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Opinión

El embate al normalismo mexicano: el caso Tlaxcala

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / A partir de 1984, las escuelas normales del país han sufrido serios embates por parte de los gobiernos federales y locales en turno; embates que, indiscutiblemente, han mermado el propósito para el cual fueron creadas: la formación de maestros y maestras de México; y es que como sabemos, el Acuerdo Presidencial que se publicó en ese mismo año y, mediante el cual, se les dio un rango que las ubica como Instituciones de Educación Superior (IES), propició un serio reacomodo que las ha llevado a sufrir y/o padecer, las consecuencias de un neoliberalismo mal encauzado.

Para nadie es desconocido que, como IES, las normales del país, deben desarrollar y fortalecer tres áreas sustantivas que, a decir de la autoridad educativa que ha pisado la Secretaría de Educación Pública (SEP), gira su quehacer profesional: docencia, investigación y difusión y extensión de la cultura; sin embargo, las condiciones con las que operan (y que no ha sido atendidas como debieran por parte de la autoridad educativa federal y local), poco han favorecido dicho desarrollo y fortalecimiento y, aunque se han “aplicado” una serie de programas como el famoso PROMIN (Programa de Mejoramiento Institucional de las Escuelas Normales), mismo que ha sufrido con el paso del tiempo diversas variaciones que han concluido en lo que hoy se conoce como PACTEN (Plan de Apoyo a la Calidad Educativa y la Transformación de las Escuelas Normales), la verdad de las cosas, es que ese lastre, repito, neoliberal, sigue afectando sus estructuras normativas, organizativas y curriculares, que son fundamentales para lograr que, efectivamente, sean las instituciones educativas que México y la sociedad mexicana requiere.

En este sentido, un asunto que no es menor es que, las normales, por mandato constitucional, no gozan ni han gozado de la autonomía con la que cuentan las universidades; de ahí que pueda entenderse que, por ejemplo, en el ámbito curricular y presupuestal, éstas dependan del Estado a través de (antes del 2005) la Subsecretaría de Educación Básica y Normal (SEByN) y (después de esa fecha) de la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE), motivo por el cual, hablar de esa autonomía en el subsistema normalista, se asemeja: a una quimera más que a una realidad palpable y plausible entre las escuelas formadoras de docentes.

¿Cuál es el motivo por el que las normales no gozan de esa autonomía si, en los hechos y por el Acuerdo Presidencial que he referido, son IES? La respuesta, aunque sencilla, conlleva varios puntos de análisis que, por obvias razones, no me dará tiempo abordar en este momento; sin embargo, puedo decir que esta falta de autonomía está ligada a la incapacidad gubernamental de ver más allá del propio Estado como “controlador” de todo lo que ocurre en el Sistema Educativo Mexicano (SEM). Por ello es que bien se afirma que la docencia es una profesión de Estado y, cuyo origen, se halla mayormente, en las escuelas normales del país.

Recordar que, en el sexenio Peñista, particularmente, durante la gestión de Aurelio Nuño y compañía, fueron brutalmente menospreciadas estas escuelas cuando éste último afirmó que “cualquiera podía ser maestro”, no es para menos; por el contrario, haber denostado el papel tan importante de las escuelas formadoras de maestros y maestras, fue uno de los tantos errores que los llevo a la ruina política y de la cual, no se han levantado ni se levantarán en los próximos años. Obviamente que dichos funcionarios, durante este tiempo, no estuvieron solos, los Consejeros del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), los acompañaron, y vean cuál ha sido el resultado y el destino de éstos. En fin.

Volviendo al tema que me ocupa y preocupa, debo de señalar un problema que lleva más de un mes, aunque en los hechos el conflicto data de más tiempo, que se ha suscitado en el Estado de Tlaxcala y, del cual, tanto el gobierno local y el propio Secretario de Educación Pública del mismo, no han atendido como debieran. Y es que las escuelas formadoras de maestros, desde el mes de enero de este año, entraron en paro de labores (https://www.elsoldetlaxcala.com.mx/local/paro-en-normales-por-falta-de-reconocimiento-de-plazas-2960542.html; https://385grados.com.mx/2019/01/siguen-en-paro-normales-en-tlaxcala-advierten-que-recrudeceran-acciones/); esto, por la falta de respuesta a las demandas, justificadas, de los profesores normalistas, entre las que destacan: falta de “conciliación”, ante el FONE, de plazas presupuestales asignadas a profesores con más de 15 años de servicio ininterrumpido; falta de concreción de los procesos de promoción a través de las Comisiones Dictaminadoras y que se derivan de la jubilación de profesores que laboraban en esas escuelas; falta de nombramiento de cuadros directivos en, al menos, dos instituciones formadoras de docentes; falta de apoyo económico (becas) para los estudiantes con posibilidades de acceder a un esquema de movilidad nacional e internacional; presunta asignación de horas/clave a personal que no labora en las escuelas normales de la entidad; falta de un proyecto institucional que encamine a las escuelas normales del Estado para consolidarse como IES (y que ya he referido); entre otras.

