Connect with us

Opinión

El normalismo mexicano: entre el olvido y la 4T

Publicado

en

385 Grados / Abelardo Carro Nava / El pasado 16 y 17 de mayo en el Estado de México, se desarrolló el Congreso Nacional para el Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales Públicas del País. A dicho Congreso asistieron, 255 delegados efectivos (maestros y maestras) que, conforme a la mecánica que estableció el Mecanismo de Coordinación Nacional de Autoridades de Educación Normal en su convocatoria publicada el 20 de marzo, pudieron participar en esta etapa nacional, pero sin que hubieran cubierto las dos etapas previas: la escolar y la estatal.

Los temas que se abordaron en las 5 mesas de trabajo, fueron: 1. El docente que queremos formar para la transformación del país. 2. La escuela normal, proyección hacia el futuro. 3. Desarrollo profesional de los formadores. 4. Autonomía para las escuelas normales: qué tipo de autonomía necesitamos. 5. Ruta curricular: qué hacer y hacia dónde ir. Temáticas que, como ya he dicho, se fueron construyendo a través de las etapas previas al Congreso Nacional y, en la que participaron, directivos, docentes y alumnos de las escuelas normales del país; vaya, los actores indiscutibles del normalismo mexicano y, cuya representación, la llevaron los delegados efectivos que líneas atrás refiero.

Éste, sin duda, fue un evento que estuvo enmarcado por varios símbolos, acontecimientos y acuerdos. Desde luego, cuando de normalismo hablamos, indudablemente los tres aspectos que he señalado, cobran sentido y más cuando por años, ese normalismo mexicano estuvo en el olvidado. Lanzar sendas culpas por ese desastre educativo sería lo de menos; considero, cada uno podría tener un juicio sobre las políticas educativas que, escasamente, implementaron los gobiernos priistas y panistas durante sus respectivos sexenios; no obstante, es necesario recalcar este hecho inobjetable: el subsistema de educación normal del país, estuvo, por décadas, en el olvido. ¿Revisamos las políticas educativas que se destinaron para el “fortalecimiento” y “transformación” de las escuelas normales? El espacio no me permite tanto. Sin embargo, debo señalar que los conceptos “fortalecimiento” y “transformación” datan de hace varios años, por ejemplo, cuando las escuelas normales aún se encontraban en la Subsecretaría de Educación Básica y Normal (https://www.dgespe.sep.gob.mx/public/ddi/promin/guias/ProMIN.pdf). Caray, ¿desde hace más de 15 años y no se ha avanzado en ese esquema, de fortalecimiento y transformación, al que en los discursos reiteradamente aluden las autoridades. En fin, ¿desea un dato más anejo? Le invito a consultar el texto “La educación normal en México” de Verónica Medrano (http://publicaciones.inee.edu.mx/buscadorPub/P3/B/108/P3B108.pdf), sobre todo, cuando habla de la existencia del famoso Programa para la Transformación y Fortalecimiento Académico de las Escuelas Normales de 1996. Sí, de 1996, es decir, llevamos poco más de 23 años, hablando de “fortalecimiento” y de “transformación” en las escuelas normales, y aún, en pleno 2019, lo repetimos.

Dicho lo anterior, resulta interesante cuestionarse: ¿por qué, de la noche a la mañana, se volteó la mirada a las escuelas normales y a sus respectivas comunidades normalistas?, ¿qué fue lo que generó tal mirada?, ¿cuál es la visión que se tiene con respecto al propósito de las normales contemplado en la Constitución y demás leyes secundarias? Repito, interesantes cuestionamientos que merecen un análisis y reflexión profunda por parte de todos los actores educativos, principalmente, los normalistas de México.

