Connect with us

Opinión

Presupuesto para las normales: de prioridades a prioridades

Publicado

en

385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / En mayo de 2018, Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial por la coalición “Juntos haremos historia”, presentó al magisterio reunido en Guelatao, Oaxaca, un decálogo de acciones que, en materia educativa, pondría en marcha si es que el voto del pueblo de México le diera el triunfo en las elecciones del 1º de julio de ese mismo año. Por su importancia, y por el tema que me ocupa en este momento analizar, específicamente, el punto número 5 se refería a: “Será prioritario fortalecer las escuelas normales y a la Universidad Pedagógica Nacional para actualizar y mejorar la calidad de la educación (EL Financiero, 12/05/2018). 

Asunto que, desde luego, le trajo buenos dividendos pues, como se sabe, el agravio que años atrás Aurelio Nuño le había propinado a las escuelas normales cuando a bocajarro éste expresó – allá por el 2016 – “que cualquiera podría ser maestro” (Profelandia.com, 7/03/2016), insisto, le trajo buenos dividendos; más por toda esa agresión que vivió el magisterio durante el peñanietismo, que por un verdadero proyecto nacional que fortaleciera a las normales públicas del país. El lema lopezobradorista en materia educativa, por esos años, estaba bien definido: revalorizar al magisterio mexicano. ¿Acaso López Obrador y su equipo de campaña no hicieron una lectura sobre lo que en el terreno educativo ocurría?, ¿acaso el magisterio mexicano no se sentía agraviado y humillado por la imposición de la mal llamada reforma educativa de 2013 y con las evaluaciones punitivas que se aplicaron a rajatabla en cada uno de los rincones de la República Mexicana? Desde luego; prometer todo aquello que fuera contrario a lo establecido durante el sexenio de Peña Nieto, le generaría un respaldo absoluto.

Pasado el 1º de julio de 2018, y con la victoria de López Obrador en las urnas, las cosas parecieron tomar un camino diferente; claro, la forma de hacer política en este país tendría que cambiar y, como parece obvio, en el terreno educativo se tendría que trabajar, desde un inicio, para revalorizar al magisterio. De ahí que pueda entenderse, la serie de Foros de Consulta que se desarrollaron en, prácticamente, todo el país, con el propósito de lograr y contar con un Acuerdo Nacional sobre Educación, que recogiera todas las voces interesadas en esa educación que se brinda en México. Hecho de singular importancia puesto que, al parecer, esas voces se estaban escuchando; sin embargo, hoy día, aún no puedo asegurar que se hayan incluido en el Proyecto Educativo Nacional del Presidente López Obrador. La evidencia, resultado de esos foros de consulta ahí está (ver https://porunacuerdoeducativo.com/) y, desde luego, usted puede sacar sus propias conclusiones.

Por lo que respecta a las escuelas normales, ¿qué pasó con ese compromiso expresado en el decálogo referido? Por principio de cuentas mencionar que, en el mes de marzo de 2019, la Secretaría de Educación Pública (SEP), a través de la Subsecretaría de Educación Superior (SES), la Dirección General de Educación para Profesionales de la Educación (DGESPE), y el Mecanismo de Coordinación Nacional de Autoridades de Educación Normal (MCNAEN), publicaron una convocatoria para que, en el mes de mayo, tuviera lugar el Congreso Nacional para el Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales Públicas, mismo que se desarrollaría en el Estado de México y, a petición de los propios delegados asistentes a ese congreso en esa entidad de la República Mexicana (maestros, maestras y estudiantes normalistas de todo el país) se desarrollaron dos etapas más, en San Luis Potosí (julio 2019) y en Baja California Sur (agosto 2019). Hecho inédito e histórico del que se obtuvieron resultados importantes para fortalecer el normalismo mexicano y que usted puede consultar en la página de la DGESPE (ver: https://www.siben.sep.gob.mx/congreso_nacionalen/uploads/Documento_final.pdf).

