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Opinión

El embate al normalismo mexicano: el caso Tlaxcala

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / A partir de 1984, las escuelas normales del país han sufrido serios embates por parte de los gobiernos federales y locales en turno; embates que, indiscutiblemente, han mermado el propósito para el cual fueron creadas: la formación de maestros y maestras de México; y es que como sabemos, el Acuerdo Presidencial que se publicó en ese mismo año y, mediante el cual, se les dio un rango que las ubica como Instituciones de Educación Superior (IES), propició un serio reacomodo que las ha llevado a sufrir y/o padecer, las consecuencias de un neoliberalismo mal encauzado.

Para nadie es desconocido que, como IES, las normales del país, deben desarrollar y fortalecer tres áreas sustantivas que, a decir de la autoridad educativa que ha pisado la Secretaría de Educación Pública (SEP), gira su quehacer profesional: docencia, investigación y difusión y extensión de la cultura; sin embargo, las condiciones con las que operan (y que no ha sido atendidas como debieran por parte de la autoridad educativa federal y local), poco han favorecido dicho desarrollo y fortalecimiento y, aunque se han “aplicado” una serie de programas como el famoso PROMIN (Programa de Mejoramiento Institucional de las Escuelas Normales), mismo que ha sufrido con el paso del tiempo diversas variaciones que han concluido en lo que hoy se conoce como PACTEN (Plan de Apoyo a la Calidad Educativa y la Transformación de las Escuelas Normales), la verdad de las cosas, es que ese lastre, repito, neoliberal, sigue afectando sus estructuras normativas, organizativas y curriculares, que son fundamentales para lograr que, efectivamente, sean las instituciones educativas que México y la sociedad mexicana requiere.

En este sentido, un asunto que no es menor es que, las normales, por mandato constitucional, no gozan ni han gozado de la autonomía con la que cuentan las universidades; de ahí que pueda entenderse que, por ejemplo, en el ámbito curricular y presupuestal, éstas dependan del Estado a través de (antes del 2005) la Subsecretaría de Educación Básica y Normal (SEByN) y (después de esa fecha) de la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE), motivo por el cual, hablar de esa autonomía en el subsistema normalista, se asemeja: a una quimera más que a una realidad palpable y plausible entre las escuelas formadoras de docentes.

¿Cuál es el motivo por el que las normales no gozan de esa autonomía si, en los hechos y por el Acuerdo Presidencial que he referido, son IES? La respuesta, aunque sencilla, conlleva varios puntos de análisis que, por obvias razones, no me dará tiempo abordar en este momento; sin embargo, puedo decir que esta falta de autonomía está ligada a la incapacidad gubernamental de ver más allá del propio Estado como “controlador” de todo lo que ocurre en el Sistema Educativo Mexicano (SEM). Por ello es que bien se afirma que la docencia es una profesión de Estado y, cuyo origen, se halla mayormente, en las escuelas normales del país.

Recordar que, en el sexenio Peñista, particularmente, durante la gestión de Aurelio Nuño y compañía, fueron brutalmente menospreciadas estas escuelas cuando éste último afirmó que “cualquiera podía ser maestro”, no es para menos; por el contrario, haber denostado el papel tan importante de las escuelas formadoras de maestros y maestras, fue uno de los tantos errores que los llevo a la ruina política y de la cual, no se han levantado ni se levantarán en los próximos años. Obviamente que dichos funcionarios, durante este tiempo, no estuvieron solos, los Consejeros del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), los acompañaron, y vean cuál ha sido el resultado y el destino de éstos. En fin.