Problemas que, como he señalado, tienen ya varios meses e, incluso, años que se han gestado en el sector y que, la autoridad gubernamental y educativa, no ha resuelto cayendo en omisión, opacidad y negligencia en el ejercicio de sus funciones. Esta situación, trae a la mente, el cierre de dos escuelas formadoras de maestros en la entidad hace algunos años: la Escuela Normal de Educación Física “Revolución Mexicana” y el Centro de Estudios Superiores de Comunicación Educativa de Tlaxcala (CESCET) que formaba maestros en Secundaria con especialidad en Telesecundaria y que, por ser ambas dependientes del Estado y no de la Federación, un gobierno local de extracción priista, puso fin a las funciones que, tan importantes instituciones educativas, desarrollaban para beneficio del sector educativo y social en Tlaxcala y en la región. ¿Será que el actual gobierno, también de extracción priista, pretenda seguir los mismos pasos que su antecesor?, ¿esa es la política del nuevo gobierno encabezado por López Obrador?

¿Por qué, si hay maestros con más de 15 años de servicio ininterrumpido, no fueron “conciliadas” sus plazas ante el FONE?, ¿quién fue el responsable de no reportar el estado que guardan y guardaban esas plazas ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP)?, ¿por qué no se han nombrado cuadros directivos en, al menos, dos instituciones formadoras de maestros y solo se han asignado, temporalmente, a responsables de las direcciones?, ¿por qué no han procedido los procesos de promoción si, en los hechos, existe un reglamento que legitima y valida dichos procesos al interior de las normales y que la misma DGESPE dio a conocer el año pasado?, ¿por qué no se cuenta con un proyecto que de luz sobre el desarrollo y fortalecimiento de la capacidad académica y de infraestructura de las escuelas normales?, ¿por qué los estudiantes tienen que pagar sus propios trámites para la obtención de una beca de movilidad nacional e internacional si existen los recursos federales para tal propósito?, ¿por qué no se ha realizado una auditoría al subsistema de educación normal en la entidad que lleve a conocer el estado que guardan los recursos y la aplicación de los mismos?, ¿por qué si el mismo Secretario de Educación ha manifestado que el diálogo debe ser la bandera para resolver los conflictos, éste se ha negado la posibilidad de ello?, ¿por qué si las normales son parte de las IES a nivel nacional, no son tratadas como tales y se ha menospreciado su valor en la formación de docentes?

Preguntas y más preguntas que, con seguridad tienen una respuesta. Por lo pronto, hasta el momento en que cierro estas líneas, el conflicto que inició hace más de un mes persiste, y las normales del Estado se encuentran en paro. La insensibilidad con la que ha actuado el gobierno y los funcionarios de la SEPE-USET ha sido tal, que si en verdad, como ellos afirman, se debería de privilegiar el diálogo y la aplicación de la ley, deberían de estar presentes para llevarlos a cabo y atender las peticiones que, conforme a los derechos laborales que tienen los profesores como trabajadores de la educación, deberían ser otorgados. Su petición o las peticiones de los profesores, no están fuera de la ley; me consta y hay pruebas de ello.

Con negritas:

Por cierto, cuál es o será la sanción administrativa a la que se han hecho acreedores aquellos funcionarios que, en este caso, han sido omisos y negligentes en el cumplimiento de sus funciones. Me gustaría saberlo. Al tiempo.

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  1. Oralia Bonilla

    01/03/2019 at 8:33 PM

    Interesantes reflexiones.
    Abelardo: te sugiero la lectura de la evaluación que hace algunos años hizo la Maestra Justa Ezpeleta sobre el funcionamiento de las normales, en el marco del llamado PROMIN. Ahí podrás encontrar un estudio de casos que describe algunos elementos que influyen en la complejidad actual del funcionamiento de las escuelas normales.
    No es tan simple, hay mucha historia sedimentada en su configuración.
    Saludos
    Oralia Bonilla

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¿Qué cursos y posgrados necesitan los maestros?