Nadie puede negar que, en su heterogeneidad, el normalismo mexicano atraviesa por sentidos problemas; le pongo un ejemplo de la dimensión de éstos: en la mesa 2, La escuela normal, proyección hacia el futuro, los delegados presentaron alrededor de 190 propuestas que pudieran atender las problemáticas existentes en sus respectivos estados y/o escuelas. Sí, alrededor de 190. Éstas, estuvieron relacionadas con infraestructura; capacitación, actualización y profesionalización docente; planes de estudio (mallas curriculares); investigación y extensión educativa; financiamiento; condiciones laborales; entre otras. Sí, con seguridad usted estará pensando que dichas propuestas, se relacionan con las problemáticas que no sólo se viven en el subsistema normalista, y es cierto. La pregunta en todo caso, independientemente de los acuerdos a los que se llegaron en esta mesa, sería: ¿cómo le van a hacer las autoridades para atender todas estas propuestas si, en el futuro inmediato, no se cuenta ni contará con un presupuesto robusto para la formación inicial de docentes? Ciertamente el recurso no lo es todo, pero de esa heterogeneidad normalista se desprende, grandes necesidades y grandes soluciones.

Ahora bien, por lo que respecta a la pregunta sobre el por qué, de la noche a la mañana, se volteó la mirada hacia las escuelas normales; pienso que, por un lado, se pretendió eliminar aquella afirmación atroz y denigrante que lanzó cierto Secretario de Educación “cualquiera puede ser maestro” y, por el otro, una posible solución que podría llevar a aminorar los males que aquejan al Sistema Educativo Mexicano (SEM) en cuanto al aprendizaje de las niñas y niños de México, es decir, desde sus cimientos.

Sobre este último asunto, lanzar campanas al vuelo es incorrecto. De sobra está decir, que el Mecanismo de Coordinación Nacional de Autoridades de Educación Normal, lo constituyen las Autoridades de este subsistema a nivel nacional; de hecho, por obra del espíritu santo, se constituyó una Junta (representantes de dichas autoridades de 5 regiones del país) que, conforme a atribuciones desconocidas, tienen como propósito conducir, orientar o dirigir las actividades de este congreso o, supongo, de otras relacionadas con la educación normal. ¿Acaso los maestros y maestras normalistas no pueden organizarse para proponer un esquema que permita una mejora sustantiva en sus respectivas escuelas o estados? Recordando a Manuel Gil Antón, tal parece que no solo los maestros de educación básica son catalogados por las autoridades como “infantes”, sino también, los de educación normal, puesto que etimológicamente tal concepto significa sin voz. En fin, solo fue un pequeño recordatorio.

Finalmente, por lo que respecta a los símbolos, me llamó la atención que el Secretario de Educación, Esteban Moctezuma Barragán sí haya asistido; en pasillos se murmuraba sobre ese suceso; no obstante, tres asuntos sobresalen de tal asistencia: 1. El que haya acudido para iniciar los trabajos del Congreso a una entidad donde el gobierno es de extracción priista y éste no está del todo bien, ni en su estado ni con la federación. 2. El que, en el protocolo de inauguración, no haya estado en el presídium el Director de la DGESPE (no así en el cierre de los trabajos cuando dicho Director si hizo acto de presencia). 3. El que, durante el acto protocolario de inicio de los trabajos, el Secretario no haya hecho mención del boletín No. 77 de la SEP, por el que se suspendió, a partir del 16 de mayo, cualquier evaluación magisterial.

Con negritas:

Una de las exigencias que merecen especial mención, fue la que hicieron tres de las cinco mesas en las que participaron maestros y maestras normalistas: la declaratoria de Congreso Permanente; es decir, puesto que los trabajos no se concluyeron en los dos días que estipuló la convocatoria, éstos deberían continuar, pidiendo para tal efecto que, en un plazo no mayor a 45 días, los delegados efectivos, que fueron parte de este primer proceso, fueran reunidos para continuar con dichos trabajos. Tal exigencia, fue escuchada y atendida y al final del Congreso, se hizo la declaratoria correspondiente.

Por cierto, ya que hablamos de Congreso, no estaría mal que el Director de la DGESPE y, sus respectivos asesores, se “empaparan” un poco más sobre lo que significa hacer un Congreso de este tipo. Vaya, desde la forma en que se eligen a los moderadores y relatores, hasta la forma en la que se tienen que leer en plenaria las conclusiones o la entrega de resolutivos ante quien corresponde, son aspectos que deberían ser tomados en cuenta para futuros encuentros. Ciertamente, los comentarios y exigencias que plantearon los normalistas permearon en la estructura de esa Dirección; de ahí que, a partir de este día, se haya hecho llegar un oficio a las autoridades educativas estatales sobre éstos y otros asuntos.

