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Opinión

El embate al normalismo mexicano: el caso Tlaxcala

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / A partir de 1984, las escuelas normales del país han sufrido serios embates por parte de los gobiernos federales y locales en turno; embates que, indiscutiblemente, han mermado el propósito para el cual fueron creadas: la formación de maestros y maestras de México; y es que como sabemos, el Acuerdo Presidencial que se publicó en ese mismo año y, mediante el cual, se les dio un rango que las ubica como Instituciones de Educación Superior (IES), propició un serio reacomodo que las ha llevado a sufrir y/o padecer, las consecuencias de un neoliberalismo mal encauzado.

Para nadie es desconocido que, como IES, las normales del país, deben desarrollar y fortalecer tres áreas sustantivas que, a decir de la autoridad educativa que ha pisado la Secretaría de Educación Pública (SEP), gira su quehacer profesional: docencia, investigación y difusión y extensión de la cultura; sin embargo, las condiciones con las que operan (y que no ha sido atendidas como debieran por parte de la autoridad educativa federal y local), poco han favorecido dicho desarrollo y fortalecimiento y, aunque se han “aplicado” una serie de programas como el famoso PROMIN (Programa de Mejoramiento Institucional de las Escuelas Normales), mismo que ha sufrido con el paso del tiempo diversas variaciones que han concluido en lo que hoy se conoce como PACTEN (Plan de Apoyo a la Calidad Educativa y la Transformación de las Escuelas Normales), la verdad de las cosas, es que ese lastre, repito, neoliberal, sigue afectando sus estructuras normativas, organizativas y curriculares, que son fundamentales para lograr que, efectivamente, sean las instituciones educativas que México y la sociedad mexicana requiere.

En este sentido, un asunto que no es menor es que, las normales, por mandato constitucional, no gozan ni han gozado de la autonomía con la que cuentan las universidades; de ahí que pueda entenderse que, por ejemplo, en el ámbito curricular y presupuestal, éstas dependan del Estado a través de (antes del 2005) la Subsecretaría de Educación Básica y Normal (SEByN) y (después de esa fecha) de la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE), motivo por el cual, hablar de esa autonomía en el subsistema normalista, se asemeja: a una quimera más que a una realidad palpable y plausible entre las escuelas formadoras de docentes.

¿Cuál es el motivo por el que las normales no gozan de esa autonomía si, en los hechos y por el Acuerdo Presidencial que he referido, son IES? La respuesta, aunque sencilla, conlleva varios puntos de análisis que, por obvias razones, no me dará tiempo abordar en este momento; sin embargo, puedo decir que esta falta de autonomía está ligada a la incapacidad gubernamental de ver más allá del propio Estado como “controlador” de todo lo que ocurre en el Sistema Educativo Mexicano (SEM). Por ello es que bien se afirma que la docencia es una profesión de Estado y, cuyo origen, se halla mayormente, en las escuelas normales del país.

Recordar que, en el sexenio Peñista, particularmente, durante la gestión de Aurelio Nuño y compañía, fueron brutalmente menospreciadas estas escuelas cuando éste último afirmó que “cualquiera podía ser maestro”, no es para menos; por el contrario, haber denostado el papel tan importante de las escuelas formadoras de maestros y maestras, fue uno de los tantos errores que los llevo a la ruina política y de la cual, no se han levantado ni se levantarán en los próximos años. Obviamente que dichos funcionarios, durante este tiempo, no estuvieron solos, los Consejeros del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), los acompañaron, y vean cuál ha sido el resultado y el destino de éstos. En fin.