Ahora bien, a la par en que las acciones propuestas para fortalecer la educación normal se venían desarrollando con fuerza y vigor. Varios hechos se fueron dando en las Cámaras de Representantes, así como también, en las propias dependencias gubernamentales; me refiero pues, a la formulación de las iniciativas de la Ley General de Educación y a la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros (Profelandia.com, 30/08/2019) y a la construcción del Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2020. Hechos de suma importancia para los destinos que habrá de tener, específicamente, la formación inicial de maestros. Como parece obvio, muy pocos notaron lo que se estaba configurando: una reducción al presupuesto asignado para la educación normal pero, también, una redefinición sobre el ingreso a las normales en razón de una política de planeación de cada una de las entidades conforme a las necesidades del servicio educativo. Insisto, como parece obvio, muy pocos lo notaron.

Por lo que se refiere a la reducción del presupuesto para las normales, mediante oficio MCN/006/2019, signado por algunos integrantes de la Junta del Mecanismo de Coordinación de Autoridades de Educación Normal (más no por los delegados participantes en el Congreso de Educación Normal), dirigido al Lic. Alfonso Ramírez Cuellar, Presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la H. Cámara de Diputados y a la Lic. Adela Piña Bernal, Presidente de la Comisión de Educación de la H. Cámara de Diputados; se solicitó una reunión para exponer el interés de los integrantes de ese Mecanismo sobre la situación y necesidades de las Escuelas Normales públicas ante el escenario de reducción presupuestal para las mismas en el 2020. Esto, por las siguientes razones: a) la implementación de políticas educativas en las últimas tres décadas que redujeron la capacidad de las normales para responder a los diferentes contextos; b) la caída en picada de la matrícula de las normales; y, c) la infraestructura, el equipamiento y material didáctico relegado a un segundo plano en los últimos 3 años. Hecho que, a decir de los firmantes, se sumaría a los recortes presupuestales históricos realizados a este subsistema el cual ha tenido una variación porcentual de -62.58 en el periodo de 2015-2019. Al respecto: ¿cuáles son las atribuciones de este mecanismo de coordinación de autoridades de educación normal?, ¿quiénes la ha conferido o facultado para “hablar” en nombre de todos los integrantes de las escuelas normales?, ¿cuál es el interés que subyace en el intento de entablar un diálogo con los Presidentes de las Comisiones referidas de la Cámara de Diputados? Aunado a esto, ¿cuál es el pronunciamiento de la DGESPE y de su director quién, por si fuera poco, fue parte de la administración peñanietista?, ¿no se supone que las propias dependencias federales o direcciones como la DGESPE realizan una proyección de su presupuesto considerando diferentes rubros y criterios de asignación para lograr su operación y/o funcionamiento?, ¿cuál es esa proyección, hacia qué rubros estaría destinado tal recurso y cuáles son los criterios de asignación?, ¿no se hace necesario una auditoría a los distintos programas de la DGESPE que nos lleve a conocer en qué se ha gastado y cómo se ha gastado el recurso destinado a las normales?, ¿cuál es la prioridad entonces? En fin, varias preguntas cuyas respuestas se antojan interesantes porque, como bien he venido afirmando, el rumbo que habrá de tomar la educación normal de México tiene que ser claro y transparente, tal y como lo han planteado los delegados al Congreso Nacional para el Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales a los que por cierto, se incluyen en el oficio que emitió tal Mecanismo de Coordinación pero que, desde mi perspectiva, su papel está lejos de lo que a la autoridad educativa le compete realizar.

En suma, ciertamente se habla de un recorte presupuestal, lo que podría significar un golpe más al normalismo mexicano; sin embargo, no estaría nada mal conocer hacia qué rubros está dirigido ese recorte y por qué algunos integrantes del mecanismo de autoridades de educación normal, se observan muy preocupados.