Veremos qué es lo que se viene y cómo se viene, ahora que se vive un normalismo en la era de la 4T que, por muchos años estuvo en el olvido. Aunque es de llamar la atención que, quien encabeza en este momento la DGESPE, estuvo durante tres años con el gobierno que tanto lastimó y ofendió al magisterio.

Al tiempo.

Continuar leyendo
Haz click para comentar

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

La debilidad del Estado ante la crisis

Publicado

en

385 Grados / Tlaxcala / Adriana Dávila Fernández / Muchas expectativas había generado el mensaje que iba a dar a la Nación el presidente el pasado domingo, por las complejas y complicadas circunstancias que hoy vive México, agravadas por la llegada del Coronavirus. Vivimos en una crisis económica, por el nulo crecimiento, el alza de los precios y la escasez de inversión privada nacional e internacional; qué decir de la crisis de salud, que por recortes presupuestales se ha caído en el desabasto de medicamentos para pacientes infantiles y adultos con cáncer y VIH, entre otros, así como la contaminación de medicinas que han matado a nueve personas en el Hospital de Pemex en Tabasco, y con un Instituto de Salud que nada más no arranca; y sin duda está la crisis de inseguridad pública, por la que muchas personas han perdido la vida y sus patrimonios, y por las muchas mujeres que han sido asesinadas en razón de género.

Son crisis que el gobierno se niega a admitir, a pesar de que la realidad en datos cuantifique y refleje la gravedad de los problemas. Ante esta situación, en su mensaje al pueblo de México, el presidente fue insensible y, en lugar de presentar una hoja de ruta orientado a hacer frente a la emergencia nacional, optó por continuar con su adoctrinamiento; repitió lo que dice todos los días: que son “problemas del neoliberalismo… que saldremos adelante” y, por supuesto, reforzó la continuación de su ejercicio favorito de repartir dinero público, según él, para reactivar la economía que hoy se encuentra paralizada.

Antes de que estos problemas se agudicen, el primer mandatario tuvo la oportunidad de salvar los trabajos de muchas personas y no atendió la última llamada para resolverlos. Nada especial esperábamos…sorpresa hubiera sido escuchar a un Jefe de Estado que enfrenta, con responsabilidad, compromiso y realismo, los desafíos que trae consigo esta alerta sanitaria; sorpresa hubiera sido escuchar algo diferente.

¡Y no fue así! Sus palabras decepcionaron, no sólo porque les ha fallado a muchos que votaron por él y a los que menos tienen, sino porque ha desconocido a los únicos que generan más del 75% de empleo y riqueza en este país, me refiero a las micro, pequeñas y medianas empresas, empresas que no entran en su esquema de “los de arriba” y tampoco son parte de los más desprotegidos.

El presidente no entiende que los empresarios que necesitan ayuda no son precisamente los que manejan grandes capitales. Por si no se ha dado cuenta, se trata de propietarias y propietarios de estéticas, talleres mecánicos, tiendas de abarrotes, restaurantes pequeños, lavanderías, mujeres y hombres de bien que trabajan, pagan impuestos y buscan su desarrollo personal y colectivo. Estoy segura que ninguna y ninguno de ellos quisiera dejar de pagar el sueldo completo o -en caso extremo-, llegar a despedir a alguno de sus trabajadores, o dejar de pagar a cualquiera de sus proveedores. De hecho, la gran mayoría tiene incertidumbre ante la parálisis del gobierno, porque la posibilidad de cerrar el negocio, el changarro, la empresa… es real. Y cómo no tener temor, si desde que inició la segunda fase de la emergencia sanitaria no ingresa un solo peso. Sin un plan emergente, millones de trabajadores van a quedarse sin trabajo.