Volviendo al tema que me ocupa y preocupa, debo de señalar un problema que lleva más de un mes, aunque en los hechos el conflicto data de más tiempo, que se ha suscitado en el Estado de Tlaxcala y, del cual, tanto el gobierno local y el propio Secretario de Educación Pública del mismo, no han atendido como debieran. Y es que las escuelas formadoras de maestros, desde el mes de enero de este año, entraron en paro de labores (https://www.elsoldetlaxcala.com.mx/local/paro-en-normales-por-falta-de-reconocimiento-de-plazas-2960542.html; https://385grados.com.mx/2019/01/siguen-en-paro-normales-en-tlaxcala-advierten-que-recrudeceran-acciones/); esto, por la falta de respuesta a las demandas, justificadas, de los profesores normalistas, entre las que destacan: falta de “conciliación”, ante el FONE, de plazas presupuestales asignadas a profesores con más de 15 años de servicio ininterrumpido; falta de concreción de los procesos de promoción a través de las Comisiones Dictaminadoras y que se derivan de la jubilación de profesores que laboraban en esas escuelas; falta de nombramiento de cuadros directivos en, al menos, dos instituciones formadoras de docentes; falta de apoyo económico (becas) para los estudiantes con posibilidades de acceder a un esquema de movilidad nacional e internacional; presunta asignación de horas/clave a personal que no labora en las escuelas normales de la entidad; falta de un proyecto institucional que encamine a las escuelas normales del Estado para consolidarse como IES (y que ya he referido); entre otras.

Problemas que, como he señalado, tienen ya varios meses e, incluso, años que se han gestado en el sector y que, la autoridad gubernamental y educativa, no ha resuelto cayendo en omisión, opacidad y negligencia en el ejercicio de sus funciones. Esta situación, trae a la mente, el cierre de dos escuelas formadoras de maestros en la entidad hace algunos años: la Escuela Normal de Educación Física “Revolución Mexicana” y el Centro de Estudios Superiores de Comunicación Educativa de Tlaxcala (CESCET) que formaba maestros en Secundaria con especialidad en Telesecundaria y que, por ser ambas dependientes del Estado y no de la Federación, un gobierno local de extracción priista, puso fin a las funciones que, tan importantes instituciones educativas, desarrollaban para beneficio del sector educativo y social en Tlaxcala y en la región. ¿Será que el actual gobierno, también de extracción priista, pretenda seguir los mismos pasos que su antecesor?, ¿esa es la política del nuevo gobierno encabezado por López Obrador?

¿Por qué, si hay maestros con más de 15 años de servicio ininterrumpido, no fueron “conciliadas” sus plazas ante el FONE?, ¿quién fue el responsable de no reportar el estado que guardan y guardaban esas plazas ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP)?, ¿por qué no se han nombrado cuadros directivos en, al menos, dos instituciones formadoras de maestros y solo se han asignado, temporalmente, a responsables de las direcciones?, ¿por qué no han procedido los procesos de promoción si, en los hechos, existe un reglamento que legitima y valida dichos procesos al interior de las normales y que la misma DGESPE dio a conocer el año pasado?, ¿por qué no se cuenta con un proyecto que de luz sobre el desarrollo y fortalecimiento de la capacidad académica y de infraestructura de las escuelas normales?, ¿por qué los estudiantes tienen que pagar sus propios trámites para la obtención de una beca de movilidad nacional e internacional si existen los recursos federales para tal propósito?, ¿por qué no se ha realizado una auditoría al subsistema de educación normal en la entidad que lleve a conocer el estado que guardan los recursos y la aplicación de los mismos?, ¿por qué si el mismo Secretario de Educación ha manifestado que el diálogo debe ser la bandera para resolver los conflictos, éste se ha negado la posibilidad de ello?, ¿por qué si las normales son parte de las IES a nivel nacional, no son tratadas como tales y se ha menospreciado su valor en la formación de docentes?

Preguntas y más preguntas que, con seguridad tienen una respuesta. Por lo pronto, hasta el momento en que cierro estas líneas, el conflicto que inició hace más de un mes persiste, y las normales del Estado se encuentran en paro. La insensibilidad con la que ha actuado el gobierno y los funcionarios de la SEPE-USET ha sido tal, que si en verdad, como ellos afirman, se debería de privilegiar el diálogo y la aplicación de la ley, deberían de estar presentes para llevarlos a cabo y atender las peticiones que, conforme a los derechos laborales que tienen los profesores como trabajadores de la educación, deberían ser otorgados. Su petición o las peticiones de los profesores, no están fuera de la ley; me consta y hay pruebas de ello.

Con negritas:

Por cierto, cuál es o será la sanción administrativa a la que se han hecho acreedores aquellos funcionarios que, en este caso, han sido omisos y negligentes en el cumplimiento de sus funciones. Me gustaría saberlo. Al tiempo.

