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Opinión

El embate al normalismo mexicano: el caso Tlaxcala

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / A partir de 1984, las escuelas normales del país han sufrido serios embates por parte de los gobiernos federales y locales en turno; embates que, indiscutiblemente, han mermado el propósito para el cual fueron creadas: la formación de maestros y maestras de México; y es que como sabemos, el Acuerdo Presidencial que se publicó en ese mismo año y, mediante el cual, se les dio un rango que las ubica como Instituciones de Educación Superior (IES), propició un serio reacomodo que las ha llevado a sufrir y/o padecer, las consecuencias de un neoliberalismo mal encauzado.

Para nadie es desconocido que, como IES, las normales del país, deben desarrollar y fortalecer tres áreas sustantivas que, a decir de la autoridad educativa que ha pisado la Secretaría de Educación Pública (SEP), gira su quehacer profesional: docencia, investigación y difusión y extensión de la cultura; sin embargo, las condiciones con las que operan (y que no ha sido atendidas como debieran por parte de la autoridad educativa federal y local), poco han favorecido dicho desarrollo y fortalecimiento y, aunque se han “aplicado” una serie de programas como el famoso PROMIN (Programa de Mejoramiento Institucional de las Escuelas Normales), mismo que ha sufrido con el paso del tiempo diversas variaciones que han concluido en lo que hoy se conoce como PACTEN (Plan de Apoyo a la Calidad Educativa y la Transformación de las Escuelas Normales), la verdad de las cosas, es que ese lastre, repito, neoliberal, sigue afectando sus estructuras normativas, organizativas y curriculares, que son fundamentales para lograr que, efectivamente, sean las instituciones educativas que México y la sociedad mexicana requiere.

En este sentido, un asunto que no es menor es que, las normales, por mandato constitucional, no gozan ni han gozado de la autonomía con la que cuentan las universidades; de ahí que pueda entenderse que, por ejemplo, en el ámbito curricular y presupuestal, éstas dependan del Estado a través de (antes del 2005) la Subsecretaría de Educación Básica y Normal (SEByN) y (después de esa fecha) de la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE), motivo por el cual, hablar de esa autonomía en el subsistema normalista, se asemeja: a una quimera más que a una realidad palpable y plausible entre las escuelas formadoras de docentes.

¿Cuál es el motivo por el que las normales no gozan de esa autonomía si, en los hechos y por el Acuerdo Presidencial que he referido, son IES? La respuesta, aunque sencilla, conlleva varios puntos de análisis que, por obvias razones, no me dará tiempo abordar en este momento; sin embargo, puedo decir que esta falta de autonomía está ligada a la incapacidad gubernamental de ver más allá del propio Estado como “controlador” de todo lo que ocurre en el Sistema Educativo Mexicano (SEM). Por ello es que bien se afirma que la docencia es una profesión de Estado y, cuyo origen, se halla mayormente, en las escuelas normales del país.

Recordar que, en el sexenio Peñista, particularmente, durante la gestión de Aurelio Nuño y compañía, fueron brutalmente menospreciadas estas escuelas cuando éste último afirmó que “cualquiera podía ser maestro”, no es para menos; por el contrario, haber denostado el papel tan importante de las escuelas formadoras de maestros y maestras, fue uno de los tantos errores que los llevo a la ruina política y de la cual, no se han levantado ni se levantarán en los próximos años. Obviamente que dichos funcionarios, durante este tiempo, no estuvieron solos, los Consejeros del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), los acompañaron, y vean cuál ha sido el resultado y el destino de éstos. En fin.

