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Opinión

Los Consejos Técnicos Escolares: ¿Un desperdicio?

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385 Grados / Tlaxcala / Opinión / Abelardo CARRO NAVA / La cuarta sesión ordinaria de los Consejos Escolares se aproxima y, como sabemos, la Secretaría de Educación Pública (SEP) emite las “Fichas para el Trabajo en CTE”, generalmente, a mediados de mes, para que los colectivos docentes se preparen a fin de intercambiar experiencias y conocimientos en cuanto a los temas que se sugieren en dichas fichas. En esta ocasión, con la pregunta: ¿Cómo garantizamos oportunidades de aprendizajes para TODOS nuestros alumnos? La SEP pretende que, tanto directivos como docentes, reflexionen y tomen decisiones en torno a la necesidad de favorecer y promover la construcción de una educación inclusiva. Entendiendo por ello que, en cada plantel de nuestro país, las prácticas en la escuela y las aulas, favorezcan el respeto a la dignidad humana y la valoración de la diversidad y que, en consecuencia, propicien que todos los niños y jóvenes, especialmente de los sectores sociales en desventaja, desarrollen al máximo sus potencialidades mediante una acción pedagógica diferenciada y el establecimiento de condiciones adecuadas a tal diversidad, lo que implica la eliminación o minimización de todo aquello que constituya una barrera al desarrollo, aprendizaje y a la participación en la comunidad escolar (SEP, 2019).

Para el logro de este propósito (tan extenso), la SEP sugiere 3 actividades: 1) Valoremos la diversidad como riqueza para apoyar el aprendizaje de TODOS los alumnos; 2) Compartamos prácticas educativas para brindar oportunidades de aprendizaje a TODOS los alumnos; 3) Exploración de habilidades básicas como medio para favorecer los aprendizajes (SEP, 2019).

Propósito y actividades que, se enmarcan en algo que ellos denominan “ambiente escolar inclusivo”. Nombre curioso que, me permitirá, adentrarme en un breve análisis de lo que la SEP propone y, desde la visión, de quién lo propone; porque si bien es cierto que la “jerga” educativa se ha ido modificando conforme a las políticas internacionales que así lo determinan, también es cierto, que los propósitos educativos, como el que persigue esta sesión del Consejo Técnico (CT), genera cierta ambigüedad entre quienes, por disposición oficial, tienen que abordarlo en sus respectivos centros de trabajo: los maestros.

Y es que mire usted, hablar de educación inclusiva, es hablar de lo que se abordó en la Conferencia de 1990 (de la UNESCO), efectuada en Jomtien (Thailandia), y en la que se promovió, desde el ámbito de la educación especial, la idea de una educación para TODOS, lo cual en términos sencillos puede significar, la idea de inclusión y, para efectos de estas líneas, educación inclusiva. Al respecto cabe enfatizar, que esa idea surgió desde la educación especial, un campo especializado y de vital importancia en cualquier Sistema Educativo y que, en los últimos años, en México, se ha relegado a un segundo plano (más por una mera moda que por un verdadero principio educativo) al implementar, tanto en educación básica como educación normal: la educación inclusiva. En fin.

Dicho esto, es menester recordar que, en 1994, bajo los auspicios de la UNESCO, en la Conferencia de Salamanca (sobre necesidades educativas especiales) se consolidó la educación inclusiva y se consideró, como un principio y una política educativa a la que un total de 88 países y 25 organizaciones internacionales, se sumaron asumiendo la idea de promover sistemas educativos con una orientación inclusiva.

Orientación inclusiva que, insisto, parte de una educación especial pero que, en los hechos, ni se ha entendido la primera, ni se ha comprendido la segunda, puesto que la SEP como tal, no ha brindado una adecuada y certera capacitación, actualización o profesionalización al magisterio o, si lo ha hecho, ha sido malhecho.

¿No acaso la educación inclusiva está considerada a partir de un mandato constitucional?, ¿no acaso la orientación inclusiva significa un proceso que se da a lo largo de toda la vida? Consecuentemente, ¿por qué si uno de los requisitos que la misma educación inclusiva reconoce como fundamentales para el logro del propósito que persigue, y que tienen que ver con que los profesionales que interactúan con niños y jóvenes tengan una formación adecuada, pertinente y relevante sobre este tema, en México no se ha hecho?, ¿por qué un tema de gran relevancia, se sugiere abordar en los CT, de una forma tan simplista en algo que la SEP ha denominado “ambientes escolares inclusivos”. La pregunta en todo caso sería, ¿todos tenemos y entendemos la definición de educación inclusiva, ambientes escolares inclusivos, educación especial, Necesidades Educativas Especiales (NEE), exclusión social, integración escolar, entre otros, así como su desarrollo en los centros escolares?