Eso sí, habló de la creación de dos millones de empleos, nada más que muchos de ellos serán para la industria de la construcción. Y bueno, ¿cuántos empleos se van a destruir? Es muy fácil pedir que los empresarios paguen sueldos de los empleados, pero ¿y si no hay ingresos? ¿De dónde? Nadie está obligado a lo imposible.

Además de hacer oídos sordos a las justas preocupaciones del sector empresarial, el presidente mintió en otros rubros. ¡Claro! Porque él vive bajo sus propios datos. Mintió al decir que los índices delictivos van a la baja, cuando la realidad es que éstos han aumentado. Basten los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública para conocer el incremento de muertes violentas y de la cantidad de personas que son asaltadas en la calle, en el transporte público, al salir de los bancos o de las tiendas.

También simuló que la medida de bajar el precio de la gasolina era una decisión de su gobierno, cuando en realidad es que su palabra nada tiene que ver con la medida obligada por la baja de los precios del petróleo. Mintió al decir que se han creado fuentes de empleo con el programa “Jóvenes Construyendo Futuro”, cuando la realidad es que las empresas no pagan ese “sueldo”. Y, por si fuera poco, insistió en que el rescate a Pemex fortalecerá su funcionamiento. Por favor, en estos momentos de emergencia, lo sensato sería destinar los recursos para salvar vidas humanas e impulsar el aparato productivo.

Y la mentira mayor fue minimizar la emergencia del Covid-19 y afirmar que todo está bajo control, cuando la realidad es que no presentó un plan serio para enfrentarla con antelación. Presumir que se cuenta con alrededor de siete mil respiradores para atender los casos de urgencia es omitir que serán criminalmente insuficientes porque, según cifras oficiales optimistas, se espera el contagio del 40% de la población.

Llevamos 16 meses esperando a que reaccione el presidente. Pero no. En su mensaje solo demostró la debilidad del Estado ante las crisis que vivimos. Sigue en pie el provocador que continúa en campaña y en construcción de su estructura electoral para el 2021, propósitos ajenos a los intereses de la Patria y el bien común de las mexicanas y los mexicanos.

Continuar leyendo

Opinión

La generación del Coronavirus

Publicado

en

385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / La incertidumbre llega a raudales a nuestras casas. Los medios de comunicación de nuestro país, vierten las imágenes y palabras más inverosímiles que, tal vez, jamás hubiéramos imaginado escuchar. 

Para muchos, el coronavirus fue producto de un pleito entre China y Estados Unidos; obviamente que, para que existiese algún vencedor, se hizo necesario que alguien inventara un arma biológica. Para otros, esta teoría es poco creíble, de hecho, teniendo como fundamento lo que dicen los expertos, aseguran que dicho virus se originó en los murciélagos y que éste, se trasmitió a un organismo huésped intermedio antes de llegar al hombre; situación muy similar con el virus que causó la epidemia de SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave) en 2003. En cualesquiera de los casos, la ciencia y los científicos, aún no hallan una explicación que descifre la fuente exacta de ese virus. Seguro estoy, más adelante tendremos noticias sobre tal suceso.

¿Cómo ha impactado el Covid-19 en el Mundo? Insisto, las noticias que diariamente nos llegan a raudales a nuestros hogares, nos muestran un escenario complicado, por no decir trágico. En primera instancia, se habla de un número considerable de decesos, acompañados de igual número de familias devastadas. Italia, por ejemplo, al cierre de estas líneas, registraba más de 17 mil fallecimientos, seguido de España con un aproximado de 13 mil muertes, Estados Unidos con más de 12 mil, o Francia, con más de 10 mil pérdidas humanas (Diario Financiero, 7/04/2020). Estos y otros países, han tenido que diseñar planes económicos emergentes para mitigar los efectos que la pandemia ha generado. Como es lógico, las economías se han contraído, las grandes empresas se están asfixiando, los micro y pequeños negocios, están al borde de la quiebra y/o de desaparecer y, para complicar aún más este asunto, diversos expertos en la materia aseguran que lo que resta de este 2020 y dos años más, serán muy malos para la economía mundial. Ahora bien, ¿cuál es el estado de las escuelas en estos países? La respuesta es sencilla: se han “detenido” o, como dijera Manuel Gil Antón, han cerrado sus puertas; efecto lógico para evitar la propagación del virus.