Finalmente, por lo que respecta a lo planteado en la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros, específicamente en el Transitorio Vigésimo Segundo, mismo que a la letra dice: “con el objeto de garantizar la formación de los normalistas, de acuerdo a las necesidades del servicio educativo, el ingreso a estas instituciones corresponderá a la demanda prevista en el proceso de planeación educativa de la autoridad competente. Para tal efecto, la Secretaría, establecerá un modelo para los procesos de admisión a las normales públicas. Una vez definida la demanda futura por región, se asignarán las plazas prioritariamente a los egresados de las normales públicas, de conformidad con los procesos de selección establecidos en la presente ley y a las estructuras ocupacionales autorizadas para lograr la excelencia educativa”. Al respecto, ¿ese Mecanismo de Coordinación no estará interesado en solicitar también una reunión con los Presidentes de las Comisiones de la Cámara de Diputados para plantear varias interrogantes? Asunto nada menor y si muy grave en términos de lo que se entienda por procesos de planeación educativa, ingresos a las escuelas normales y al servicio docente.

Al tiempo.

Referencias:

Redacción El Financiero (12/05/2018). Estos son los 10 compromisos que AMLO presentó al magisterio en Oaxaca. El Financiero.

Recuperado de: https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/estos-son-los-10-compromisos-que-amlo-presento-al-magisterio-en-oaxaca

Redacción Profelandia.com. (7/03/2019). Cualquiera con título de licenciatura podrá ser maestro: Nuño. Profelandia.com

Recuperado de: https://profelandia.com/cualquiera-con-titulo-de-licenciatura-podra-ser-maestro-nuno/

Redacción Profelandia.com. (30/08/2019). Publican en Gaceta Parlamentaria Ley para la Carrera de las Maestras y Maestros y la Ley de Mejora de la Educación. Profelandia.com.

Recuperado de: https://anexosprofelandia.files.wordpress.com/2019/08/ley-sistema-carrera-maestras-y-maestros-profelandia.pdf

Continuar leyendo
Haz click para comentar

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Apuntes… Saldívar y la verdadera justicia 

Publicado

en

Nada más lacerante que ver cómo la corrupción en la impartición de justicia mexicana se piensa como “normal” e inevitable.

385 Grados / Tlaxcala / Claudio Cirio Romero / Nadie involucrado en un litigio judicial, me atrevo a afirmar, ya sea que haya sido beneficiado o perjudicado, puede afirmar que la justicia se imparte sin la necesidad de entregar dádivas (regalos, botellas caras de licor) o dinero en efectivo, para que abogados, jueces, magistrados del poder judicial federal o locales tuerzan las leyes para que las sentencias se dicten.

De una manera valiente el Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Saldívar Lelo de la Rea, lo ha aceptado así en su informe presentado a prácticamente un año de haber sido nombrado. La corrupción y el nepotismo, ha dicho con claridad, son cuestiones que un poder judicial federal renovado tiene que evitar.

Inaudito recuento de acciones realizadas en el incipiente, pero prometedor combate a tan dañinos males. Y anuncio valeroso de lo que se propone realizar en el futuro inmediato para erradicarlos. Se escucha más que honesto y decidido el ministro. Más de uno de los que escuchaban en la sala del evento y quizá de lo escuchaban a distancia o leyeron las notas periodísticas, y que pertenecen al gremio, tendrían que estar temblando, porque muy en concordancia con el discurso lopezobradorista ha sentenciado que acabarán con esos comportamientos, así como con la impunidad. La frase hecha se recupera aquí para enfatizar con claridad el propósito, “estamos limpiando la casa y no cejaremos en este compromiso”.

Largo ha sido el aplauso a Saldívar al terminar su alocución. Significativo en términos del punto de quiebre que se está planteando. Porque sencillamente se está anunciando que la justicia en México, a mediano plazo, va a dejar de ser la farsa macabra construida durante prácticamente cien años.