Volviendo al tema que me ocupa y preocupa, debo de señalar un problema que lleva más de un mes, aunque en los hechos el conflicto data de más tiempo, que se ha suscitado en el Estado de Tlaxcala y, del cual, tanto el gobierno local y el propio Secretario de Educación Pública del mismo, no han atendido como debieran. Y es que las escuelas formadoras de maestros, desde el mes de enero de este año, entraron en paro de labores (https://www.elsoldetlaxcala.com.mx/local/paro-en-normales-por-falta-de-reconocimiento-de-plazas-2960542.html; https://385grados.com.mx/2019/01/siguen-en-paro-normales-en-tlaxcala-advierten-que-recrudeceran-acciones/); esto, por la falta de respuesta a las demandas, justificadas, de los profesores normalistas, entre las que destacan: falta de “conciliación”, ante el FONE, de plazas presupuestales asignadas a profesores con más de 15 años de servicio ininterrumpido; falta de concreción de los procesos de promoción a través de las Comisiones Dictaminadoras y que se derivan de la jubilación de profesores que laboraban en esas escuelas; falta de nombramiento de cuadros directivos en, al menos, dos instituciones formadoras de docentes; falta de apoyo económico (becas) para los estudiantes con posibilidades de acceder a un esquema de movilidad nacional e internacional; presunta asignación de horas/clave a personal que no labora en las escuelas normales de la entidad; falta de un proyecto institucional que encamine a las escuelas normales del Estado para consolidarse como IES (y que ya he referido); entre otras.

Problemas que, como he señalado, tienen ya varios meses e, incluso, años que se han gestado en el sector y que, la autoridad gubernamental y educativa, no ha resuelto cayendo en omisión, opacidad y negligencia en el ejercicio de sus funciones. Esta situación, trae a la mente, el cierre de dos escuelas formadoras de maestros en la entidad hace algunos años: la Escuela Normal de Educación Física “Revolución Mexicana” y el Centro de Estudios Superiores de Comunicación Educativa de Tlaxcala (CESCET) que formaba maestros en Secundaria con especialidad en Telesecundaria y que, por ser ambas dependientes del Estado y no de la Federación, un gobierno local de extracción priista, puso fin a las funciones que, tan importantes instituciones educativas, desarrollaban para beneficio del sector educativo y social en Tlaxcala y en la región. ¿Será que el actual gobierno, también de extracción priista, pretenda seguir los mismos pasos que su antecesor?, ¿esa es la política del nuevo gobierno encabezado por López Obrador?

¿Por qué, si hay maestros con más de 15 años de servicio ininterrumpido, no fueron “conciliadas” sus plazas ante el FONE?, ¿quién fue el responsable de no reportar el estado que guardan y guardaban esas plazas ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP)?, ¿por qué no se han nombrado cuadros directivos en, al menos, dos instituciones formadoras de maestros y solo se han asignado, temporalmente, a responsables de las direcciones?, ¿por qué no han procedido los procesos de promoción si, en los hechos, existe un reglamento que legitima y valida dichos procesos al interior de las normales y que la misma DGESPE dio a conocer el año pasado?, ¿por qué no se cuenta con un proyecto que de luz sobre el desarrollo y fortalecimiento de la capacidad académica y de infraestructura de las escuelas normales?, ¿por qué los estudiantes tienen que pagar sus propios trámites para la obtención de una beca de movilidad nacional e internacional si existen los recursos federales para tal propósito?, ¿por qué no se ha realizado una auditoría al subsistema de educación normal en la entidad que lleve a conocer el estado que guardan los recursos y la aplicación de los mismos?, ¿por qué si el mismo Secretario de Educación ha manifestado que el diálogo debe ser la bandera para resolver los conflictos, éste se ha negado la posibilidad de ello?, ¿por qué si las normales son parte de las IES a nivel nacional, no son tratadas como tales y se ha menospreciado su valor en la formación de docentes?

Preguntas y más preguntas que, con seguridad tienen una respuesta. Por lo pronto, hasta el momento en que cierro estas líneas, el conflicto que inició hace más de un mes persiste, y las normales del Estado se encuentran en paro. La insensibilidad con la que ha actuado el gobierno y los funcionarios de la SEPE-USET ha sido tal, que si en verdad, como ellos afirman, se debería de privilegiar el diálogo y la aplicación de la ley, deberían de estar presentes para llevarlos a cabo y atender las peticiones que, conforme a los derechos laborales que tienen los profesores como trabajadores de la educación, deberían ser otorgados. Su petición o las peticiones de los profesores, no están fuera de la ley; me consta y hay pruebas de ello.