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  1. Oralia Bonilla

    01/03/2019 at 8:33 PM

    Interesantes reflexiones.
    Abelardo: te sugiero la lectura de la evaluación que hace algunos años hizo la Maestra Justa Ezpeleta sobre el funcionamiento de las normales, en el marco del llamado PROMIN. Ahí podrás encontrar un estudio de casos que describe algunos elementos que influyen en la complejidad actual del funcionamiento de las escuelas normales.
    No es tan simple, hay mucha historia sedimentada en su configuración.
    Saludos
    Oralia Bonilla

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El recorte al Fondo de Desastres Naturales

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385 Grados / Aurora Arenillas / La tarde del pasado martes se registró una fuerte lluvia que generó diversas afectaciones en la zona centro de la entidad.

De acuerdo con la Conagua, fue una lluvia que nunca se había registrado en Tlaxcala, ya que hace 40 años una lluvia alcanzó los 59.2 milímetros, y en esta ocasión, los 60.4.

Personal de la Sedena, la CES, Protección Civil y de los municipios estuvieron trabajando prácticamente toda la noche para atender las inundaciones y encharcamientos, incluso para buscar a una joven que cayó al cauce del río Zahuapan y murió.

Sin entrar al detalle del recuento de daños, es claro que una combinación de factores terminó por generar una verdadera contingencia que generó la molestia de la ciudadanía.

Pocos recuerdan que, para este año, el Congreso del Estado recortó 25 millones de pesos al Fondo de Desastres Naturales, porque prefirieron destinar este y otros recursos de partidas importantes, como seguridad pública, pensiones y educación, para crear fondos de obras en municipio y de apoyo al campo, que, hasta el momento, siguen en el limbo.

Y es que, para variar, los diputados intentaron controlar su manejo, pero tras las observaciones hechas por el Ejecutivo estatal al decreto aprobado, tuvieron que renunciar a crear sus reglas de operación.

Sin embargo, tampoco establecieron las condiciones ideales para su manejo, por lo que, a la fecha, no registran mayores avances.

Eso sí, ya se presentó la gran contingencia del año, amén de la sequía que afectó a productores agropecuarios, y valdría preguntar si se vale tolerar el actuar negligente de los legisladores locales que, ante este tipo de problemas, incluso los de seguridad, solo critican, pero no actúan en consecuencia.

Las autoridades, aunque estaban preparadas, no podían anticipar los efectos de esta lluvia atípica; no obstante, los diputados sí pudieron disponer de mayores recursos para encarar los efectos de un desastre natural que, afortunadamente, en esta ocasión no tuvo un impacto de mayor severidad.

NO TODO ES MIEL EN MORENA.

En Morena también hay prietitos en el arroz.

Resulta que las senadoras Jesusa Rodríguez, Nestora Salgado y Ana Lilia Rivera -sí, la representante de Tlaxcala-, votaron en contra del dictamen para la ratificación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en materia comercial.

Al momento han adoptado una actitud evasiva para no declarar en torno a su postura en la votación que impulsó su propio partido, Morena.

Hay que recordar que el miércoles, en la sesión del periodo extraordinario en el Senado de la República, se aprobó con 114 votos a favor, cuatro en contra y tres abstenciones, el decreto que aprueba el Protocolo por el que se sustituye el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) por el T-MEC.

Comentarios: arenillas87@hotmail.com

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Cambios en los planes de estudio en educación básica: ¿hacia dónde vamos?

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / En días pasados, a través de WhatsApp y/o redes sociales, circuló un documento que se desprendió del Segundo Encuentro Nacional de Subsecretarios de Educación Básica del país (https://drive.google.com/file/d/1NVlfWHRlrOjcGKEnkxnIxM80fyho0c46/view). En éste, según dicho documento, se abordaron “Los Contenidos de Nuevo Acuerdo Educativo” y, precisamente sobre este asunto llamó la atención que, en su segunda página, apareciera el nombre del Subsecretario de Educación Básica, Gilberto Guevara Niebla. Y digo que llamó la atención porque, por más increíble que parezca, quien estuvo a tono con la política educativa de Enrique Peña Nieto y Aurelio Nuño, fue precisamente quien hoy se encuentra en esa Subsecretaría y, consecuentemente no se entiende del todo, la serie de decisiones que se han tomado para el trabajo que se espera desarrollen los docentes durante el ciclo escolar 2019-2020, y en lo sucesivo. Me explico.