Partir de lo básico parece una idea descabellada, sin embargo, poner en común temas (conceptos) para su comprensión, análisis y asimilación, se antoja harto pertinente cuando, insisto, la SEP no ha hecho su trabajo como debiera haberlo hecho y, el conocimiento que permea sobre este asunto, aunque ha sido adquirido por los muchos maestros por cuenta propia, difícilmente puede lograr una homogeneización, a partir de criterios bien definidos y apegados al conocimiento científico, con la idea de que éste coadyuve a la realización de su propio quehacer docente.

Caray, no debemos olvidar una premisa básica que implica la inclusión, puesto que ésta, tiene el enorme reto de crear convergencias de múltiples iniciativas que emanan de la educación especial, sociología de la educación, antropología cultural, entre otras.

Así pues, simplificar o reducir el tema de la educación inclusiva en uno de los tantos aspectos que son parte de ésta como los “ambientes escolares inclusivos”, desde mi perspectiva, es eso: una visión limitada de lo que la inclusión significa en términos de lo que se espera obtener en las escuelas de educación básica.

El aprendizaje de los alumnos a partir de los contenidos es importante, no lo niego, pero ¿y los demás aspectos?, ¿no influye el contexto, las interacciones, las evaluaciones psicopedagógicas, las NEE, la eliminación de barreras educativas discriminatorias, los modelos de atención establecidos en los centros escolares (quiénes somos, cómo nos conformamos y hacia dónde vamos), la profesionalización docente, etcétera, etcétera, etcétera?

Valdría la pena entonces, revisar las propuestas (actividades) que la SEP propone trabajar en los CT; muchas veces, se proponen temas, pero esas propuestas como lo he dicho, son reducidas y/o limitadas y, si a esto le agregamos que quienes son los responsables de conducir los mismos, en la mayoría de los casos, no tienen ni la menor idea de lo que se tiene que abordar en éstos (porque tampoco fueron capacitados como debiera), esos CT son un verdadero desperdicio.

Con negritas:

Hace unos meses, la malla curricular de la Licenciatura en Educación Especial que se imparte en las escuelas normales del país, se vio modificada (de nombre y contenidos) por una cuyo nombre me genera ciertas dudas: Licenciatura en Inclusión Educativa. Todo ello, con la intención de “armonizar” los planes de estudio de las normales con los que propone el modelo educativo 2017. Valdría la pena revisar si tal propuesta, no fue un asunto tomado a la ligera desde el “oficialismo”, puesto que como sabemos, la inclusión, debe permear de manera transversal, la educación básica y no porque, con alguna ligereza, se considere fundamental dada una propuesta curricular que Nuño nos entregó, muy mal hecha, hace poco más de 2 años.

Al tiempo.

 

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Un gobierno federal insensible

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385 Grados / Tlaxcala / Aurora Arenillas / El gobierno federal ha mostrado notoria insensibilidad ante la situación de las estancias infantiles. 

La retención de los recursos federales para la operación del programa Estancias Infantiles, aunado a la incertidumbre sobre las nuevas reglas de operación, ya propiciaron las primeras bajas de niños y el cierre de estos lugares en Tlaxcala.

De acuerdo con las representantes de las estancias, hasta ahora el gobierno federal no ha liberado los recursos de enero y febrero.

Tras 12 años de existencia, las guarderías registradas en el programa enfrentan el riesgo de desaparecer, y con ello, un noble servicio que se ofrecía a las madres trabajadoras para que sus hijos accedieran a cuidados, alimentación y seguridad.

Esa es la razón por la que las beneficiarias se han sumado a las inconformidades, porque requieren los beneficios de un programa que, si bien no ha estado exento de mejoras, cumplió con una función social: el de apoyar la fuerza laboral femenina, en un contexto de dificultades económicas en los hogares.

Es una pena que el nuevo gobierno federal que en Tlaxcala lo representa la Delegada Lorena Cuéllar Cisneros, el mismo que prometió cambios para mejorar la vida de los mexicanos, esté anteponiendo sus intereses políticos, en agravio de la atención a los menores y las fuentes laborales que se generan las estancias infantiles.