Con negritas:

Por cierto, cuál es o será la sanción administrativa a la que se han hecho acreedores aquellos funcionarios que, en este caso, han sido omisos y negligentes en el cumplimiento de sus funciones. Me gustaría saberlo. Al tiempo.

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  1. Oralia Bonilla

    01/03/2019 at 8:33 PM

    Interesantes reflexiones.
    Abelardo: te sugiero la lectura de la evaluación que hace algunos años hizo la Maestra Justa Ezpeleta sobre el funcionamiento de las normales, en el marco del llamado PROMIN. Ahí podrás encontrar un estudio de casos que describe algunos elementos que influyen en la complejidad actual del funcionamiento de las escuelas normales.
    No es tan simple, hay mucha historia sedimentada en su configuración.
    Saludos
    Oralia Bonilla

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Opinión

¿Por qué las escuelas no construyen su propio Consejo Técnico?

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / A escasas horas de que se realice la Segunda Sesión Ordinaria de los Consejos Técnicos Escolares (CTE) en los cientos de centros educativos del país, las redes sociales se han inundado de “memes” cuyo contenido, es por demás, una muestra palpable del ingenio y humor mexicano, pero también, de los tropiezos que la Secretaría de Educación Pública (SEP) viene dando, ahora, con Esteban Moctezuma, al frente de tan importante dependencia federal.

Y es que mire usted, en primera instancia en esta Segunda Sesión, además de considerarse, como sugerencia, la proyección del video con el mensaje del Secretario de Educación, también se propone, un diálogo entre los integrantes del “colectivo docente” de los diferentes niveles que integran la educación básica; ello, con el propósito de que éstos se reconozcan como un solo nivel educativo dentro del Sistema Educativo Mexicano (SEM), así como también, con miras a constituirse en comunidades de profesionales para no dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera.

Pero, por si esto fuera poco, la guía para esta sesión también propone: compartir los Programas Escolares de Mejora Continua, y las “Buenas” prácticas para la Nueva Escuela Mexicana (NEM) donde, como parece obvio, el hecho de “compartir” experiencias puede resultar benéfico y, podría decirse, satisfactorio para fortalecer esa NEM. Lo malo de este asunto, desde luego, tiene que ver con la serie de indefiniciones sobre diversas cuestiones que, la propia SEP, no ha definido, ni para ella misma, ni para los colectivos docentes (como así les llaman). Veamos.

¿Qué entendemos por Nueva Escuela Mexicana? Ciertamente, en el mes de agosto de este año, como parte de la fase intensiva del Consejo Técnico Escolar, en las escuelas se abordaron algunas “pinceladas” de lo que podría significar la NEM; sin embargo, hasta la fecha, los profesores y profesoras no tienen en sus manos, un documento que refiera bajo qué principios pedagógicos (ya no digamos epistemológicos) está sustentada dicha escuela, salvo por lo que éstos han llegado a conocer, repito, del ámbito legal, es decir, del constitucional, y en el cual se expresan conceptos relacionados con la “excelencia, humanismo, democracia, integralidad, educación sexual y la perspectiva de género” (Milenio, 26/08/2019). Esto, desde mi perspectiva, aunque puede considerarse como un elemento importante en la conformación de una idea sobre la NEM, no es en sí, la NEM. De hecho, como bien sabemos, el modelo educativo que pretende echarse andar a partir del ciclo escolar 2021-2022, aún se encuentra en construcción, pero eso sí, en la SEP, ya “andan con todo” trayendo de aquí para allá un modelo que aún no es modelo. ¿Puede usted entenderlo? Por cierto, en este sentido, no debe olvidarse que en esto ciclo escolar los maestros de los diferentes niveles educativos, continúan operando los planes de estudio 2011 y 2018.