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / En México, uno de los grandes pendientes que tiene el gobierno está relacionado con la formación continua y profesionalización del profesorado mexicano. Y es que, como profesión de Estado, muchos nos seguimos preguntando: cuál es el papel que le corresponde a las instituciones gubernamentales de las que ese mismo Estado se apoya para lograr los cometidos en sus diferentes rubros. Tal parece que una de sus obligaciones, ineludibles, es la formación inicial de los maestros y maestras que habrán de ocupar un lugar en el Sistema Educativo Mexicano (SEM); sin embargo, como bien sabemos, no solo en la docencia sino en cualquier profesión, la formación posterior a esa formación inicial que lleve a esos profesionales a lograr una especialización en torno a cierta área de conocimiento o disciplina, resulta fundamental para que su labor vaya acorde a las necesidades y exigencias que la sociedad y el entorno le plantea a diario.

No, no pretenderé a partir de los argumentos iniciales, entrar en un amplio debate sobre lo que puede o no significar (o lo que entendemos por) formación continua y profesionalización, en este caso, relacionados con el ámbito educativo. Muchos especialistas han aportado sus ideas sobre ello, por ejemplo, Ángel Díaz Barriga o bien, Pedro Flores Crespo, reconocidos investigadores mexicanos. Lo que si deseo dejar en claro es que, la formación continua y la profesionalización, en este caso, docente, se comprende a partir de la formación inicial de quienes se han insertado a la docencia.

Ciertamente son dos cuestiones que, aunque diferentes en su concepción, siguen un propósito: la adquisición de (nuevos) conocimientos sobre ciertos rubros, áreas o disciplinas que permiten a los profesores, desarrollar las habilidades previamente formadas en sus respectivas escuelas de formación. En este sentido, entender que la formación continua y la profesionalización es el paso siguiente al logro de la profesión, es algo tan real como cierto que, para el caso mexicano en los últimos años, ha dejado mucho pero muchísimo que desear. De hecho, puedo afirmar que aquí tiene una gran tarea el Nuevo Organismo para la Mejora de la Educación que, palabras más palabras menos, sustituyó al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

En el ámbito de la formación continua, ¿qué pasó en el último sexenio? En el documento de Seguimiento de la Estrategia Nacional del Programa de Desarrollo del Personal Docente (2018) se señala: 1) Que durante el 2018 se ofrecieron 19 cursos (EN LÍNEA) sobre el Plan y Programas de Estudio sobre el Modelo Educativo 2017, abarcando 1,068,650 maestros de los 1,200,000 contemplados (inicial, preescolar, primaria, secundaria, telesecundaria). 2) Para atender las tres líneas que contemplaba la estrategia nacional que se derivó de la evaluación, se implementaron: a) cursos sobre la formación del proyecto de enseñanza y los proyectos de las figuras correspondientes; b) Para ATP en tutoría y Servicio de Asistencia Técnica a la Escuela (SATE).

Sí, así como lo leyó usted, se ofrecieron 19 cursos en línea, todos relacionados con el Modelo Educativo, y para atender las tres líneas de evaluación que, el gobierno de Peña Nieto, dejó como uno de sus más desastrosos legados. ¿Qué pasó con los cursos, talleres o diplomados que pudieron haberse ofrecido para que los maestros adquirieran nuevos conocimientos y desarrollaran habilidades propias de su ejercicio docente? Pues bien, el recurso destinado a este rubro, como bien sabemos, fue dirigido a favorecer la imagen de un ex Secretario de Educación que, al final de su gestión, pasó del color gris a negro, aunque erogó muchos recursos para pintarse de colores. En fin.

Volviendo al tema que me ocupa, en el mencionado documento también se señala, que se levantó (en ese mismo año) una encuesta para conocer las necesidades del profesorado; los resultados hablan de una oferta interesante pero no completa: En el ámbito pedagógico: 1) planeación didáctica; 2) la evaluación del aprendizaje; 3) estrategias didácticas; 4) actuación del profesorado en el aula. En el ámbito de la gestión escolar: 1) liderazgo académico del director; fortalecimiento institucional en la escuela, la comunidad escolar y la zona escolar. En el ámbito disciplinar: 1) desarrollo de competencias en lectura, escritura, matemáticas y ciencias. En el ámbito de mejoramiento de las tecnologías de la información y la comunicación: no hay registro. En el ámbito de temas transversales y de relevancia social: 1) inclusión y equidad; 2) apoyo a la población migrante; 3) telesecundaria; 4) lengua materna e inglés; 5) servicios educativos.