“Es que quieren su lana los magistrados, si no va a seguir en la cárcel, a pesar de que ya se demostró que no es culpable”. “Lo que pasa es que los del otro bando están dando más dinero a los jueces, pero ya encontramos a un abogado que es amigo de ellos y ya dijo que nos va a ayudar”. “Qué podemos hacer, si no le entramos con el regalo, ya me gasté ahorita más de diez mil pesos y me ha costado mucho encontrar el pomo que quieren”.

Así las frases que he escuchado de gente que lamentablemente está involucrada en litigios en esos oscuros tribunales. Por sociólogo que soy no me cuesta imaginar el sufrimiento, las penurias y las angustias que personas, sobre todo los pobres, viven en esos penosos tránsitos en los que la vida de un familiar o una propiedad bien ganada, están en juego.

Pensando en ello, escucho con atención al ministro presidente de la SCJN y no creo lo insólito del discurso. Un discurso fincado en la idea de que el Poder Judicial, necesita la confianza de la personas como su principal fuente de legitimidad. Un discurso que se pone en consonancia con el del titular del poder ejecutivo y habla de que la justicia debe dar prioridad a los “más pobres, los más desprotegidos, los olvidados, los marginados, los discriminados.” Un discurso que acepta que hay grupos vulnerables que en el pasado no han sido escuchados por los juzgadores: mujeres, indígenas, minorías sexuales.

Veo agigantado, por su estatura moral, a un ministro cuidadoso en sus artículos de opinión y su presencia en redes sociales como tuiter. Veo a un hombre comprometido con la idea, que hace un año pensar en esa investidura era imposible, de que debe acabarse con privilegios como los altos salarios. Un funcionario que con orgullo habla de austeridad y ahorro de recursos financieros con medidas administrativas sencillas.

Veo desde la cabeza de la, muchas veces, para no decir casi siempre, vilipendiada institución, la esperanza de que la justicia en México puede ser limpia y transparente. Le creo a Arturo Saldívar, su biografía me permite pensar que es el jurista que estos tiempos de cambio radical necesita. Recuerdo casi de memoria su papel en el caso Cassez, bien escrita por Volpi en su libro Una novela criminal (Premio Alfaguara 2018) y me declaro optimista. No me ilusiona, me anima a seguir luchando.

Nota al margen. ¿A algún amigo mío, sociólogo o no le interesaría un ejemplar del Calendario Veinte20 de efemérides sociológicas, que hicimos con estudiantes de sociología de nuestra Universidad Autónoma de Tlaxcala? Lo pondremos a circular en unos diez días y pueden hacernos ya sus pedidos.

e-mail: ccirior@yahoo.com.mx

twiter: @ccirior

Continuar leyendo

Opinión

Ley General de Educación Superior: ¿cambios insuficientes?

Publicado

en

385 Grados / Abelardo Carro Nava / Tlaxcala / Debo reconocer que, en materia educativa, el actual gobierno ha propuesto diversas formas de participación de los actores que son parte del Sistema Educativo Nacional, pero también de aquellos que no lo son o que no forman parte de éste. A mi juicio, este es un ejercicio que vale la pena rescatar, dado que los foros de consulta (y los parlamentos abiertos) que se han desarrollado en nuestro país, con la finalidad de que los ciudadanos presenten propuestas que pueden o no ser incluidas en las leyes secundarias o en un ordenamiento legal superior, ha permitido observar las múltiples realidades que vive México, repito, en el ámbito educativo.

Esto viene a colación, por los Foros Estatales de Consulta del Anteproyecto de la Ley General de Educación Superior que se vienen realizando en el país puesto que, como se sabe, en próximas fechas, se estarán sometiendo a consideración del legislativo, las propuestas que de éstos surjan. Hasta el momento en que cierro estas líneas se han realizado 25 foros, mismos que han contado con la participación, a decir de la Secretaría de Educación Pública (SEP), de 5 mil 890 actores, provenientes de mil 184 instituciones de educación superior (SEP, 2019).