Como sabemos, la reforma educativa de 2019 ha traído cambios en el escenario educativo. Ciertamente, las leyes secundarias se encuentran en construcción; sin embargo, como también sabemos, los ciclos escolares no pueden detenerse nada más porque así se le ocurra a alguien y, en consecuencia, las decisiones que la autoridad educativa en turno pueda tomar para estos ciclos, resultan fundamentales para el logro de los objetivos educativos, siendo el más importante: la formación, desarrollo y aprendizaje de los miles de alumnos que se encuentran inscritos en las escuelas de México.

Con este referente, y bajo el argumento de que “nos encontramos en un periodo de transición curricular: cambios y oportunidad”; la Secretaría de Educación Pública (SEP), tomó la decisión de modificar el acuerdo 12/10/17 mediante el cual se establece la aplicación del Plan y los Programas de estudio en los grados 3º, 4º, 5º, y 6º de primaria; y 2º y 3º de secundaria. A decir del documento que he referido, los cambios se refieren: “… a la necesidad de hacer un alto en el camino para revisar a fondo, con la participación de los maestros y maestras, una propuesta curricular que ha sido materia de controversia por muchos sectores del magisterio, pero también a la obligación de atender el nuevo acuerdo educativo plasmado en el artículo 3º constitucional… implica nuevos programas de estudio y libros de texto…”, y finaliza, “en 3º, 4º, 5º, y 6º de primaria, y en 3º de secundaria, seguirá vigente el plan de estudios 2011”. Mientras que la oportunidad que alude el citado documento, refiere a: “la elaboración de una nueva propuesta curricular alineada a los principios de la Nueva Escuela Mexicana… lo cual requiere, tiempo para su valoración, trabajo con maestros e investigadores, observación en las aulas”.

Aunado a lo anterior, aunque parece una obviedad, no está demás señalar que, para el caso de la educación preescolar, las educadoras y educadores, trabajarán con el Plan y Programas de Estudio 2017; y lo mismo ocurrirá con 1º y 2 de primaria, y 1º y 2º de secundaria.

Vaya situación es la que ha planteado la propia Secretaría de Educación en el país; porque si bien es cierto que existe un cronograma para la construcción colectiva del plan de estudios (de mayo de 2019 a agosto de 2021); éste, no necesariamente refleja el proceso metodológico que habrá de seguir la construcción de dicho plan. Se habla pues, de la participación de maestros y maestras, así como también de investigadores, un consejo de expertos (¿quiénes serán?), el organismo Coordinador del Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación (con todas las vicisitudes que el proceso ha representado), además del cuerpo directivo de la SEP pero, repito, no se habla del proceso que habrá de considerarse para el diseño curricular y la forma en la que se procesará toda la información que se desprenderá de las valoraciones, consultas y observaciones en las posibles muestras seleccionadas.

¿Era necesaria esta decisión en el ámbito estrictamente académico para la formación de niños y niñas? Con seguridad habrá quien me responda afirmativamente, puesto que la educación que esperan recibir esos niños tendría que estar “alineada” con la Cuarta Transformación” que ha propuesto el Presidente de México; no obstante, permítanme hacer un breve recordatorio: en 2017 se puso en marcha el pilotaje del Modelo Educativo que el “peñismo” sembró en el Sistema Educativo Mexicano (SEM) y, para el ciclo escolar 2018-2019, comenzó a implementarse en todo el país. En verdad ¿los miles y miles de estudiantes tienen que pagar los caprichos de los políticos en sus respectivos sexenios? Vaya, ¿estos niños se lo merecen?, ¿no existe otro argumento que, por ejemplo, la misma investigación podría aportar sobre el modelo educativo de Nuño y compañía, que nos lleve a dilucidar qué aspectos se pueden retomar y qué otros se deben de replantear de ese modelo, si es que fuera el caso? Caray, en reiteradas ocasiones, en este mismo espacio y otros en los que tan amablemente me abren sus puertas para que exprese mis ideas, he dicho y cuestionado que en el ciclo escolar 2017-2018 se realizó el pilotaje del modelo educativo 2017, ¿cuáles fueron los resultados de ese pilotaje?, ¿cuáles fueron las adecuaciones que se realizaron para su implementación en 2018?, ¿alguien las conoce?