Ahora bien, por lo que respecta al “reconocimiento” de un solo nivel educativo que refiere dicha guía, usted ¿cree que los maestros no se reconocen como integrantes de un nivel educativo?, ¿acaso las profesoras y profesores de educación preescolar no tienen claro lo que su nivel les demanda?, ¿acaso los de educación primaria no saben el trabajo que tienen que realizar con sus alumnos y en sus respectivas escuelas?, ¿acaso los de secundaria desconocen sus funciones en sus propios ámbitos de competencia? Desde luego que los conocen; de hecho, haciendo una analogía con lo que planeta Tony Becher, ellos tienen claro lo que sus “tribus y territorios” les significan. En consecuencia, ¿habrá descubierto la SEP el hilo negro que une el intricado SEM? ¡Vaya genios resultaron entonces!

Por lo que se refiere al hecho de “compartir” los Programas de mejora continua, y las Buenas prácticas que se llevan a cabo en los distintos centros educativos, pareciera ser, nada malo tendría tal asunto; lo que es increíble, es la ambigüedad en cuanto a lo que puede o no significar esas “buenas” prácticas, pero también, lo que en cada escuela se diagnostica, se planea y se desarrolla para atender las múltiples problemáticas que en ella permean. En principio, como bien sabemos, la palabra (ya no digamos el concepto) “buenas” tiene y adquiere diversos significados; esto, a partir de la subjetividad y de los referentes con los que cuente tal o cual individuo, luego entonces, si a algún grupo de personas se le preguntara qué entiende por “buenas” y se le agregara “prácticas docentes”, las respuestas, seguro estoy, serán tan diversas que se podría contar con un amplio catálogo de definiciones. En segundo lugar, el hecho de poner en común los Programas de Mejora, aunque podría tener ciertas bondades, la realidad de las cosas es que los diseños, los planteamientos, las propuestas, podrían ser tan diversas porque, para acabar pronto, la capacitación que han recibido los directivos a través de sus instancias correspondientes, ha sido tan diversa y tan confusa que, vaya, es probable que cada uno haya entendido algo diferente. En consecuencia, la diversidad, tanto en el contenido como en el diseño de esos Programas, será tan amplia y compleja, que no verá los resultados que la SEP espera porque sencillamente, en esta dependencia, no se ha trabajado para ello. ¿Mayor estrés para los profesores y directores? Ya veremos.

Finalmente, por lo que respecta al asunto de la “constitución” de comunidades de profesionales de la educación debo decir, que esa es la mayor contradicción que plantea la SEP en estos momentos porque si, como es sabido, los maestros son profesionales de la educación, ¿por qué no se les brinda la posibilidad de construir y desarrollar sus propios consejos técnicos escolares?

El peor error que tuvo Aurelio Nuño, ex Secretario de Educación, fue pensar a los docentes como infantes de la educación (término acuñado por Manuel Gil Antón) y, tal parece que, en la SEP, su legado sigue latente en los pasillos y en las oficinas que piensa, diseñan y elaboran las “guías” para los CTE y en otras tantas más donde, como se ha visto hasta el momento, reina la indefinición de un política educativa que trascienda la política, y que ha dado paso a lo que supuestamente se le ha llamado desde Palacio Nacional: la cuarta transformación de México.

Insisto, ¿hasta cuándo se verá a los maestros y maestras como profesionales de la educación?

Al tiempo.

Con negritas:

Una pregunta, tal vez incómoda que espero responda la gente de la SEP: ¿qué pasó con el traspaso de esta Secretaría a Puebla?

Referencias:

Ibarra, A. (10/11/2019). Los desatinos de los Consejos Técnicos Escolares. Profelandia.com.

Recuperado de:

Los desatinos de los Consejos Técnicos Escolares.

Martínez, S. (2/10/2019). El Consejo Técnico sin escuela mexicana. Educación Futura.