Por lo que respecta a México, ¿qué es lo que ha pasado?, ¿cuáles son las reacciones del gobierno ante el Covid-19?, ¿qué ha pasado con las escuelas? Sin filias ni fobias puedo decir, que el gobierno ha hecho lo que ha podido. No, no con ello quiero lanzar sendas culpas recriminando lo que se pudo hacer hace tiempo y no se hizo. Estaría de más hacerlo porque para nadie es desconocido, el lastre que arrastramos los mexicanos gobernados, por más de 70 años, por un partido político a punto de desaparecer, y de otros 12 más, donde la corrupción y una supuesta lucha contra el narcotráfico, dejó un caos en el territorio nacional. En todo caso, se trata de reconocer que, con la pésima administración que se ha tenido de los bienes de la nación, el gobierno actual, ha respondido. A veces, sin sentido, otras, con una intensión desmesurada que, para acabar pronto, no aminora el golpe que las familias mexicanas, los pequeños comerciantes, las empresas, o bien, las propias Secretarías de Estado, viven en estos momentos.

Hasta la hora en que cierro estas líneas, la Secretaría de Salud (SESA) reporta 141 decesos, 2,785 casos confirmados, 7,526 casos sospechosos y 15,099 casos negativos (https://twitter.com/SSalud_mx/status/1247693095250132993). En cuanto a la economía se refiere, en estos días, nuestro país ha padecido los estragos por la crisis mundial que ya he referido y que, desafortunadamente, tanto el Presidente López Obrador y su gabinete, no han entendido ni han tomado las mejores decisiones. Muestra de ello, fue lo que presentó en su informe trimestral el pasado 4 de abril. Buena parte de la población (me incluyo) esperaba que el mandatario nacional diera a conocer un plan emergente que mitigara los efectos que ha generado la pandemia, pero llegado el momento, éste se quedó corto y, como parece obvio, no gozó de la simpatía de todos. En fin.

 ¿Qué ha pasado con las escuelas? Se han “detenido” o, como diría Gil Antón, han cerrado sus puertas; efecto lógico para evitar la propagación del virus. ¿Qué consecuencias ha generado esta situación? Muchas y muy diversas. Por ejemplo, a lo largo de estos días de sana distancia, he podido percibir cierto malestar en algún sector de la población, particularmente, en varios padres de familia. Esto se entiende, muchos padres y madres de familia continúan trabajando, simple y sencillamente, porque viven al día. ¿O acaso ya se nos olvidó que, en México, poco más de 50 millones de personas viven en pobreza y poco más de 9 millones se ubican en condiciones de pobreza extrema?, ¿ya se nos olvidó que más del 50% de la población ocupada se encuentra en el sector informal de la economía mexicana? Creo que no se nos ha olvidado; afortunadamente, hay datos duros que reflejan algunas de las realidades de nuestro país.

Esto, sin olvidar que el Sistema Educativo Mexicano (SEM), ha transitado sin rumbo y dirección debido a las erradas políticas educativas que se han implementado en los últimos años. Recuérdese nada más que, hoy día, la educación básica se mueve con dos planes de estudios distintos: el 2011 y el 2018. Y, para acabar de complicar el asunto, la formación continua del magisterio perdió su brújula y sentido formativo. Recuérdese también que, durante el peñanietismo, según el documento de Seguimiento de la Estrategia nacional del Programa de Desarrollo del Personal Docente (SEP, 2018), tan solo en 2018, se ofrecieron 19 cursos “en línea” sobre el Plan y Programas de Estudio sobre el Modelo Educativo 2017, mismos que abarcaron 1,068,650 maestros y, para atender las tres líneas que contemplaba dicha estrategia con relación a la evaluación docente, se ofertaron cursos sobre la formación del proyecto de enseñanza y los proyectos de las figuras correspondientes, así como también, para los Asesores Técnicos Pedagógicos en Tutoría y Servicio de Asistencia Técnica a la Escuela (SATE) (SEP, 2018).

