales”, entre ellas, destaco (porque es la que nos ocupa en estos momentos) la que en el sexenio pasado fue conocida como “la mal llamada reforma educativa”.

De su implementación en el año 2013, resultó modificada la ley General de Educación, así como también, las normas que ya regían al INEE quien, en palabras concretas, pasó de ser un instituto que generaba información sobre el quehacer educativo de los maestros y maestras de México, para diseñar y realizar las mediciones que correspondían a los componentes, procesos y resultados del sistema, o bien, a la expedición de los lineamientos a los que se sujetarían las autoridades educativas federales y locales para llevar a cabo las funciones de evaluación, y que muchos maestros llegamos a conocer, por ejemplo, como la evaluación punitiva que definía la permanencia en el servicio docente. Ojo, menciono que este instituto diseñaba y realizaba mediciones y expedía lineamientos para la evaluación, pero en los hechos no aplicaba las evaluaciones, porque este ejercicio le correspondía a una figura que solo figuró para despedir a los maestros; me refiero a la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente (CNSPD). No obstante, el INEE jamás se pronunció en contra de la aplicación militarizada de la evaluación docente.

Así, no obstante esta serie de modificaciones reglamentarias que, en el papel pintaron un escenario diferente y cuyos resultados impactarían directamente en el escenario educativo, puesto que a través de éstas se lograría al fin la tan anhelada calidad educativa, las cosas no tuvieron un final feliz, al menos para los funcionarios que, en su momento, intentaron posicionar un proyecto que, debo decirlo, nació muerto desde el principio. Y es que recuperar la rectoría de la educación (eje que abanderó el sentimiento reformista de Peña Nieto), dejó de lado los derechos de los trabajadores de la educación, adheridos al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y, desde luego, lo más importante: la educación que deberían de recibir millones de niños, adolescentes, jóvenes y adultos a lo largo y ancho del territorio mexicano. Craso error entonces, fue comenzar con asegurar el control del magisterio a través de las leyes que fueron aprobadas por las Cámaras de representantes.

Como bien sabemos, si la intención era tener un cambio profundo en el medio educativo, éste tuvo que comenzar con los procesos formativos y con una profunda profesionalización de los maestros. Así de simple y así de complejo. ¿Por qué no se inició con ese proceso para después, dar paso a las modificaciones legales que pudieran lograr el propósito que se plantearon en las oficinas y/o instituciones gubernamentales? A ciencia cierta no lo sé, pero lo que sí puedo afirmar con certeza, es que estos individuos, cuya ideología neoliberal y tecnócrata los caracterizó de principio a fin, no vieron más allá de sus propias narices y, mucho menos, escucharon a quienes desde un inicio tuvieron que haber escuchado: a los maestros. ¿El resultado? Considero puede explicarse, a partir del triunfo de López Obrador el 1 de julio.

Una reforma que nació sin escuchar a los maestros. Un INEE que no hizo uso de su autonomía y de las demás facultades que la ley le otorgaba. Una CNSPD que aplicó a rajatabla el mandato legal que la constituyó como tal. Un SNTE que nunca defendió a los maestros. Un modelo educativo que nunca fue prioridad del gobierno y que conocimos al final del sexenio; fueron algunos de los aspectos que propiciaron la caída estrepitosa y brutal del proyecto peñista.

Ahora bien, por lo que respecta a lo que hemos conocido en los medios de comunicación, en cuanto a la iniciativa que el Presidente Obrador ha mandado a la Cámara de Diputados, debo decirlo, ha generado una incertidumbre sensata, porque si bien es cierto que en ésta se ha propuesto la revalorización del trabajo docente, también hay ciertas dudas en cuanto al cómo es que se va a lograr tal propósito. Cierto, se habla de un Centro Nacional para la Revalorización del Magisterio dirigido por un Consejo Consultivo; de priorizar la formación del profesorado; de la eliminación de la evaluación (punitiva) de permanencia; de la creación de 100 universidades; de “retomar” algo que hace décadas conocimos como Carrera Magisterial; pero, insisto, hasta el momento, no se ha hablado de los cómo se lograrán cada una de estas propuestas.

Es “esperanzador”, hasta cierto punto, el que se haya puesto atención en la formación del profesorado. De hecho, si hablamos de procesos de formación, éste, desde mi perspectiva, es el más importante. ¿Sabe usted cuántos y bajo que programas educativos fueron formados los maestros de México? Si desea un ejemplo sencillo, y que recupero de mi propia experiencia: en una escuela primaria (por ejemplo) de organización completa, llegan a concurrir en un mismo tiempo, docentes con 40, 30, 20, 10, 5 y 1 año de servicio. Ahora bien, si consideramos que todos estos profesores se formaron en escuelas normales, ¿sabe usted bajo qué programas educativos fueron formados? Y, lo que es peor, ¿sabe usted cuál ha sido la capacitación, actualización y profesionalización que han recibido a lo largo de su trayectoria profesional? Caso concreto, en el sexenio anterior, habría que recordar los datos que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) arrojó hace unas semanas, en cuanto al gasto que el propio ex Secretario Nuño empleó para posicionar su imagen y no para capacitar a los maestros.

Conocer las instancias que serán las formadoras (profesionalizantes) de los profesores a partir de la propuesta de Obrador y compañía, es menester básico, pero también, el que se aterricen los conceptos que se derivan de las corrientes pedagógicas y de las teorías educativas existentes. El lastre que en el medio educativo se ha observado en este sentido, es que si bien es cierto que los contenidos, conceptos, corrientes y teorías muchas veces son acordes a lo que se espera abordar en un curso, taller, seminario, etc., quienes se encargan de “bajar” esas cuestiones, no tienen ni la más mínima idea de ello.

Ojalá, y lo digo como un buen deseo, Moctezuma Barragán, haga caso a las propuestas que emanaron de los foros en los que él estuvo presente. La reforma de la reforma que ahora proponen, desde este punto de vista, puede rendir frutos. La pregunta en todo caso sería: ¿lo hará en lo sucesivo?

Con negritas:

Recién se ha dado a conocer el presupuesto de egresos y, hasta el momento, la UNAM, UAM y el IPN, además de las Universidades estatales, no han visto con buenos ojos la reducción presupuestal que a cada una de éstas les han aplicado. Sería bueno que, desde la Secretaría de Educación Pública (SEP), se explicaran dichos recortes y en qué se va a aplicar el recurso. Los argumentos deben ser lo suficientemente sólidos porque, de lo contrario, el actual Secretario estaría ante el primer gran reto de su administración que, dicho sea de paso, tiene un pendiente muy importante, en la designación de un nuevo titular en la oficina de la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE), ¿se imagina si al movimiento que las universidades están emprendiendo en estos días se les unieran las más de 260 escuelas normales, incluyendo a la Pedagógica Nacional, los Centros de Actualización del Magisterio, entre otras.

Al tiempo.

Continuar leyendo

Trending