Volviendo al tema que me ocupa y preocupa, debo de señalar un problema que lleva más de un mes, aunque en los hechos el conflicto data de más tiempo, que se ha suscitado en el Estado de Tlaxcala y, del cual, tanto el gobierno local y el propio Secretario de Educación Pública del mismo, no han atendido como debieran. Y es que las escuelas formadoras de maestros, desde el mes de enero de este año, entraron en paro de labores (https://www.elsoldetlaxcala.com.mx/local/paro-en-normales-por-falta-de-reconocimiento-de-plazas-2960542.html; https://385grados.com.mx/2019/01/siguen-en-paro-normales-en-tlaxcala-advierten-que-recrudeceran-acciones/); esto, por la falta de respuesta a las demandas, justificadas, de los profesores normalistas, entre las que destacan: falta de “conciliación”, ante el FONE, de plazas presupuestales asignadas a profesores con más de 15 años de servicio ininterrumpido; falta de concreción de los procesos de promoción a través de las Comisiones Dictaminadoras y que se derivan de la jubilación de profesores que laboraban en esas escuelas; falta de nombramiento de cuadros directivos en, al menos, dos instituciones formadoras de docentes; falta de apoyo económico (becas) para los estudiantes con posibilidades de acceder a un esquema de movilidad nacional e internacional; presunta asignación de horas/clave a personal que no labora en las escuelas normales de la entidad; falta de un proyecto institucional que encamine a las escuelas normales del Estado para consolidarse como IES (y que ya he referido); entre otras.

Problemas que, como he señalado, tienen ya varios meses e, incluso, años que se han gestado en el sector y que, la autoridad gubernamental y educativa, no ha resuelto cayendo en omisión, opacidad y negligencia en el ejercicio de sus funciones. Esta situación, trae a la mente, el cierre de dos escuelas formadoras de maestros en la entidad hace algunos años: la Escuela Normal de Educación Física “Revolución Mexicana” y el Centro de Estudios Superiores de Comunicación Educativa de Tlaxcala (CESCET) que formaba maestros en Secundaria con especialidad en Telesecundaria y que, por ser ambas dependientes del Estado y no de la Federación, un gobierno local de extracción priista, puso fin a las funciones que, tan importantes instituciones educativas, desarrollaban para beneficio del sector educativo y social en Tlaxcala y en la región. ¿Será que el actual gobierno, también de extracción priista, pretenda seguir los mismos pasos que su antecesor?, ¿esa es la política del nuevo gobierno encabezado por López Obrador?

¿Por qué, si hay maestros con más de 15 años de servicio ininterrumpido, no fueron “conciliadas” sus plazas ante el FONE?, ¿quién fue el responsable de no reportar el estado que guardan y guardaban esas plazas ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP)?, ¿por qué no se han nombrado cuadros directivos en, al menos, dos instituciones formadoras de maestros y solo se han asignado, temporalmente, a responsables de las direcciones?, ¿por qué no han procedido los procesos de promoción si, en los hechos, existe un reglamento que legitima y valida dichos procesos al interior de las normales y que la misma DGESPE dio a conocer el año pasado?, ¿por qué no se cuenta con un proyecto que de luz sobre el desarrollo y fortalecimiento de la capacidad académica y de infraestructura de las escuelas normales?, ¿por qué los estudiantes tienen que pagar sus propios trámites para la obtención de una beca de movilidad nacional e internacional si existen los recursos federales para tal propósito?, ¿por qué no se ha realizado una auditoría al subsistema de educación normal en la entidad que lleve a conocer el estado que guardan los recursos y la aplicación de los mismos?, ¿por qué si el mismo Secretario de Educación ha manifestado que el diálogo debe ser la bandera para resolver los conflictos, éste se ha negado la posibilidad de ello?, ¿por qué si las normales son parte de las IES a nivel nacional, no son tratadas como tales y se ha menospreciado su valor en la formación de docentes?

Preguntas y más preguntas que, con seguridad tienen una respuesta. Por lo pronto, hasta el momento en que cierro estas líneas, el conflicto que inició hace más de un mes persiste, y las normales del Estado se encuentran en paro. La insensibilidad con la que ha actuado el gobierno y los funcionarios de la SEPE-USET ha sido tal, que si en verdad, como ellos afirman, se debería de privilegiar el diálogo y la aplicación de la ley, deberían de estar presentes para llevarlos a cabo y atender las peticiones que, conforme a los derechos laborales que tienen los profesores como trabajadores de la educación, deberían ser otorgados. Su petición o las peticiones de los profesores, no están fuera de la ley; me consta y hay pruebas de ello.