Recuperado de: http://www.educacionfutura.org/47699-2/

Redacción. Profelandia.com. (30/10/2019). Guía para la segunda sesión ordinaria del Consejo Técnico Escolar 2019-2020. Profelandia.com

Recuperado de: https://profelandia.com/guia-para-la-segunda-sesion-ordinaria-del-consejo-tecnico-escolar-2019-2020/

Redacción. Profelandia.com. (30/10/2019). ¿Qué son las sesiones de interniveles educativos? Profelandia.com

Recuperado de: https://profelandia.com/que-son-las-sesiones-de-interniveles-educativos/?fbclid=IwAR11B9IOnOnbSUC6gGpRXL6CalrkM8qbOZqxUBrjLy-yxxeuSb9m91kgwgc

Yañez, L. (26/08/2019). Nueva Escuela Mexicana, nuevas formas de enseñanza y aprendizaje. Milenio.

Recuperado de: https://www.milenio.com/aula/conoce-que-es-la-nueva-escuela-mexicana-y-su-modelo-educativo

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Opinión

La Casa del Jabonero…¡Aspirantes, váyanse a casa!, ya no hay nada que hacer, Lorena será “gobernadora”, dice SDP noticias

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Ya no hay nada que hacer. Lorena Cuellar Cisneros será gobernadora de Tlaxcala. Ya nadie la alcanza.  Al menos eso parece ser la lectura que quiere vender el portal nacional SDP Noticias, que publica una encuesta este 13 de noviembre, y pone inalcanzable a la actual coordinadora de  delegaciones del gobierno federal en la entidad. 

El mismo sitio  que daba como ganador a José Antonio Meade, y mandaba a un tercer lugar al panista Ricardo Anaya, y los resultados fueron una aplastante victoria de Andrés Manuel López Obrador y Anaya en segundo lugar.

Eso genera muchas dudas sobre la veracidad de la encuesta realizada por las empresas Opinión Pública Marketing e Imagen, Social Research Solutions y Systel Voice, que por cierto no es visible su metodología.

Recordemos un caso de la Universidad de Guadalajara que en 1998 daba por amplio margen en las encuestas como ganador al priísta Joaquín Cisneros Fernández, y al final tras festejar su según victoria hasta con mariachis, tuvo que desaparecer ante el triunfo de Alfonso Sánchez Anaya.

El otro dato que mete ruido es que la aspirante morenista según concentra el 40.4 por ciento de la intención de voto entre los ciudadanos, lo que representa una ventaja de casi 30 puntos sobre el PRI, con Ricardo García Portilla  como aspirante, quien apenas alcanza el 11.1 por ciento. En tanto, apenas debajo del PRI se ubica Juan Carlos García del PAN, con 10 por ciento de la intención de voto.

Cómo sondearon el nombre de Ricardo García Portilla, ex diputado federal y quien ni siquiera tiene un cargo actual que le permita tener una exposición medática, como sus adversarios Florentino Domínguez Ordoñez, Anabel Ávalos, Anabel Alvarado, Manuel Camacho Higareda y el propio Enrique Padilla.     

En el PAN colocan al ex diputado local Juan Carlos Sánchez García, quien puede ser que anda muy activo, pero dejar fuera a la senadora Minerva Hernández Ramos, quien tiene reflectores de forma permanente, es también muy temerario en el estudio de opinión. 

En fin, todo parece indicar que quieren generar la percepción de que Lorena Cuellar es la única que le garantiza a Morena la gubernatura en el estado, cuando en el primer párrafo de la nota informativa  dice: 

“La elección al gobierno de Tlaxcala parece estar cantada a dos años de que se realicen los comicios, pues la ventaja que Lorena  Cuéllar y Morena sacan sobre el PRI es fulminante”, reza el  primer párrafo de la nota informativa.

En lo que hace a la preferencia por partidos, la ventaja de Morena se incrementa aún más, pues suma el 47.3 por ciento. El PRI vuelve a aparecer en una lejanísimo segundo lugar con el 12.9 por ciento de la intención de voto.

El PAN vuelve a aparecer en tercer lugar, ahora con un 8.8 por ciento, mientras que el resto de las preferencias se divide entre PRD, MC e independientes, así como 19.4 por ciento que no sabe aún a qué partido respaldará.