Insisto, nada más interesante que este ejercicio; no obstante, vienen a mi mente algunas dudas que, desde el momento en que se realizaron los Foros de Consulta para lograr un Acuerdo Nacional sobre Educación, formulé y di a conocer en este y otros espacios: ¿cuál es el procedimiento analítico que se sigue para desmembrar todos los datos con la idea de agruparlos, clasificarlos o categorizarlos?, ¿quién es la instancia responsable de este procesamiento de la información?, ¿cuál es el criterio que se emplea para determinar qué propuesta se incorpora y cuál no? Entre otras. Interesantes cuestionamientos que, de nueva cuenta, dejo a ustedes con la intención de que, ojalá algún día, encuentren respuestas.

Ahora bien, por lo que respecta al Anteproyecto de la Ley General de Educación Superior (LGES) que se está consultando, observo varias insuficiencias. Destacaré dos: la conformación del Consejo Nacional de Autoridades de Educación Superior (CONAES) planteado en el artículo 37º; y la enorme y profunda contradicción que han sufrido, sufren y sufrirán las escuelas normales e instituciones formadoras de docentes, artículos 26º al 30º. Veamos.

En 2004 se creó el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU); esto, con el propósito de fortalecer los esquemas de coordinación para la planeación y toma de decisiones por los gobiernos, federal y estatales, para el desarrollo del Sistema Educativo Nacional y, en particular, de la educación superior, buscando también incidir, en el mejoramiento de la educación media superior. Como se sabe, en dicho consejo participan (solamente) las autoridades, federal y estatales. De ahí que, de ese tiempo a la fecha, se supone, estos actores han tomado decisiones que, de alguna forma, han impactado en la educación que se imparte en nuestro país. En este sentido, habría que preguntarse si, como suele suceder, dichas autoridades, cumplen o han cumplido con ese propósito, es decir, tomar decisiones que puedan beneficiar todo aquello relacionado con la educación en sus respectivas entidades. Esto, porque como parece obvio, cada autoridad educativa (nombrada cada sexenio a nivel federal o estatal), obedece a políticas claramente definidas por el gobierno federal en turno, pero también, a las que le mandata el gobernador de su estado.

Así, desde la conformación del CONAEDU, ¿cómo estamos? Pregunta interesante porque, para acabar pronto, los resultados ahí están, a la vista de todos y, desafortunadamente, no son muy halagadores que digamos. Al respecto, ¿sabe usted lo que hacen las Comisiones Estatales para la Planeación de la Educación Superior (COEPES) que precisamente se constituyeron para apoyar este propósito? Y si lo sabe, ¿conoce usted sus propuestas en materia educativa y los resultados que han obtenido en cada una de las entidades federativas a las que pertenecen?

En consecuencia, pensar en la conformación de un CONAES, así como está propuesta en el Anteproyecto de la Ley General de Educación Superior, es insuficiente. La experiencia nos dice que, toda autoridad educativa obedece a interés políticos más que educativos y, en consecuencia, en dicho consejo deberían considerarse, además del Titular de la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP y de los Secretarios de Educación de los estados, a rectores, académicos, investigadores, estudiantes; en fin, a diversos representantes de las comunidades de las IES que las integran. ¿Es útil, para los efectos que se piensa, tener una CONAEDU “pequeñita” en educación superior?