Interesantes datos son éstos pero, desafortunadamente, se han quedado en eso: en datos; al respecto, ¿la Junta Directiva del Nuevo Organismo para la Mejora de la Educación pondrá atención en ellos?, ¿cuál será la propuesta que, espero, en próximos días nos dé a conocer?, ¿qué otros ámbitos y rubros pueden considerarse para mejorar la capacidad académica en cada una de las escuelas de México?

Sobre este asunto vale la pena recordar el calendario escolar que la Secretaría de Educación Pública (SEP) publicó y difundió hace unos días, y en el que se plantea la “enorme necesidad” de capacitar a los maestros y maestras a partir de los principios de la Nueva Escuela Mexicana. ¿Pan con lo mismo?

Ahora bien, por lo que respecta al tema de la profesionalización, después de haber culminado un breve análisis sobre las Universidades que ofrecen programas de posgrado y que se encuentran inscritos en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), les comparto algunos hallazgos:

La UNAM ofrece dos programas relacionados con pedagogía: maestría y doctorado en pedagogía.

En el mismo documento, la Universidad Autónoma de Querétaro, 1 maestría en didáctica de las matemáticas; la Universidad Autónoma de Chiapas, 1 especialidad en didáctica de las matemáticas; y esta misma Universidad, 1 maestría en didáctica de las lenguas.

En ese documento, la Universidad Autónoma de Sinaloa, ofrece 1 doctorado en Educación; la misma Universidad, 1 maestría en Educación; la Universidad Autónoma de Tlaxcala, 1 doctorado en educación; la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, 1 doctorado en Ciencias de la Educación; esa misma Universidad, 1 maestría en Ciencias de la Educación; la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, 1 doctorado en Educación; la Universidad de Guadalajara, 1 doctorado en Educación; esta misma universidad, 1 maestría en docencia para la educación media superior; la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, 1 doctorado en educación; y así cerca de 60 universidades en el país.

Como pudo observar, solo dos Universidades (la UNAM y la UAQ), ofrecen dos programas relacionados con la pedagogía y la didáctica (en áreas específicas). Ciertamente dadas sus condiciones de autonomía, pueden diseñar dichos programas de acuerdo a sus estudios, necesidades, contextos, etc. Sin embargo, repito, como profesión de Estado, ¿qué le corresponde al Estado en términos de profesionalización docente? Es cierto, las becas que se otorgan a los cursantes es un buen aporte, pero ¿no podría pensarse en la conformación de un Centro Nacional de Estudios y de Posgrado que colabore en este propósito? O bien, ¿por qué no fortalecer las diversas instituciones formadoras de docentes (UPN, escuelas normales, CAM, etc.) que vienen ofreciendo diversos programas cuya base se encuentra en la pedagogía y la didáctica?

Si el propósito es que una vez lograda esa profesionalización, los aprendizajes adquiridos a partir de las investigaciones realizadas, se implementen o desarrollen en cada una de las escuelas en las que los maestros se desempeñan, ¿por qué no fortalecer o dar paso a nuevas formas de trabajo que mejoren el desempeño de cada uno de los profesores dentro de su aula? Claro, todo ello a partir de ciertos parámetros que aseguren el que cada programa cumpla con ciertos requisitos para su impartición.

Los nichos de poder, las élites o la idea de que uno es mejor que el otro, bien podría desvanecerse mediante el trabajo conjunto, pensando en la educación que México necesita.

Al tiempo.

Tiempo al que, por cierto, le pediré unos días de descanso para leernos en próximas fechas.

Muchas gracias por regalarme unos minutos de su tiempo cada semana. Que su receso escolar sea placentero. ¡Nos leemos pronto!

Referencias:

SEP (2018). Balance de cierre Prodep 2018. Dirección General de Formación Continua, Actualización y Desarrollo Profesional de Maestros de Educación Básica.

Recuperado de: http://dgfc.basica.sep.gob.mx/multimedia/RSC/BASICA/galerias/151/201811/151-3-201811-FILE-19DKffdysH-PresentacinReuninNacionalnoviembre2018_VF.pdf

CONACYT (2019). Padrón del Programa Nacional de Posgrados de Calidad.