Entonces, ante este escenario, ¿qué ha pasado con los maestros y maestras? Sin temor a equivocarme, puedo afirmar que éstos han trabajado; a distancia, en línea o virtualmente, pero siguen adecuando sus planes de clase con la idea de que no se interrumpan los procesos formativos de sus alumnos. Sí, esta situación, tal parece que no ha sido del agrado de algunas personas. Lo entiendo, para quienes han podido seguir las indicaciones de los especialistas y viven en aislamiento, las actividades que los profesores les encomiendan a sus hijos pueden parecer demasiadas, y es cierto. No obstante, tengo que referir que el docente como tal, se halla entre la espada y la pared, es decir, se halla entre cumplir con la exigencia desmedida y carente de sustento de algunos funcionarios de la Secretaría de Educación Pública (sin olvidar los de los estados) para que envíen todo tipo de evidencia (a veces ridículas), y lo que, desde su sano juicio, el profesor o profesora, considera viable para que sus estudiantes sigan activos, sin interrumpir dicho proceso.

¿Se han dosificado los contenidos educativos? Desde luego. ¿Se han hecho los ajustes necesarios para que los niños no se estresen cada vez que sus maestros envían sus actividades? En la medida de sus posibilidades, así ha sido. ¿Quién mejor para conocer el estado de conocimiento que guardan sus alumnos si no es el maestro frente a grupo? Poco valor se le ha dado a ello; quiero pensar, gracias a la reforma de Peña Nieto y el “famoso” documental de Mexicanos Primero.

Claro, debo reconocer que, como todo en la vida, hay maestros que se encuentran sumamente preocupados por lo que estamos viviendo. Muchos, se preguntan cuándo regresaremos a clases o qué pasará con sus pequeños. Sin embargo, el otro lado de la moneda es una realidad innegable, pero afortunadamente, son los menos.

Y, ¿sobre los niños?, ¿qué ha pasado con ellos? Menuda pregunta que tiene una respuesta fundada en mi experiencia; tal vez no están dimensionando lo que está pasando y, mucho menos, entendiendo lo qué es Covid-19 y cuáles son las consecuencias que esto tiene en la casa, en la sociedad y en el mundo entero. Tal vez su mundo es mejor que el nuestro. Tal vez sus preocupaciones sean menores que las nuestras. Tal vez, entre juegos, cantos, ver la televisión, leer un cuento o hacer la tarea, se pase mejor el tiempo. ¿Y su escuela, sus amigos, compañeros y maestros? ¡Claro que se extrañan! Pero son parte de ese complemento, tan necesario para socializar, para vivir, para ser uno mismo.

No sé si ustedes se lo han preguntado pero, derivado de esta pandemia y de las medidas que se han implementado en México, ¿qué es lo que (todos) le estamos enseñando a estos pequeños? Algunos de ellos, como puede ocurrir porque aún no lo sabemos, pueden terminar sus estudios de preescolar o primaria sin haber tenido una sola clase presencial de aquí a julio. Ciertamente, las ceremonias de graduación y entrega de documentos, ante la contingencia sanitaria, pasan a segundo término. Su proceso formativo (incluyendo lo que viven en casa) tendría que llevarnos a reflexionar y actuar por y para ellos.

Sé, y me consta, que muchos de mis colegas en estos días han sido bastante creativos; han buscado la manera de hacerles llegar las actividades a sus niños pero, desafortunadamente, esto no basta; es necesario que el Sistema funcione como tal y que, en completa y sana corresponsabilidad, hagamos lo que nos corresponde.

Un maestro o maestra no puede aminorar, por ejemplo, las paupérrimas condiciones económicas en las que viven los padres de familia de sus estudiantes. No pueden costearles una computadora y, mucho menos, el internet, para que trabajen en línea, en casa. Se trata pues, de establecer un compromiso y trabajo conjunto. Menos discursos, menos videos, y más trabajo en equipo con un sentido formativo. ¿No acaso se nos ha enseñado que debemos planear nuestras actividades? Es hora de que la SEP haga su chamba, porque los maestros la están haciendo. Urge un verdadero plan educativo.