Por lo que respecta al tema de las normales e instituciones formadoras de docentes, el punto es muy claro: son IES pero sin que se les conciba como IES. Y es que mientras el artículo de 15º del referido anteproyecto no aparecen estas instituciones como parte del Sistema Nacional de Educación Superior (no así el Consejo Nacional de Autoridades Educativas de Educación Normal que sí aparece como tal), del artículo 26º al 30º, se les considera como Subsistema “de escuelas normales e instituciones de formación docente”. ¿La diferencia entre las universidades y éstas? Al parecer, tiene que ver con el tema de la autonomía. Menuda situación es ésta porque, independientemente de que las normales y las instituciones formadoras de docentes desarrollen las tres áreas sustantivas que como IES les compete desarrollar (docencia, investigación y extensión), la verdad de las cosas es que, derivado de la reforma a la reforma educativa (artículos 3º, 31º y 73º constitucionales) aprobada hace unos meses, y de lo que se lo aprobó en esta misma instancia en las Leyes Secundarias (Ley General de Educación, Ley General para el Sistema de Carrera de las Maestras y los Maestro y Ley Genera de Mejora Continua de la Educación), hoy por hoy, esas normales y esas instituciones formadoras de docentes, siguen perdidas en el limbo jurídico y administrativo, hecho que representa un desacierto por parte de la política educativa mexicana del gobierno en turno. Sí, otra insuficiencia.

Resta mencionar pues, que con estas breves pero concisas ideas, seguro estoy, en los próximos días, será aprobada la Ley General de Educación Superior. Desafortunadamente, aunque los tiempos y la coyuntura política nos permitía vislumbrar un escenario (horizontal) diferente para las IES, el verticalismo seguirá latente, aún y cuando sus resultados no han sido los esperados desde hace ya, varios años.

Referencias bibliográficas:

Aboites, H. (7/12/2019). Ley General de Educación Superior. La Jornada.

Recuperado de: https://www.jornada.com.mx/2019/12/07/opinion/018a2pol?fbclid=IwAR3C4cz1ika6dj30U-tIzcpABG5L19woHyfq3VrLjhWYeJjHVPktmXcwi1Y

Moreno, C. y Muñoz, C. (9/10/2019). Una ley de educación superior en México, ¿para qué? Nexos Educación.

Recuperado de: https://educacion.nexos.com.mx/?p=1959

Poy, L. (27/11/2019). Nueva ley de educación superior busca eliminar clientelismo. La Jornada.

Recuperado de: https://www.jornada.com.mx/2019/11/27/sociedad/035n2soc?fbclid=IwAR2Cc4-qFwgUywkcQ7LLACSRkxYSf6tkwh1AzTAv957ofenlMt_EIoBxNGo

Rodríguez, R. (4/12/2019). Hacia la Ley General de Educación Superior. Educación Futura.

Recuperado de: http://www.educacionfutura.org/hacia-la-ley-general-de-educacion-superior/

SEP (2019). Boletín No. 244. Continúan los foros de consulta del anteproyecto de la Ley General de Educación Superior.

Recuperado de: https://www.gob.mx/sep/articulos/boletin-no-244-continuan-los-foros-de-consulta-del-anteproyecto-de-la-ley-general-de-educacion-superior

Ley para la Coordinación de la Educación Superior

Recuperado de: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/182.pdf

Continuar leyendo

Opinión

Una lección para pensar y actuar…

Publicado

en

Con especial agradecimiento a las maestras:

Rocío Acosta, Lysseth Castellanos y Laura Muñoz, por sus comentarios. ¡Gracias!

385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro NAVA / El día había llegado; y mi corazón no dejaba de latir apresuradamente, lleno de júbilo y algarabía. Todas, absolutamente, todas las emociones recorrían mi cuerpo. Y es que tales sensaciones no eran para menos; mis padres, justo el día en que cumplía 18 años, me habían permitido salir de fiesta por la noche con mis amigos. ¿El lugar? era lo de menos. En los pasillos de la escuela escuchaba decir que aquel “antro” era uno de los más concurridos y, por obvias razones, mi mente no dejaba de imaginar todos los momentos que pasaría con mis conocidos. ¡Sí, nos divertiremos!

¿Un poco de alcohol? ¡Desde luego! El festejo lo ameritaba, así como también, una sonrisa coqueta por acá, y una más por allá. ¿Qué podría pasar? ¡Nada! Todos, a esta edad, somos picaros y coquetos por naturaleza.