Con esos datos vertidos por el portal ligado a una empresa televisiva,  todo indica que los demás aspirantes deben irse a casa y no gastar su dinero y tiempo, pues Lorena Cuellar solo tiene que esperar a que Marco Antonio Mena Rodríguez le entregue el ejecutivo estatal.

Sin embargo, siempre hay un pelo en la sopa.

Muchos se preguntan en Tlaxcala si Lorena Cuellar será candidata de Morena.

Tiene en estos momentos un partido dividido, entre ellos quienes simpatizan con Joel Molina y Ana Lilia Rivera, y no la aceptan como su candidata.

Quienes siguen a Lorena Cuellar dicen que es un mito, y sus adversarios que es una realidad que los morenistas fueron desplazados por el  bunker lorenista.

Nadie duda que la diputada federal con licencia sea la que encabece encuestas en estos momentos, pero de ahí, a que sea gobernadora hay mucho trecho, y sobre todo que logre ser abanderada de Morena.

Seguramente Lorena Cuellar sería abanderada de otro partido político, y eso haría la contienda mas cerrada, pero ya no encabezaría las encuestas, debido a que no tendría la marca de Morena.

Es cierto que si Lorena Cuellar logra mantenerse en las preferencias electorales hasta el 2021 tendrá muchas posibilidades, pero primero tiene que onvencer a los morenistas de que es su candidata ideal, y  que cuenta con una estructura real,  pero de darse lo contrario, y si no tiene la capacidad ce hacerlo y se confirma de que es una política que no cumple acuerdos, veremos el mejor ejemplo de cómo se dilapida un capital y se esfuma su esperanza de gobernar a los tlaxcaltecas.

¿Qué pasaría si de entre Joel Molina Ramírez o Ana Lilia Rivera sale el candidato de Morena en Tlaxcala?

De entrada, el que quede por Morena se convierte en el favorito por la aceptación del partido en el estado.

Habrá qué ver si los partidos de oposición como PRD-PAN-PRI-PAC-PT se ponen de acuerdo y lanzan un candidato que sea competitivo, lo que haría  la elección a tercios. Ahí se manejan los nombres de la alcaldesa capitalina, Anabell Avalos, quien puede aglutinarlos, pues recordar que el PRD ya la destapó como su opción viable.

Al tiempo.

********

Me lo contaron ayer…Es curioso que el ex diputado federal Ricardo García Portilla aparezca en las encuestas del PRI como favorito, cuando mantiene un perfil muy bajo, y parece que ni radica en el estado.

***Diputada Todo Terreno…La legisladora petista Michaelle Brito Vázquez  fue amonestada por insultar a su compañero de partido Rafael Ortega Blancas, pero parece que puso el cascabel al gato, cuando revela todas las irregularidades solapadas por sus compañeros legisladores. ¿Será que todos calladitos se ven más bonitos?

*** Entre cafés…Ayer parecían impensables verlos juntos, pero en las últimas semanas vemos a figuras como Joel Molina Ramírez al sentarse con cinco presidentes de partidos políticos de Tlaxcala. Un Hector Ortiz con Lorena Cuella y hasta Minerva Hernández. ¿Será que tengan éxito los cafes para las alianzas del 2021.

 

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Opinión

Sueños de un sindicalismo democrático: el SNTE fracturado

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / Años han pasado desde que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), fue considerado como la organización sindical más importante y poderosa de América Latina y, tal vez, del mundo entero. Y es que como bien sabemos, los orígenes del SNTE nos remontan a los movimientos sociales, cuya base se halla, en la exigencia de justicia para miles de trabajadores que, a diestra y siniestra, fueron explotados y humillados por un puñado de caciques y empresarios en México. 

La Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM, 1918) y, posteriormente, la Confederación de Trabajadores de México (CTM, 1936), fueron el preludio de un sindicato magisterial que, años más tarde, nació con el nombre que ya conocemos: Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación; esto, porque tales organizaciones sindicales, aglutinaron en su momento, a grupos de maestros de varias entidades de la República Mexicana, destacando entre ellos, Vicente Lombardo Toledano, quien fue el organizador de la primera Liga de Profesores en el Distrito Federal en 1920.