Con negritas:

Por cierto, cuál es o será la sanción administrativa a la que se han hecho acreedores aquellos funcionarios que, en este caso, han sido omisos y negligentes en el cumplimiento de sus funciones. Me gustaría saberlo. Al tiempo.

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  1. Oralia Bonilla

    01/03/2019 at 8:33 PM

    Interesantes reflexiones.
    Abelardo: te sugiero la lectura de la evaluación que hace algunos años hizo la Maestra Justa Ezpeleta sobre el funcionamiento de las normales, en el marco del llamado PROMIN. Ahí podrás encontrar un estudio de casos que describe algunos elementos que influyen en la complejidad actual del funcionamiento de las escuelas normales.
    No es tan simple, hay mucha historia sedimentada en su configuración.
    Saludos
    Oralia Bonilla

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Opinión

El orgullo de ser tlaxcaltecas

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385 Grados / Aurora Arenillas / Tlaxcala / Ayer, Palacio de Gobierno fue sede de la presentación de los eventos conmemorativos de los 500 años del Encuentro de Dos Culturas.

Se trató de un evento muy significativo en términos de fija el eje de esta festividad: sentir el orgullo de ser tlaxcaltecas.

El Gobernador Marco Mena y la titular de la Comisión Especial de esta conmemoración, Anabel Alvarado Varela, establecieron en sus intervenciones la significancia de este aniversario.

Y es que no solo se trata de recordar la llegada de Hernán Cortés a Tlaxcala, sino comprende que este hecho es la causa de lo que hoy es México.

Ciertamente, la conmemoración es la oportunidad de promover a Tlaxcala, de difundir en México y el mundo su riqueza cultural, artística y sus ventajas competitivas para atraer mayor turismo y así potenciar su crecimiento.

Pero en el fondo, a lo que aspira el gobierno es que se entienda que, a la vuelta de cinco siglos de historia, hay un gran momento “para conocer, reconocer y reflexionar sobre la historia de México en el momento propio en su origen”.

Como lo expresó Marco Mena, la conmemoración es una ocasión para terminar con la falsa polémica sobre el papel de los tlaxcaltecas y destacar su rol en la historia prehispánica de Mesoamérica.

El carácter aguerrido del tlaxcalteca es lo que le permitió subsistir y ser reconocido como un pueblo “de profundas tradiciones y de historia radiante”.

En el patio central, se congregaron representantes de los ámbitos político, social y empresarial, quienes también coincidieron en la importancia de sacar el mayor provecho a este año.

Y aunque Anabel Alvarado enlistó una seria de eventos programados, dejó entrever que hay otros más de alto perfil que, sin duda, acapararán la atención de propios y extraños.

Confiemos, pues, en que el desarrollo de estas actividades contribuya a posicionar a Tlaxcala en un nivel superior de comprensión en torno a su trascendencia histórica, su capacidad competitiva, y sus logros sociales.

Comentarios: arenillas87@hotmail.com

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La Casa del Jabonero…El tablero político del 2021 se mueve en Tlaxcala

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Parece que aun falta mucho para la sucesión en Tlaxcala, pero las piezas en el tablero político del relevo de Marco Antonio Mena Rodríguez empiezan a moverse.

Nadie puede negar que lleva mano el partido del Movimiento de Regeneración Nacional, instituto que con el efecto de Andrés Manuel López Obrador ha vuelto codiciada la candidatura al gobierno del Estado de Tlaxcala para el 2021.

Al menos son tres los nombres que suenan en Morena y ellos son Lorena Cuellar Cisneros, Ana Lilia Rivera y Joel Molina Ramírez.

La popularidad del presidente que llegó a sus primeros cien días de gobierno con los índices más altos de aprobación, según una encuesta de El Financiero, haría gobernador en automático a quien el partido propusiera en estos momentos.

Hace meses en campaña, nadie dudaba que Lorena Cuellar Cisneros era la candidata natural a gobernadora, sobre todo cuando fue designada como coordinadora de los programas federales en el estado.