La Coordinación Estatal de Programas de Desarrollo se ha mostrado insensible ante esta problemática. Es omisa y guarda silencio, sin entender que la situación promete agravarse una vez que las guarderías del ISSSTE tengan la misma suerte.

En estas estancias, los hijos de las trabajadoras al servicio del estado tienen clases de computación, música, inglés y educación física.

Sin embargo, ya le empezaron a dar las gracias a las empleadas por recortes presupuestales, ante lo cual, como es natural, los padres de familia están preocupados y molestos.

Es lamentable que la delegada federal Lorena Cuéllar sea incapaz de encarar la situación, y solo le dé largas a un asunto que es de competencia exclusiva del gobierno federal.

Comentarios: arenillas87@hotmail.com

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Las estancias infantiles: entre lo urgente y lo importante

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / Gobiernos federales han ido y venido y el tema de la educación inicial sigue siendo un pendiente en la agenda educativa de éstos. Y es que mire usted, la reciente polémica que ha desatado el gobierno del Presidente López Obrador, en cuanto al recorte presupuestal que sufrirán las estancias infantiles subsidiadas por la que, hasta hace unos meses, era conocida como la Secretaria de Desarrollo Social (SEDESOL), ha puesto, de nueva cuenta, en el centro del debate, la pertinencia de considerar a esta educación, la inicial, en el esquema de la educación obligatoria enmarcada en el nivel básico, legalmente conformado por la educación preescolar, primaria y secundaria.

El tema en sí, no es para menos, pues resulta que, a decir de la actual Secretaría del Bienestar, diversas anomalías se encontraron en la operación del programa referido y que se relaciona con ese “subsidio” que se les entregaba a las estancias infantiles subrogadas por el Estado Mexicano. No obstante, permítanme desmembrar dicho tema con cierto detalle, porque como siempre digo, de éste mucha tela puede cortarse.

Pues bien, en mi paso por la educación preescolar, tuve la oportunidad de conocer a fondo el desarrollo y crecimiento del ser humano. Ya sea a través de las teorías existentes o bien, mediante la visita a diversas instituciones públicas y de orden privado que ofrecen una educación preescolar pero también, la inicial. En este sentido, el acercamiento que tuve con diversos especialistas en la materia me llevo comprender, que existen diversos momentos que son vitales para que los niños desarrollen sus capacidades y, para ello, la educación temprana o inicial, juega un papel preponderante en, repito, el desarrollo y crecimiento del ser humano. Hablar pues, de una formación armónica y un desarrollo equilibrado de los niños, desde su nacimiento hasta los 4 años, no es para para menos si, como sabemos, los primeros años de vida de los pequeños, son los que propician una maduración en sus capacidades innatas y natas (o de aprendizaje).

Ahora bien, si bien es cierto que esta educación comienza desde los cero (nacimiento) hasta los 4 años, he considerado que hay tres momentos que son claves y que, prácticamente, complementan el esquema de esa educación inicial, me refiero a las etapas prenatal, perinatal y posnatal; momentos que, no pueden soslayarse, puesto que conocer sobre el proceso de gestación, lo sucedido durante y después del parto, hoy por hoy, arrojan información valiosa para propiciar el desarrollo armónico de los niños y niñas. ¿Por qué es importante que las mujeres, durante el periodo de gestación, cuiden ese proceso y atiendan las indicaciones que especialistas en el ramo les brindan para que su embarazo se desarrolle favorablemente?, ¿por qué es de suma relevancia, contar con especialistas para que, en el momento del parto, la madre y la niña o el niño, reciban las atenciones necesarias para que no se presenten complicaciones que pueden generar algún problema posterior y mayúsculo en ellos?, ¿por qué es importante para los padres de familia, que el médico registre, por ejemplo, el perímetro cefálico del pequeño que recién se ha incorporado a este mundo?, ¿por qué es relevante, realizar una profilaxis de la oftalmía neonatal, con la finalidad de evitar que el niño o niña presente una infección que le pueda generar mayores complicaciones oculares a lo largo de su vida? Preguntas y más preguntas que, desde luego, tienen una respuesta y que, como bien decía, son relevantes dado que son parte de esa educación que más adelante recibirán, ya sea en la educación inicial o en la preescolar. En cualesquiera de los casos, quienes nos encontramos en el medio educativo, sabemos, no pueden soslayarse. En fin.

Volviendo al tema que me ocupa y me preocupa, al inicio de estas líneas, señalaba que la educación inicial ha sido un gran pendiente en la agenda educativa de los gobiernos federales, y en este caso, no pudo ser la excepción. Me explico.