De esta forma, entre 1920 y 1949, surgieron diversas organizaciones cuyo fin, estaba fincado en la defensa de los trabajadores de la educación; sobresalen: la Confederación Nacional de Organizaciones Magisteriales (CNOM), la Confederación Mexicana de Maestros (CMM), el Frente Único Nacional de Trabajadores de la Enseñanza (FUNTE), el Sindicato Único de Trabajadores de la Enseñanza Superior Campesina (SUTESC), la Confederación Nacional de Trabajadores de la Enseñanza (CNTE), la Unión Nacional de Encauzadores Técnicos de la Enseñanza (UNETE), entre otras tantas más que, por falta de espacio más no de ganas, no menciono en estos momentos, pero que, indiscutiblemente, me permiten contextualizar los orígenes del SNTE.

Así, como es sabido, el ex Presidente Manuel Ávila Camacho, en una jugada política bien jugada (valga la redundancia), en pro de una “supuesta” Unidad Nacional, convocó a esta serie de “pequeños” sindicatos con el propósito de formar uno solo que aglutinara a todos los trabajadores de la educación esparcidos en el territorio mexicano; para ello, el papel que desempeñó el Comité de Unificación Magisterial, fue fundamental para el logro de la visión presidencial que en puerta se asomaba: contar con un bastión político para la refundación del Partido de la Revolución Mexicana (PRM), mejor conocido en nuestros días por sus siglas como PRI (Partido Revolucionario Institucional).

En sus inicios, en el año de 1943, los principios del SNTE, tuvieron como base la defensa de los intereses de los trabajadores de la educación; no obstante, no debe olvidarse que también, “camino a la par del Estado posrevolucionario, por el centro político, bajo la idea nacionalista y populista de la Revolución Mexicana” (Góngora y Leyva, 2007). Ello ¿qué significó? La respuesta encuentra sentido en su participación en diversas actividades gremiales y profesionales – por su incipiente vinculación con la Secretaría de Educación Pública (SEP) –, pero también, en las políticas partidarias, dado su origen que, como hemos visto, se vincula con el extinto Partido de la Revolución Mexicana (PRM).

Ahora bien, si hacemos un recuento de los líderes que han estado al frente de esta organización sindical, la historia nos presenta nombres y datos interesantes: Luis Chávez Orozco, 1943-1945; Gaudencio Peraza, 1945-1948; Jesús Robles, 1949-1952; Manuel Sánchez, 1952-1955; Enrique W. Sánchez, 1955-1958; Alfonso Lozano, 1958-1961; Alberto Larios, 1961-1964; Edgar Robledo, 1964-1967; Félix Vallejo, 1967-1970; Carlos Olmo, 1971-1972; Carlos Jonguitud, 1974-1989 (15 años al frente del SNTE); Elba E. Gordillo, 1989-2013 (24 años como “lideresa” del SNTE), Juan Díaz, 2013-2018 (5 años a la cabeza del SNTE); y Alfonso Cepeda, 2018 (hasta la fecha).

Insisto, nombres y datos, que reflejan una de esas tantas realidades que ha vivido esa organización sindical con el transcurrir de los años. Al respecto: ¿en qué momento dejó de haber una transición de poderes o liderazgos por un periodo de dos a tres años?, ¿cuál fue el argumento para que, durante 15 años, se mantuviera al frente del SNTE Carlos Jonguitud Barrios?, ¿tal “permanencia” de La Maestra, por 24 años, significó la existencia de una “democracia” cuando, como se ha visto, los periodos de sus antecesores oscilaron entre esos dos o tres años? Y, por si esto fuera poco, ¿qué sabemos sobre un grupo de choque, que parió cierto líder sindical, y que fue conocido como “Vanguardia Revolucionaria”? Hablamos entonces de la existencia y permanencia, a partir de la década de los 70’s, de un voto ¿coercitivo? Ligado, desde luego, a los intereses personales y de ciertos grupos políticos, pero no así, al grueso de sus agremiados. ¿Democracia simulada o sueños de una democracia vivida?