Recuperado de: http://svrtmp.main.conacyt.mx/ConsultasPNPC/pdf_padron.php?query=U0VMRUNUICogRlJPTSBjb25zdWx0YXNfcGFkcm9uIGFzIEEgV0hFUkUgaWRfbnVtZXJvPjAgT1JERVIgQlkgaWRfbnVtZXJvLGluc3RpdHVjaW9uLCBncmFkbyBBU0M=

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Opinión

Los resolutivos de San Luis Potosí para la transformación de las normales

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385 Grados / Abelardo Carro Nava / Después de que el normalismo mexicano estuvo en el olvido por muchos años. Hoy, la inercia que trae consigo la reconfiguración del Sistema Educativo Mexicano con la “Cuarta Transformación” de México, parece abrir una posibilidad para que los normalistas tomen la bandera del cambio que es tan necesario en las escuelas normales de nuestro país; esto, sin perder la esencia que por varias décadas las ha caracterizado: la formación docente bajo la pedagogía y la didáctica que las permea hasta sus cimientos.

Para nadie es desconocido que, después del ataque brutal del que fueron objeto las normales durante el sexenio de Peña Nieto, particularmente, en la mísera gestión de Nuño Mayer y compañía, el normalismo mexicano entró en una incertidumbre que acabo por tener cierta claridad con los inicios de esa Cuarta Transformación a la que he hecho referencia. Ciertamente, llegó a la Subsecretaría de Educación Superior un personaje que, más que por voluntad propia, ha intentado atender las indicaciones de su jefe en cuanto a los compromisos de campaña que éste expresó a los cuatro vientos y que en los últimos meses ha venido confirmando en diferentes espacios: las escuelas normales deben fortalecerse (https://lopezobrador.org.mx/2019/03/29/anuncia-presidente-fortalecimiento-de-escuelas-normales-reitera-disposicion-de-dialogo-con-bases-magisteriales/); esto, con la intención de que su formación sea acorde a las exigencias y de formación que la misma sociedad reclama, pero también, para que sus egresados tengan mayores oportunidades de contratación una vez que hayan culminado sus estudios.

Buen gesto pareciera ser éste; sin embargo, al respecto bien valdría la pena preguntarse si, con el recorte presupuestal que afectó directamente ese “fortalecimiento” en este año, es decir 39% menos que el anterior (447.5 millones), se logrará el compromiso prometido (https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/sociedad/buscan-revivir-normales-con-39-por-ciento-menos-de-dinero-presupuesto-pef-educacion-2872547.html). ¿Hacer más con menos? Interesante pregunta que nos lleva a revisar lo que en estos días viene sucediendo en este Subsistema.

Como seguramente usted tiene conocimiento, en el mes de marzo, la Junta del Mecanismo de Coordinación Nacional de Autoridades de Educación Normal, cuya integración conforme a ciertos lineamientos, reglamentos, estatutos, etc., aun es desconocida e incierta, emitió una convocatoria para que las comunidades normalistas participaran en la formulación de propuestas para “fortalecer” y “transformar” las normales del país; propuestas que, una vez superadas las etapas que en dicha convocatoria se especificaban (escolar y estatal), y en las que se elegirían a los delegados (escolares, estatales y nacionales) efectivos, se expondrían los días 16 y 17 de mayo en Metepec, Estado de México, sede del Congreso Nacional para el Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales Públicas del país.

De los resolutivos de Metepec: https://www.siben.sep.gob.mx/congreso_nacionalen/index.php/principal/nacionales) y de las demandas plasmadas en los Acuerdos de varias mesas en las que trabajaron los más de 250 delegados nacionales que asistieron a éste, dicho Congreso fue declarado como “permanente”; esto, por la relevancia que significa construir un proyecto nacional de tal envergadura para “fortalecer” y “transformar” las normales.

Así pues, y en medio de un serio conflicto que enfrentó días después el titular de la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE) por los cambios que se intentaron promover desde la cúpula directiva para que a la siguiente etapa no asistieran los 255 delegados nacionales sino 1 por entidad, el pasado 4 y 5 de julio, en el Estado de San Luis Potosí, con la asistencia de 230 delegados nacionales, se desarrolló la segunda fase del Congreso Nacional que he referido. Los resolutivos de San Luis Potosí, pueden consultarse en el enlace que en el párrafo anterior he colocado; sin embargo, no está por demás mencionar algunos pormenores que de éste se desprenden.