Esta educación, sencilla y desafortunadamente en nuestro país, no ha sido del todo valorada como debiera puesto que, como ya decía, no forma parte de la educación básica. Se brinda como un apoyo a las madres y padres de familia, a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores (ISSSTE), y de numerosos centros de privados de atención infantil o maternal, lo que bien se conoce como estancias infantiles. Lo anterior, siempre y cuando, dichas madres y padres de familia, en el caso de las instancias públicas, cubran ciertos requisitos como trabajadores al servicio del estado o, en el caso de las particulares, cubriendo también, una serie de requisitos para que los niños puedan ingresar a esas estancias infantiles.

De esta forma, la mayor parte de la atención infantil que se brinda en México, se logra a través del IMSS, el ISSSTE y el DIF, mediante los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI) o Centros Asistenciales de Desarrollo Infantil (CADI); no obstante, una parte de esa población, se atiende en las estancias infantiles privadas que, hasta hace unos días, eran subsidiadas por el Gobierno Federal.

¿Cuál es problema entonces si, por un lado, se tienen CENDI o CADI que reciben a cientos de niños y niñas y, por el otro, a estancias infantiles cuyo propósito y atención, es la misma que los primeros referidos? El problema, a decir del gobierno federal, no se halla en el propósito que es la atención temprana, sino en la corrupción que se encontró en la operación del Programa de Estancias Infantiles que operó la SEDESOL por mucho tiempo. Otra vez el asunto de la corrupción en gobiernos anteriores al actual.

En recientes declaraciones, la Subsecretaría del Bienestar, Adriana Montiel Rojas (Excelsior, 19/02/2019), apuntó varias anomalías en este rubro, destacan: a) de 9,582 estancias infantiles en el país, la mayoría está considerada como foco rojo; b) el 62.8% para el DIF, no cumplió con los requisitos de afiliación, la cuota en corresponsabilidad, es decir, la cuota que se cobraba de manera adicional a los padres no tenía regulación, pues el monto lo definía cada estancia; c) la detección de 311 casos de duplicidad del apoyo, es decir, las madres estaban afiliadas al IMSS, ISSSTE y aun así eran beneficiarias; d) la existencia de 80 mil niños fantasma de una lista de 330 mil; y un largo etcétera más.

Ciertamente, la corrupción es el gran problema que aqueja, no solo al sector educativo, sino a otros más que también son relevantes en el país. Bastaría con recordar lo que hizo Nuño con el recurso que estaba destinado para capacitación del profesorado mexicano; sin embargo, considero que en este tema, el gobierno federal no pudo y no supo resolver la disyuntiva entre lo urgente y lo importante que se deriva de una problemática como la que he expuesto, y vaya, mire que si analizamos bien las cosas, atender con urgencia el tema de la corrupción es importante, pero desde mi perspectiva es más importante, ofrecer las condiciones para que los niños se desarrollen favorablemente en contextos particularmente complejos como los nuestros.

Sí, creo que tuvo que revisarse el programa aplicado por gobiernos anteriores; sí, creo que debieron haber cambiado las reglas de operación de dicho programa; sí, creo que pudo haberse reglamentado mejor los requisitos para la apertura y permanencia de las estancias infantiles privadas; sí, creo que se pudieron emprender varias acciones con la finalidad de trabajar porque la educación inicial se tome y se tome en serio en nuestro país; no, no creo que la propuesta sea viable en cuanto la entrega de dinero que se realizará a los padres de familia para que ellos decidan dónde quieren que sus hijos reciban esa educación temprana (nada asegura que lo hagan); no, no creo que un estado fuerte, como el que pretende lograr el Presidente en turno, se logre con políticas “urgentes” puesto que éstas, para el caso que nos ocupa, requieren de un análisis minucioso y concienzudo. Estamos hablando pues, de la educación, pilar fundamental en los seres humanos.

En suma, era un secreto a voces la corrupción que existía en el programa puesto que gobiernos panistas y priistas, hicieron de las suyas para mantener una clientela a partir de otorgar ciertos beneficios a quien lo necesitaba; sin embargo, este problema, no se soluciona de facto, es decir, dándoles dinero a los padres de familia; por el contrario, las estancias infantiles, tuvieron que ser fortalecidas para que, al igual que los CENDI o CADI, operaran bajo reglas estrictas y bien diseñadas, dado que lo que está en juego, nada más y nada menos, es el desarrollo de los pequeños.