Recuerdo muy bien que los minutos pasaban muy lentos. Más que nunca, deseaba que las horas pasaran muy rápido; sin embargo, el maestro de matemáticas nos tenía ahí atorados, en el aula. ¡Caramba, por qué no se apura y termina de una vez su clase! – Mi mente expresaba –. Y es que, cómo no sentir cierto aire de desesperanza si mi ropa aún no me la probaba.

El timbre que anuncia el final de las clases sonó y, por primera vez, sentí que su sonido auguraba un viernes lleno de alegría y hermosos momentos.

Corrí como alma que lleva el diablo; vaya, ni de mis amigos me despedí, pero sabía bien que, a las nueve de la noche, pasarían por mí, a mi casa. ¿Llevará Carlos el carro de su papá? – Me preguntaba –. La verdad de las cosas es que no le di mucha importancia. El punto era llegar a mi cuarto y arreglarme lo mejor que pudiera.

¿Ya llegaste? – Inquirió mi madre, quien ya se encontraba poniendo la mesa con su ya conocido ramito de flores al centro, y sus “famosas” servilletas bordadas –. ¡No, soy un fantasma! – Le respondí irónicamente –. ¡Déjate de juegos y vente a comer! – Me reclamó con cierto aire de “enojada” –. ¡Ya voy mamá, solo no olvides que hoy es el día, mi día, y comeré lo más rápido que pueda porque tengo que arreglarme! – Respondí sin hacer mucho caso a su expresión y mueca en la cara –. Caray, ahora que lo pienso creo que, en ningún momento de mi corta vida, comí todo lo que mi madre nos había preparado en tan solo cinco minutos.

¡Listo! Ni un rastro de comida se podría hallar en mi plato; y de ahí, a mi cuarto.

El baño, fue de lo más relajante y estimulante. Las gotas “calientitas” que caían de la regadera hacían que mi piel se erizara. Claro, la emoción estaba al tope; ya me estaba imaginando bailando en el centro de la pista de aquel “famoso” antro. Tarareaba, claro que tarareaba. Mi felicidad era inmensa; no cabía en mi recámara.

La ropa, el calzado, el peinado, el perfume, todo estaba perfectamente alineado. Estaba al borde del delirio y la locura, contando los minutos para que mis amigos llegaran.

Quince minutos para las nueve de la noche, comenzó a latir con mayor fuerza mi corazón, creo yo, estaba a punto del infarto; y de repente, el “pitido” de un auto. Corrí hacia la puerta tan rápido como puede; vaya, creo que ni el mismo Usain Bolt me hubiera ganado.

¡Ya me voy má, le dices a mi papá que lo veo más tarde! – Expresé, o más bien, le grité desde el pórtico de la casa –. ¡No llegues tan tarde, por favor, nos tendrás con el pendiente! – Expresó mi mamá con ese dejo de preocupación que siempre la caracterizaba –. ¡No te preocupes Carlos, Andrea, Juan y Alicia, estarán conmigo todo el tiempo! – Unas palabras, y la seguridad de mi regreso a casa –.

Ya en el carro, recuerdo muy bien que Juan, viejo amigo de la secundaria, nos pidió que pasáramos a una de esas tiendas de conveniencia por un par de cervezas. ¡Claro, el motivo bien lo ameritaba! Así lo hicimos, compramos más que un par de latas y, ahí, fuera de la tienda, comenzaron los festejos. Risas, abrazos, felicitaciones, y la promesa de jamás separarnos. ¡Éramos amigos del alma!

Ya debidamente “animados” nos dirigimos al lugar reservado. Mis amigos y yo nos sentíamos los reyes del “antro”. La música, las luces, los chicos, las chicas, todos bailaban y brindaban por quién sabe qué cosas, pero ahí estaban.

La pequeña mesa que nos asignaron no podía haber sido la mejor. ¡Carlos, ahora si te luciste, mira nada más qué mesa nos reservaste! – Expresé con una gran sonrisa en la cara –.