Dada la imperiosa necesidad de contar con un gran proyecto nacional para el “fortalecimiento” y “transformación” de las normales, puesto que los tiempos apremian y éste deberá culminarse antes de que fenezca el plazo de 180 días (derivado de las reformas que sufrió el Artículo 3º de nuestra Carta Magna) en el que se deberá entregar a los “representantes” del pueblo, un documento que podría regir la vida del normalismo en México; es que los delegados de las mesas de trabajo: 1. El docente que queremos formar para la transformación del país. 2. La escuela normal, proyección hacia el futuro. 3. Desarrollo profesional de los formadores. 4. Autonomía para las escuelas normales: qué tipo de autonomía necesitamos. 5. Ruta curricular: qué hacer y hacia dónde ir; se dieron a la tarea de construir diversas propuestas con el propósito de atender las diversas problemáticas que se viven en cada una de las normales de los estados de la República Mexicana.

Al respecto, debo señalar que el trabajo fue intenso, agotador, extenuante; no obstante, las discusiones, las divergencias y convergencias, fueron por demás enriquecedoras. Créame, los múltiples problemas que enfrentan las normales fueron planteadas, pero también, generaron un buen número de propuestas que podrían favorecer a estas instituciones cuyo objetivo es trascendental para la vida del país: la formación de docentes. En este sentido, es que le invito a que consulte los documentos referidos porque, como podrá darse cuenta, en éstos se vislumbra una mayor claridad sobre el normalismo con el que se quiere contar en los próximos años.

Ciertamente, habrá quién pueda señalar que hay fallas o se han cometido errores en la definición, conceptualización y/o en el planteamiento de las propuestas. Es obvio y puede ser que así sea. De hecho, un poco de autocrítica no le hace daño a nadie; sin embargo, los trabajos (apresurados como lo han sido) se han dado en términos profesionales y con un alto sentido de responsabilidad y compromiso por parte de quienes están participando en esta encomienda: los delegados.

Tal vez, hasta este momento, se haya dimensionado la enorme responsabilidad de la tarea que ha sido encomendada. Tal vez, hasta este momento, se haya comprendido la relevancia del proyecto nacional que necesitan las escuelas normales. Tal vez, hasta este momento, se vislumbre el normalismo que muchos mexicanos queremos. Tal vez, el cambio que siempre se ha construido en el imaginario normalista, por fin llegue a ser una realidad; esto, si se tome esa bandera de cambio en manos propias para lograr lo que siempre se ha exigido: la formación de maestros y maestras de México.

Con negritas:

Dada la declaración hecha por el propio Subsecretario de Educación Superior en cuanto a que el Congreso Nacional para el Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales Públicas, es un espacio “democrático y plural”; sería importante que tal funcionario repensará dichos términos. Las “intentonas” que ha propuesto la propia autoridad educativa para “asegurar” una mejor forma de trabajo con la disminución de delegados en dicho Congreso, han dejado mucho que desear, pero también, han dejado muy mal parado al propio Director de la DGESPE.

En política forma es fondo, sin embargo, la construcción de ese proyecto nacional se ha dado en términos académicos por parte de los delegados, ¿entonces? Dejémonos de cosas; puede ser que la desconfianza sea recíproca; no obstante de algo estoy seguro, porque así lo he visto y comprobado, los normalistas queremos un mejor normalismo, ¿qué es lo que quiere la autoridad educativa?; a la que por cierto, se le ha olvidado publicar los cursos de la malla curricular 2018 para las escuelas normales; de hecho, ha roto todos los esquemas y/o planteamientos sobre diseño curricular que han propuesto diversos especialistas en la materia, puesto que esa malla curricular (2018), ni se “piloteó” ni se ha culminado y, en el mencionado congreso, se habla de la construcción de un nuevo plan de estudios alineado a los principios de la Nueva Escuela Mexicana. Entonces, ¿qué piensa la autoridad educativa?, ¿qué se trabajará con planes de estudio inacabados o que se trabajará con otros que ya existen (2012), mientras se construyen otros?

Al tiempo.

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La Casa del Jabonero…Morena y la renovación que viene en la lucha del 2021

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Los próximos meses serán cruciales para el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en Tlaxcala, luego que se apresta a la renovación de la dirigencia estatal, y con ello las aspiraciones de quienes pretenden ser candidatos a la gubernatura en el 2021.