Empero, las cosas cambiaron poco después, y para que la cuña apriete, fue el propio Ricardo Monreal   quien vino a alborotar el avispero, al placear a la senadora Ana Lilia Rivera y presumir que es la política de Tlaxcala más cercana a López Obrador, en lo que muchos consideraron al viejo estilo priísta, como un destape anticipado.

Lo cierto es que las palabras de Monreal Avila no cayeron nada bien en el bunker lorenista, y al día siguiente varios de sus simpatizantes trataron de derribar la versión del destape de Ana Lilia Rivera.

Otro que se metió a la lucha, es el actual presidente de Morena en Tlaxcala, Joel Molina Ramírez con su cargo doble de senador y dirigente, quien de forma astuta ha tejido una red de lealtades en su entorno, además que goza de amplia confianza de uno de los hijos del presidente de la República.

Hay que analizar las fortalezas y debilidades de estos tres personajes en lo que resta del camino de la sucesión, pues una división entre ellos podría complicar el escenario para Morena.

Lorena Cuellar Cisneros tiene la ventaja de una sólida estructura ajena al partido, la cual ha fortalecido a través de la asistencia social.

Se puede decir, que contrario a sus adversarios, si bien no al ciento por ciento, le ha apostado al manejo de la comunicación y la estructura de un discurso.

Entre sus desventajas, es que permea el mensaje de que aun no logra asentarse en su encargo, y las cosas no caminan bien en su relación obligada con el gobernador priísta Marco Antonio Mena Rodríguez, quien la derrotó en la pasada elección, herida que aun no cierra.

Hay protestas en Tlaxcala en contra del gobierno federal, sobre todo por el tema de la estancias infantiles, y de parte del equipo Lorenista faltan mensajes contundentes.

Ana Lilia Rivera cuenta con su perfil de luchadora social, y su cercanía con Andrés Manuel López Obrador, es un factor que puede pesar en la decisión final.

Para la oriunda de Calpulalpan no es importante el manejo de la comunicación, y su desdén hacía la prensa de Tlaxcala puede ser su talón de aquiles.

Y para muestra un botón: Al final de su primer informe de senadora que realizó en Tlaxcala, al menos cinco medios de comunicación le solicitaron una entrevista, y la señora los hizo esperar horas.

Nadie le puede negar que ha sido hábil y ha cosechado la popularidad de López Obrador, pero no tener una estrategia comunicativa, puede ser un craso error.

Joel Molina, político formado en el viejo PRI, sabe que quien no comunica está muerto, y por eso ha empezado a tejer una serie de alianzas para no descuidar ese rubro. Su ventaja es que ha hecho un sólido grupo, y ha sabido aglutinar a quienes no simpatizan con Cuellar y Rivera.

Y LA OPOSICIÓN APÁ.

Los partidos de oposición tienen la tarea compleja de no ser arrasados nuevamente en las urnas por Morena y sus aliados.

En el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se manejan los perfiles de la actual alcaldesa Anabell Ávalos, quien en la última semana le dio un impulso a su gobierno al fortalecer un plan integral de seguridad pública con más de 20 patrullas y atender una demanda histórica de la recolección de basura, al comprar 10 compactadores.

No se descarta que la presidenta municipal decida romper con su partido y encabezar una alianza de partidos opositores a Morena, como ya lo hicieron en su tiempo Alfonso Sánchez Anaya y Héctor Ortiz Ortiz.

También han empezado a circular en el PRI, los nombres del actual secretario de Educación Pública, Manuel Camacho Higareda y el titular del Sepuede, Florentino Domínguez Ordoñez, quienes gozan de la confianza del gobernador priísta. Otro es Enrique Padilla, rector de la Universidad Politécnica de Tlaxcala, sobrino de Beatriz Paredes Rangel.

En el Partido Acción Nacional, las cosas no pintan optimistas, pues la actual senadora Minerva Hernández Ramos buscará por todos los medios ser la candidata a gobernadora, sin posibilidades reales de competir, aunado a que no goza de la simpatía de todos los panistas.