Con negritas:

Hace tiempo, varios colegas y un servidor propusimos la creación de una Licenciatura en Educación Inicial en la entidad en la que radico; y aunque el diseño curricular ya estaba bastante avanzado, “desafortunadamente”, las autoridades educativas locales, cuando se enteraron de tal propuesta, sencillamente no permitieron el desarrollo y culminación de la misma. ¿Para qué quieren una licenciatura en educación infantil si ya existen los preescolares? Fue la pregunta que nos hicieron y que nos dejó boquiabiertos.

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¿Qué intereses representa el diputado Ramiro Vivanco?

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385 Grados / Tlaxcala / Aurora Arenillas / ¿A qué intereses obedece la iniciativa del diputado local de Morena, Ramiro Vivanco Chedraui, para eliminar el tope máximo de endeudamiento público al que podrán acceder los municipios y el gobierno estatal?

Esta es una pregunta que debe hacerse la ciudadanía.

Analicemos.

El exdelegado de Semarnat en el sexenio de Enrique Peña Nieto subió a tribuna para proponer una reforma al artículo 101 de la Constitución local, a fin de eliminar el límite actual de deuda pública en municipios del 15 % y del Estado en 20 %, en relación a su presupuesto anual.

Además, planteó también la posibilidad de eliminar la restricción que establece que los gobiernos estatal y municipal no podrán contratar nuevos créditos si aún presentan saldos por cubrir.

Evidentemente, no es una propuesta financieramente responsable, aunque políticamente, sí representa beneficios particulares y de grupo.

El exgobernador José Antonio Álvarez Lima -hoy titular del Canal 11- fijó un duro posicionamiento cuando, durante la legislatura pasada, se modificaron los candados de endeudamiento, a efecto de darle mayor margen a las autoridades para adquirir préstamos bancarios y cumplir con compromisos de obra.

De entrada, manifestó que no había argumentos válidos ni razonables para que los municipios pidieran dinero prestado, ya que en Tlaxcala no hay realmente proyectos de desarrollo que exijan la contratación de deuda. Incluso, opinó que la medida, más allá de buscar el beneficio de la ciudadanía, era meramente populista.

“Ya tenemos muchos problemas en el país, como la corrupción o la ineficiencia financiera, para además agregar a ello las deudas”, dijo en amplia entrevista a un periódico de la entidad.

Y es que el ahora senador de Morena con licencia veía en dicha reforma que el endeudamiento sería un pretexto para no atender rubros sociales de importancia, ya que existiría un desorden financiero y un grave daño a las arcas que, por fortuna, en Tlaxcala aún no se conoce, justamente, porque el estado se ha distinguido por mantener deuda cero.

Ante este panorama, vale la pena preguntar: ¿a qué intereses obedece la iniciativa del diputado de Morena?

Mejor aún: ¿a quién representa Ramiro Vivanco en el Congreso local?

¿Será que estas incógnitas tienen que ver con el hecho de que el exfuncionario federal aún no presenta su 3de3?

Al abrir la puerta a la posibilidad de que los municipios se endeuden para financiar simples obras de urbanización, Vivanco Chedraui parece olvidar su paso por la Semarnat, ya que ese es el primer paso para seguir favoreciendo el crecimiento desordenado en las comunas.

Por ejemplo, quienes lotifican sus terrenos deberían estar obligados a proporcionar los servicios de agua potable, electrificación, drenaje, guarniciones, banquetas, y áreas verdes, entre otras. Sin embargo, hay ediles que fungen como almas de la caridad y se ponen a cubrir estas obras con dinero proveniente de las contribuciones del erario, desatendiendo las prioridades sociales.

¿Acaso el diputado local no se ha puesto a pensar que, autorizar a las comunas un endeudamiento sin reglas claras es, no solo el inicio de un desastre financiero como advirtió Álvarez Lima, sino también la generación de espacios de corrupción para que, entre otras cosas, se hagan negocios en contubernio con autoridades locales?

Suena bonito que el endeudamiento sea la puerta fácil para cumplir con los compromisos que los presidentes municipales adquirieron en campaña, pero es ingenuo pensar que tales “compromisos” estén alineados a las demandas de la población o siquiera plasmadas en sus planes de desarrollo. Basta ver el estado de sus cuentas públicas para notar que la eficiencia y la eficacia en la aplicación de los recursos públicos es por demás deficientes y hasta sospechoso.

Comentarios: arenillas87@hotmail.com

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