Sí, la generación del coronavirus no es precisamente la de los niños; esta generación somos todos, ¿qué estamos haciendo?

Referencias:

García, K. (25/09/2019). Informalidad repunta a 56.3% de la población ocupada. El Economista.

Recuperado de: https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Informalidad-repunta-a-56.3-de-la-poblacion-ocupada-20190925-0053.html

Gil, M. (4/04/2020). Las escuelas cerradas. El Universal.

Recuperado de: https://www.eluniversal.com.mx/opinion/manuel-gil-anton/las-escuelas-cerradas

Redacción El Heraldo. (9/09/2019). En México, casi la mitad de la población vive en situación de pobreza.

Recuperado de: https://heraldodemexico.com.mx/pais/cuantos-pobres-hay-en-mexico-pobreza-ciudad-cifras/

Redacción (7/04/2020) Diario Financiero. Trump anuncia que EEUU suspenderá sus fondos de la OMS.

Recuperado de: https://www.df.cl/noticias/economia-y-politica/pais/alemania-elabora-plan-para-poner-fin-al-confinamiento-despues-del-19-de/2020-03-16/081648.html

SEP (2018). Balance de cierre PRODEP 2018.

Recuperado de: http://docplayer.es/128864582-Balance-de-cierre-prodep-direccion-general-de-formacion-continua-actualizacion-y-desarrollo-profesional-de-maestros-de-educacion-basica.html

Continuar leyendo

Opinión

El SNTE, el gran ausente en Chihuahua

Publicado

en

385 Grados / Abelardo Carro Nava / En plena crisis por la pandemia que el Covid-19 ha generado en México, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), ha iniciado una intensa campaña en redes sociales con la idea de mandar un mensaje a sus agremiados (y al público en general), a fin de que éstos, tomen en cuenta las recomendaciones que, la Secretaría de Salud (SESA) a través de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud (SPPS), ha difundido para que la propagación del virus no avance a pasos agigantados, tal y como ha sucedido en otros países. 

Recientemente, insisto, a través de esas redes sociales, ha posteado un video cuyo título, quiero pensar, es “palabra de maestro”; esto, en alusión a su máximo dirigente, Alfonso Cepeda, y a las acciones que, a decir de ese comunicado, deben emprenderse para que “nos quedemos en casa” porque “en casa es mejor”.

Pues bien, si usted no ha tenido la oportunidad de ver ese video (lo invito a hacerlo: https://www.facebook.com/SNTE.OFICIAL/videos/672818473454423/), le comento que éste se hace énfasis o enaltecen las cualidades que nos caracterizan como mexicanos. Palabras como unidad, responsabilidad social y empatía son empleadas para este propósito, pero también, confianza, coraje, temple y actitud responsable, “para hacer lo que nos corresponde ante la crisis que estamos viviendo”. En ese mismo sentido debo señalar, que el mensaje que desean transmitir, lo “alinean” a lo que el gobierno federal está emprendiendo en estos días para aminorar los daños y aplanar la curva de contagios que, es muy probable, se dispare en los próximos días. De esta forma, “exhorta” a los ciudadanos para que, el aislamiento voluntario, “sea un espacio en el que se fortalezca la convivencia familiar, para que se proteja a los adultos mayores (abrazándolos con el corazón) y para que valoremos los pequeños detalles que ponen en riesgo la vida de las personas”. Y remata: “todo esto es por ti, por mí, por México, palabra de maestro”; todo ello mientras en escena aparece la imagen del actual Secretario General, Cepeda.

Sí, así como lo leyó usted, palabra de maestro y la imagen de un líder sindical que, tal parece, una vez que inició la contingencia sanitaria guardó distancia física con sus agremiados. Hecho que, dadas las circunstancias que estamos viviendo es normal puesto que, quiero pensar, con estas acciones, él pone el ejemplo (y lo muestra hacía los demás) sobre aquello que debe o debiera hacerse ante esta pandemia. No obstante, hay un pequeño detalle que, a dicho dirigente, y a todo el Comité Ejecutivo Nacional, se les “olvidó” revisar: el conflicto en la Sección 42 de Chihuahua; y digo que se les “olvidó” porque, hasta el momento en que cierro estas líneas, este conflicto está latente y no han hecho absolutamente nada para atender y resolver las demandas de los jubilados, mismas que iniciaron hace unos meses, mucho antes de esta contingencia.