Un político que podría aglutinar a los panistas es el actual alcalde de Apízaco, Julio César Hernández Mejía, pero parece que no le interesa.

Quien anda desatado en sus aspiraciones, es el ex diputado local, Juan Carlos Sánchez García, político que mantiene una activa movilización con grupos del poder.

Por parte del Sol Azteca, no se perciben figuras que puedan despuntar como candidatos a gobernador, mientras que en el Partido Alianza Ciudadana deshojan la margarita si es Serafín Ortiz Ortiz.

Lo único cierto es que si van solos contra el que ponga Morena, corren el riesgo de ser avasallados, por lo que la opción que no se descarta descabellada es crear un candidato o candidata  en un solo frente para ser competitivos.

Lo que se avizora en estos momentos en que la elección de gobernador en el 2021 sería con tres alianzas.

Haga sus apuestas.

Morena-PT-Movimiento Ciudadano

PRI-Verde-Panal-PS.

PAN-PRD-PAC

**********

Me lo contaron ayer…NO me lo crea, pero de acuerdo a una encuesta que comenzará a circular en los próximos días, la morenista Lorena Cuellar Cisneros va a la cabeza en las preferencias electorales en la pregunta de ¿A quién consideras que tiene posibilidades de ser gobernadora?, seguida de la priísta Anabell Ávalos, y del panista Juan Carlos Sánchez García.

Habrá qué ver las tendencias cuando metan en el estudio de opinión a los senadores Joel Molina Ramírez y Ana Lilia Rivera, al igual que a los priístas. Al tiempo.

 

 

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Opinión

¿Dónde está la delegada ante las demandas de la gente?

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385 Grados / Tlaxcala / Aurora Arenillas / Primero fueron las estancias infantiles, y ahora es el programa Prospera. 

385 Grados / Tlaxcala / Resulta que, con la desaparición de este programa federal y la reasignación de sus recursos para las becas del bienestar “Benito Juárez”, alrededor de 700 niños con discapacidad del Centro Regional de Desarrollo Infantil (Ceredi) en el estado, se quedaron sin la posibilidad de recibir sus tratamientos terapéuticos de manera gratuita.

Hasta el 31 de diciembre, el Ceredi, que operaba bajo un programa anexo al Prospera, atendía a cientos de infantes provenientes de familias de escasos recursos de diferentes municipios.

Hoy, los terapeutas y los padres de los menores que estaban inscritos, ven con preocupación que las promesas de campaña del Presidente Andrés Manuel López Obrador no se tradujeron en mejoras para sus hogares.

El personal del Ceredi está en incertidumbre por el cierre del programa y de su fuente de ingresos, y las familias de los infantes carecen de los recursos económicos para continuar dándole a sus hijos un tratamiento terapéutico que les permitiera mejorar su desarrollo.

La manifestación que emprendieron frente a las instalaciones del Palacio de Gobierno, al igual que lo hicieron trabajadores administrativos y operativos del programa Prospera y representantes de estancias infantiles, demuestra la desesperación a la que se enfrentan estos sectores afectados por las decisiones del nuevo gobierno federal.

Estas manifestaciones son reflejo de la indolencia de la Coordinación Estatal de Programas de Desarrollo, que evade respuestas a estos ciudadanos que solo piden el apoyo para mantener su fuente de trabajo y que los menores beneficiados con los programas federales sigan recibiendo ayuda.

A 100 días del inicio de la gestión lopezobradorista es claro que, en Tlaxcala, las expectativas de muchas personas que creyeron en un cambio se están disipando.

Y esto no tiene que ver con encuestas de popularidad, sino con el sentir de personas que, en nombre de la austeridad y del combate a la corrupción, se ven inmersas en agravios a su estabilidad.

Sería bueno conocer el posicionamiento de la delegada federal Lorena Cuéllar para conocer la manera en que responderá a demandas muy concretas de ciudadanos afectados por sus determinaciones.

Comentarios: arenillas87@hotmail.com

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