Ahora bien, por lo que respecta al personal docente que, de nueva cuenta, tendrá que adecuarse a las nuevas disposiciones oficiales, mucho puede decirse al respecto. En este sentido las autoridades educativas, bien podrían comenzar con informar a todos los profesores sobre los “cambios” y “oportunidades” que se avecinan; además, de dar a conocer las disposiciones administrativas que implicará trabajar con dos modelos educativos – además de trabajar en la construcción de otro – porque, si de algo saben los profesores, es de los constantes “cambios” y “oportunidades” que de la noche a la mañana surgen para elaborar la planificación de las sesiones, la planeación de las actividades escolares, la construcción de las rutas de mejora, la evaluación de los estudiantes; en fin, de todo aquello que le significa y nos significa el quehacer docente continuo y permanente. En verdad, ¿sería mucho pedir que se estableciera una política educativa transexenal que direccionara el camino que tendría que seguir la educación en México?

Necesario es pues, pensar y repensar las decisiones que se toman en la Secretaría de Educación, porque si no mal recuerdo, esa misma gente que hoy se encuentra en la SEP, alguna vez formó parte del desaparecido Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), organismo que también participó en el diseño curricular del modelo 2017 con ciertas atribuciones y de las cuales, se dijo, serían para cualquier plan de estudios que la Secretaría elaborara en lo sucesivo (file:///C:/Users/lalit/Downloads/Acuerdo%2012-10-17%20Plan%20y%20Programas%20de%20Estudio%20de%20la%20EB%20Aprendizajes%20Claves.pdf). Entonces, ¿el INEE sigue presente en la política educativa nacional?, ¿por qué su desaparición entonces?

Al tiempo.

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La Casa del Jabonero…El PRD de Tlaxcala y su borrón y cuenta nueva tras sus tres crisis

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En 1998 el Partido de la Revolución Democrática (PRD) vivió el ascenso al poder en Tlaxcala, al ganar por primera vez la gubernatura en la entidad.

Fue el arribo de la izquierda y la primera derrota de la aplanadora priísta, gracias al nulo trabajo del abanderado tricolor, Joaquín Cisneros Fernández, quien se echó a la hamaca, y con ello el ex priísta, Alfonso Sánchez Anaya logró unir al PRD con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM)  para obtener 150 mil 36 votos, por 142 mil 718 de Cisneros Fernández.

Solo fueron 7 mil 318 votos la diferencia entre el primero y segundo lugar, lo que provocó la primera alternancia, y con ello, los perredistas se aprestaron a disfrutar de la gloria, tras ser primera fuerza política en el estado.

El Sol Azteca comenzó a crecer de forma exponencial en su padrón y pasaron a ser miles de militantes, luego de que uno de los requisitos para trabajar en en la administración estatal era afiliarse de forma “voluntaria” a las filas amarillas.

Todo iba bien, pues el partido era poderoso con una sólida estructura gubernamental y un buen manejo y control de medios de comunicación, lo que avizoraba un futuro promisorio en las urnas para el año 2004.

Sólo era cuestión de tiempo para que la maquinaria, ahora amarilla mostrara su poderío en ese 2004, pero de repente el equipo se fracturó con la imposición de la esposa de Alfonso Sánchez Anaya , María del Carmen Ramírez Garcia como candidata al gobierno de Tlaxcala, lo que desembocó en la salida y ruptura de los perredistas del gabinete estatal.

Los resultados de la primera crisis ahí están.

Pese a que varios perredistas le advirtieron al entonces gobernador de los riesgos del desencanto ciudadano por tratar de heredarle el poder a su esposa, Sánchez Anaya no reculó, y llegó hasta al final con su cónyuge a las urnas.

El resultado fue desastroso, María del Carmen Ramírez García se fue a un tercer lugar con 119 mil 479 votos, muy lejos de los 146 mil 864 de los obtenidos por Héctor Ortiz Ortiz., quien logró llevarse a los desencantados del PRD y del PRI.

Fue el propio Héctor Ortiz Ortiz, quien en una charla con quien esto escribe, confesó que parte de la estrategia para que él ganara la gubernatura era mantener en la elección a toda costa a María del Carmen Ramírez García, y que no declinara a favor de Mariano González Zarur, pues de lo contrario el PRI iba a ser el partido en el poder.  Y los números le dieron la razón a Héctor Ortiz, pues Mariano González obtuvo 142 mil 964, y sólo 3 mil 900 votos lo separaron del primer lugar.