Y es que mire usted, desde el pasado 7 de febrero, los jubilados tomaron las instalaciones de la Sección 42, esto, en demanda de sus peticiones y que por propio derecho les corresponden; sin embargo, hoy día, esas instalaciones las han liberado dado que, ante las recomendaciones que ha emitido la SESA y poniendo en primer lugar su salud y la de sus familiares, llegaron a ese acuerdo entre ellos, los jubilados.

Sobre el conflicto, me explico.

Los estatutos de esa organización sindical, en su capítulo IV sobre el “Patrimonio Sindical”, Artículo 20, señala: Los jubilados y pensionados podrán aportar cuotas voluntarias. El Comité Ejecutivo Nacional, celebrará los convenios respectivos con las autoridades, organismos o empresas que cubran las pensiones, para el descuento correspondiente (SNTE, 2019). Esto, marca una clara diferencia con lo que establece el Artículo 18: Los miembros del Sindicato, cubrirán por concepto de cuota sindical ordinaria, el 1% del total de su sueldo (SNTE, 2019). Y digo que marca una clara diferencia, en dos sentidos: 1. Los jubilados y pensionados “podrán” aportar cuotas voluntarias si así fuera el caso y si así lo decidieran. 2. Los jubilados y pensionados, no son agremiados activos y, por tanto, un descuento directo a su pensión es, a todas luces, ilegal.

No obstante lo anterior, esta reglamentación, para el caso de Chihuahua, no aplica. Se trata, ni más ni menos, de un descuento a cerca de 11,000 pensionados. ¿Se imagina la cantidad de dinero que, en su conjunto, se reúne por concepto de descuento a estos pensionados? Peor aún, ¿cuál es el motivo de ese descuento si, como bien se sabe, en las entidades de la República Mexicana no se aplica tal concepto?, ¿quién y para qué se hace uso de ese recurso?, ¿no es inhumano que tenga que descontársele a un trabajador que, buena parte de su vida, la dedicó a la educación para que, su propio sindicato, en lugar de velar por sus intereses y necesidades, les siga descontando? Ahora bien, ¿su pensión será suficiente para costear los medicamentos que, dadas las condiciones naturales de los individuos, requeriremos en algún momento de nuestra vida?

Dicho lo anterior, ¿en dónde queda la unidad, responsabilidad social y empatía que tanto pregona el Sindicato de Cepeda?, ¿en dónde queda la protección a los adultos mayores, abrazándoles con el corazón, que tanto se ufana en promover esa organización sindical en estos días?, ¿en dónde queda el valorar los pequeños detalles que ponen en riesgo la vida de las personas?? Sí, con seguridad acertó en la respuesta: en el basurero.

Con Peña Nieto los trabajadores de la educación fueron agredidos y denostados a más no poder por el patrón, y el Sindicato, con Juan Díaz de la Torre, no hizo nada. Con Alfonso Cepeda sucede lo contrario, él de plano ha soltado tremendas bofetadas a la cara de los trabajadores de la educación, mismas que indignan y deben indignar a todo el magisterio.

Hoy, son los jubilados y pensionados de Chihuahua, el día de mañana, puede ser cualquiera.

Sí, con seguridad habrá voces que aplaudan el que los jubilados hayan liberado las instalaciones de la Sección 42. ¡Cínicos!, se les olvida que algún día también serán jubilados o, peor aún, ya son jubilados y se les olvida que, en algún momento de nuestra vida, todos necesitamos de todos, y para como están las cosas, Ever Avitia, necesitará de todos.

Al tiempo.

Referencias:

SNTE. (2019). Estatuto. Recuperado de: https://snte.org.mx/assets/EstatutoSNTE12Mar2019.pdf.

Continuar leyendo

Trending