Solo hay tres nombres que se barajan y tal parece que de entre ellos saldrá el gallo de Morena para buscar suceder en el cargo a Marco Antonio Mena Rodríguez.

De entre Lorena Cuellar Cisneros, Ana Lilia Rivera y Joel Molina será quien surja el candidato, y tal parece que es más fácil cocinar una alianza entre los dos senadores, por lo que la coordinadora de delegaciones quedaría fuera del control del partido. Aparentemente en el partido hay quienes están enojados con Cuellar Cisneros por que no han sido tomados en cuenta según en la repartición de puestos.

Y pese a que no es su fuerte el contacto y operación con medios de comunicación, la oriunda de Calpulalpan Ana Lilia Rivera estuvo en la capital de Tlaxcala, luego que el pasado domingo fue nombrada como miembro de la Comisión Nacional Organizadora, para advertir que no dejarán que se abra un proceso de reafiliación en Morena, a fin de evitar “oportunistas”, además que serán muy cuidadosos en el manejo de los padrones para evitar el condicionamiento de apoyos sociales de cara a la renovación de las dirigencias estatal y nacional, así como de su consejo político.

Recordó que en Tlaxcala hay 15 mil afiliados los que podrán participar en las asambleas distritales en Apizaco, Zacatelco y Tlaxcala en el mes de octubre para elegir los 10 más votados, que se convertirán en consejeros estatales (cinco mujeres y cinco hombres) por cada uno, quienes podrán participar para la renovación del Comité Estatal integrado por un presidente, un secretario y secretario de organización.

“No vamos a permitir el acarreo, el que tengan padrones y les dé el control de ir a visitar a la gente y condicionar con despensas o con ofrecimientos con programas sociales, lo vamos a denunciar, no lo vamos a permitir.”, sentenció, en una posible alusión a quien prefirió no llamar por su nombre, pero parece que llevaba destinatario.

Lo cierto es que Ana Lilia fue nombrada en una posición clave donde puede manejar la conformación de un partido afín a sus intereses, y Joel Molina Ramírez sabe moverse.

Pese a que Lorena Cuellar es quien se mantiene a la cabeza en las diversas encuestas como favorita para ser la candidata al Poder Ejecutivo Local, lo cierto es que si no tiene afinidad con la dirigencia local o nacional, dificilmente la dejarán pasar en sus aspiraciones, así sea la favorita.

También se maneja al interior del partido, que Joel Molina y Ana Lilia Rivera comparten más afinidades, y que de ponerse de acuerdo ente ellos, el camino para la diputada federal con licencia, estaría lleno de piedras.

En fin, aun faltan varios meses, pero la integración de la dirigencia será la punta  de lanza de quien aspire a ser el candidato a gobernador de Morena, y con muchas posibilidades de ganar la elección con el efecto de Andrés Manuel López Obrador.

También es cierto que si Lorena Cuellar no es candidata por Morena y sus aliados, y decide irse por otro partido, generaría un boquete en el instituto del presidente, luego que cuenta con estructura propia y capital.

No descarte una elección con una alianza de Morena-PES-PT con Ana Lilia Rivera o Joel Molina; una Lorena Cuellar en la boleta y una mega alianza del PAN-PRD-PAC-PVEM con una Anabell Avalos, un Julio César Hernández Mejia, o  hasta Minerva Hernández.

Ya lo dijo el propio secretario general del PAN en Tlaxcala, Miguel Angel Polvo, que no descarta que sea Lorena Cuellar o Anabel Ávalos por las siglas del albiazul, en una posible alianza.

Lo cierto es que Morena empezará a ponerle sabor al caldo con la renovación de su dirigencia local, y de ahí pueden desencadenarse muchos mensajes entre líneas.   Al tiempo.

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Me lo contaron ayer….-Que entre Ana Lilia Rivera y Lorena Cuellar no se pueden ni ver. ¿Será?

-Que parecen que no existen los dirigentes del PRI y PAN en Tlaxcala, ante la ausencia de una estrategia del discurso ante el gobierno local y federal.

+Que José Gilberto Temoltzin en el PAN ni siquiera ha nombrado vocero, por lo que no le interesa o no ni tiene la mínima idea de comunicar. Hay quienes piensan entre los panistas que le quedó demasiado grande el cargo, o piensa que sigue en campaña.

 

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