Lo que siguió, fue lo que cualquiera pudiera haber esperado en una fiesta de cumpleaños. Mucho baile, muchas sonrisas, muchos abrazos; vaya, felicidad le llaman. De repente, sentí la mirada de un par de chicos en la cara, muy guapos, por cierto. ¿Y su sonrisa? Provocaron en mí un calor extraño. No le di mucha importancia, sino hasta el momento en que se me acercaron. ¡Vemos que están festejando!, ¿acaso es tu cumpleaños? – Me preguntaron –. Afirme con la cabeza mientras le daba un tremendo trago a mi vaso –. ¡Pues muchas felicidades, déjanos invitarte otro trago! No sé por qué lo acepté; sin embargo, recuerdo que de un solo golpe lo tomé.

La euforia crecía y la felicidad era verdaderamente apabullante. ¡Vamos a fumarnos un cigarro!, ¿quieres venir con nosotros? – Mis “nuevos amigos” me cuestionaron –. ¡Sí, vamos! Bien a bien no sé por qué los acompañe, de hecho, para ese momento de la noche, mi cuerpo ya lo sentía un poco mareado. Imaginé, era por el alcohol que había tomado. No había sido mucho, pero pensé que alguien que no toma una sola gota de alcohol, más que la que nuestros padres nos sirven cada fin de año, lo sentiría de esa manera.

La puerta por la que salimos daba a un oscuro callejón sin salida. Recuerdo que un frío intenso recorrió mi cuerpo. ¡Chicos, mejor me meto, aquí está muy oscuro y me da miedo! – Les expresé con cierto pánico y sintiendo una extraña sensación en mis adentros –. ¡No pasa nada!, ¿acaso no es tu cumpleaños?, ¡ven fuma un poco de hierba, vamos a festejarte como te lo mereces! – Me dijeron con cierto aire de ironía y sarcasmo –.

¡No, no quiero!

Lo que pasó después me dejó sin aliento. Un fuerte golpe en la cabeza, mientras la cara se me partía por los puñetazos que recibía, me dejo al borde de la inconsciencia. Grité estrepitosamente para que alguien me escuchara, mientras ellos, de mi ropa me despojaban.

Entre risas y valentonadas, desgarraron mi alma. Sí, aquella alma que, en sus 18 años de vida, no había conocido maldad alguna.

Entre gritos y llanto, me preguntaba, ¿por qué a mí?, ¿qué es lo que habré hecho para merecer esto?, ¿por qué? Sí, ¿por qué?

¡Dale duro, mételo más fuerte, que se trague todo! – Fueron algunos de los gritos que logré escuchar de mis atacantes –. Yo lloraba, gritaba, mientras el otro miraba y se carcajeaba.

Su aliento, alcohólico, y el olor que desprendía aquel cigarrillo, nauseas me causaba. Sin embargo, no podía hacer nada; mis manos estaban entumecidas y mis piernas, por una extraña razón, no podía cerrarlas.

¡Dios, dame fuerzas! ¡Qué ya acabe esto!

Y así fue; un piquete en mi vientre y un frío que recorría mi cuerpo, fue el anuncio de un final inesperado. Mis sueños, mis ilusiones, mi vida, ahí se iban quedando, entre cuatro paredes.

Sí, entre esas cuatro paredes que me recodaron, de golpe, lo corto de mi existencia y mi nombre.

Sí, mi nombre: Manuel; un chico que fue violado y asesinado por el simple hecho de ser hombre…

“De enero a septiembre de 2019, 2 mil 833 mujeres han sido asesinadas en México; sin embargo, de acuerdo con los datos del Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios, solo 726 (25.6%) son investigados como feminicidios, mientras que los otros 2,107 asesinatos, como homicidios dolosos. ¿Ya te preguntaste qué pasaría si tales actos fueran una constante hacia los hombres?”

Continuar leyendo

Trending