Todo este antecedente lo traigo a colación, por lo que al interior de ese sindicato se vive en estos días, desde luego, a partir de la reforma laboral y que a la fecha está vigente en nuestro país; y por los trabajos que se desarrollaron en la XLIX Sesión Extraordinaria del Consejo Nacional del SNTE, y del cual, emanó un reglamento para la elección de las directivas seccionales; esto, según se dijo, con el propósito de que dicho reglamento, sea parte del proceso de armonización con la Ley Laboral recién aprobada, a fin de que sea enviado al Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje y, con ello, se otorgue la toma de nota y, como es de esperarse, entre en vigor.

En este sentido, es que resultó irrisorio lo que, derivado de esa sesión extraordinaria, Alfonso Cepeda, actual líder sindical, expresó: “dar certeza a los compañeros de base de que (en) el reglamento se plasmen todos los aspectos que tienen que ver con la transparencia, con la limpieza en las elecciones, con la certeza de que todo se hizo en orden, para respetar el sufragio de cada integrante del SNTE en su sección sindical” (Profelandia.com, 1/11/2019).

En verdad, ¿estaremos ante la elección de un dirigente a partir de lo que decida la base trabajadora cuando, en esa sesión extraordinaria, participaron los mismos de siempre?, ¿por qué no se realizó una reforma estatutaria que asegure un ejercicio democrático en el más amplio sentido de la palabra? Consecuentemente, ¿de qué democracia estamos hablando?, ¿de la misma de siempre?

Para nadie es desconocido que, al interior del SNTE, prevalecen ciertas prácticas antidemocráticas indeseables o, bien, una simulación democrática; en consecuencia, ¿habrá una corriente sindical diferente que limpie por completo el SNTE? Fracturado está, ¿viene su deceso?

Finalmente quiero expresar que, hace unos días Manuel Gil Antón, destacado investigador mexicano, en una de sus columnas, le otorgó un voto de confianza al “Sindicato”; yo pienso que su refundación sería inminente. Lo malo de este asunto es que, mientras se mantenga a la misma gente al interior de la organización y se alimente de ese sindicato, el charrismo sindical seguirá vigente y, la esperanza por una justicia hacia los derechos laborales de los trabajadores de la educación tendrá que esperar o, en el peor de los casos, ser un sueño: un sueño democrático y, en ello, talvez, se habrá de quedar.

Referencias:

Carro, A. (18/03/2016). El SNTE… ¿en crisis? Educación Futura

Recuperado de: http://www.educacionfutura.org/el-snte-en-crisis/

Carro, A. (27/05/2016). El SNTE: de vuelta a su origen, ¿y la CNTE? Educación Futura.

Recuperado de: http://www.educacionfutura.org/el-snte-de-vuelta-a-su-origen-y-la-cnte/

Gil, M. (19/10/2019). A favor del Sindicato. El Universal.

Recuperado de: https://www.eluniversal.com.mx/opinion/manuel-gil-anton/favor-del-sindicato?fbclid=IwAR12gDJZf5lWHwVE0yZzT-sEXWcU30XKY7r6QzLJmLsnT_Zch9xFrCljcyI

Góngora, J. y Leyva M.A. (2008). El SNTE en su encrucijada: política o educación. Laboratorio de políticas Públicas Buenos Aires. ISBN: en trámite.

Redacción. Profelandia.com. (1/11/2017). Define SNTE nuevos procesos para elegir a sus dirigentes sindicales. Prfelandia.com

Recuperado de: https://profelandia.com/define-snte-nuevos-procesos-para-elegir-a-sus-dirigentes-sindicales/?fbclid=IwAR0cdTtARbuzom919iogMMtuOfXE1BNXXzfcGRTNX9HiR1p5mPAd7NKhSMQ

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