En el año 2010, el PRD sufrió su segunda crisis, y fue la declinación de Minerva Hernández Ramos a favor de la panista Adriana Dávila Fernández, la cual generó la peor desbandada de perredistas hacía el equipo de Mariano González Zarur, quienes tuvieron el pretexto perfecto, pues ellos lo consideraron y lo llamaron una traición de Hernández Ramos, para trabajar abiertamente a favor del priísta.

La declinación fue mediática y Minerva Hernández Ramos obtuvo la votación más pobre para el PRD al tener 24 mil 436 votos, partido al que dejó completamente moribundo.

Llegó 2016, y el arribo de Lorena Cuellar a las filas del PRD daba la oportunidad del resurgimiento de este partido y de ganar la gubernatura.

Cuellar Cisneros contaba con una estructura propia y se hablaba de un rechazo popular al gobierno priísta de Mariano González Zarur, y la designación de un candidato débil, pues así era considerado  Marco Antonio Mena Rodríguez por parte del tricolor.

Sin embargo algo pasó, Marco Mena ganó la elección con una gran alianza de cuatro partidos  y Lorena Cuellar acusó fraude sin tener siquiera todas las actas de la elección ,  y días después señaló traición de los propios perredistas y dejó al PRD para irse con AMLO y Morena, escribiendo con ello la tercera crisis del instituto político.

EL ANUNCIO DEL BORRÓN Y CUENTA NUEVA.

Hace unos días, en un anuncio de optimismo renovado, el PRD arrancó en Tlaxcala la campaña de afiliación “De aquí somos y aquí nos quedamos”,  y a través de ella pretenden integrar un padrón “real” de 25 mil militantes en la entidad, los cuales, podrán participar en la renovación de la dirigencia nacional”.

El representante del Comité Ejecutivo Nacional del sol azteca, Edgar Pereira, enfatizó que aprovecharán las condiciones ante el desencanto de muchos mexicano con las acciones emprendidas por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Por su parte, el líder estatal del PRD, Juan Manuel Cambrón explicó que se trata de un “borrón y cuenta nueva” y empezar de cero por lo que el padrón de 90 mil militantes que se construyó desde hace 10 años no será tomado en cuenta.

“Muchos que estuvieron en el PRD lo utilizaron como trampolín, por eso ahora seremos muy selectos y nos vamos a reservar el derecho de admisión; quienes quieran estar en el partido deberán mostrar compromiso, participar en su vida interna y, sobre todo, todos tendrán la oportunidad de participar en la construcción de los órganos del partido, votar y ser candidatos en los estados para el comité nacional”, indicó.

Lo cierto es que este partido tiene una tarea  ardua, y ha fracasado en la creación de nuevas figuras.

Los perredistas dirán misa, pero en estos momentos no cuentan con una figura de peso como Lorena Cuellar, o un Alfonso Sánchez Anaya, que les permita ser competitivo para el 2021, y la única esperanza es sumarse a una mega alianza con el PAN y los adversarios de Morena, de lo contrario ir solos sería un suicidio, y escribir su epitafio, a la vez de poner el último clavo sobre su ataúd.

Veo, insisto a un joven con futuro, pero para el año 2026 como Santiago Sesín con su red joven,  y un Gelacio Montiel Fuentes que aspira a ser el candidato, pero sabe que solo no podría.

Lo cierto es que en el PRD requieren construir un candidato ciudadano fuerte o sumarse a una alianza. No hay más. Al tiempo.

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Me lo contaron ayer…

-Un periodista que trabajó con José Antonio Álvarez Lima en la gubernatura ya recibió una invitación para ser director de información del canal 11. De no haber cambios de última hora, sería el segundo tlaxcalteca, después de Alfonso Sanchez Anaya en un cargo con poder en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Una pista: Actualmente se desempeña como jefe de información de un importante medio impreso en Tlaxcala . Ya veremos

-Que llamó la atención la presencia del exdiputado panista, Juan Carlos Sánchez García en el evento de campaña de afiliación “De aquí somos y aquí nos quedamos”, del PRD Tlaxcala.

 

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