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Opinión

El silencio democratizador del SNTE

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / Me cuentan los que saben, que no en muy pocas ocasiones, algunas autoridades educativas estatales les hicieron llegar a los profesores, a altas horas de la noche, diversos oficios para que atendieran ciertas indicaciones sobre el trabajo que, derivado de la contingencia sanitaria por el Covid-19, tendrían que realizar de “urgencia”. Ya sea que tuvieran que “subir” evidencias, que tuvieran que entregar reportes, que tuvieran que revisar estadísticas y, más recientemente, reportar sus evaluaciones. Ciertamente, todas estas cuestiones, son parte del “trabajo” que tiene que hacer cualquier docente que se encuentre frente a grupo. Esto no es nuevo, como tampoco lo es, el que la autoridad educativa de cualquier entidad del país, pida de “urgencia”, se atiendan cada una de esas indicaciones porque, de lo contrario, el incumplimiento podría tener consecuencias nada favorables para ese trabajador de la educación.

Esta situación, de alguna u otra manera, se ha visto como “normal” en el Sistema Educativo Mexicano. Vaya, en concreto, se ha normalizado, como también se ha normalizado que los trabajadores de la educación, tengan que realizar su trabajo sin que existan las mejores condiciones laborales para hacerlo. Y, ante ello, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) ha callado.

Y es que, al ser una profesión de estado, el magisterio mexicano está sujeto a lo que el estado, a través del Gobierno Federal y de la Secretaría de Educación Pública (SEP), determine en un momento dado. ¿Cuántas escuelas no cuentan con agua potable o un adecuado drenaje?, ¿cuántas escuelas no tienen luz eléctrica o ventilación adecuada?, ¿cuántas escuelas no cuentan con el mobiliario, mínimo indispensable, para que el proceso de enseñanza y de aprendizaje se desarrolle favorablemente?, ¿cuántas escuelas no cuentan con espacios óptimos que favorezcan los ambientes para el logro de los aprendizajes? Ahora bien, ¿cuántos trabajadores de la educación padecen una enfermedad crónica?, ¿cuántos profesores reciben una adecuada atención médica?, ¿cuántos profesores cuentan, en sus escuelas, con las herramientas e instrumentos mínimos necesarios para el desarrollo de su trabajo?, ¿cuántos de estos profesores no han puesto de su bolsillo para pagar el internet, comprarse una computadora o alguno otro material para que sus alumnos aprendan?, ¿cuántos profesores se han visto afectados en su salud por todo lo que ha generado toda esta contingencia? Y, ante ello, el SNTE ha callado.

Y es que, al ser una profesión de estado, se entiende la existencia de un Sindicato que “defiende” los derechos laborales, sociales, económicos y profesionales de sus miembros (Art. 10, Párrafo I, de los Estatutos del SNTE, 2019). Sin embargo, esto ¿realmente ocurre así? Es decir, ¿el SNTE ha defendido, y defiende, los derechos laborales de sus agremiados?

Si entendemos que un derecho laboral es un conjunto de normas o reglas cuyo objetivo tiende a regular las obligaciones entre los trabajadores y el patrón se comprende que, en esta regulación, ambas partes tienen derechos y obligaciones, desde luego, sin menoscabo de la protección y beneficio de los trabajadores, en este caso, del colectivo inserto en el ámbito educativo. Es una relación laboral que se constituye a partir de la firma de un contrato y en la que, tanto los derechos como las obligaciones, se establecen en un marco normativo que se conoce como Ley Federal del Trabajo (LFT). De hecho, en el Artículo 2º LFT vigente puede leerse: “Las normas del trabajo tienden a conseguir el equilibrio entre los factores de producción y la justicia social, así como propiciar el trabajo digno o decente en todas las relaciones laborales. Se entiende por trabajo digno o decente aquél en el que se respeta plenamente la dignidad humana del trabajador; no existe discriminación por origen étnico o nacional, género, edad, discapacidad, condición social, condiciones de salud, religión, condición migratoria, opiniones, preferencias sexuales o estado civil; se tiene acceso a la seguridad social y se percibe un salario remunerador; se recibe capacitación continua para el incremento de la productividad con beneficios compartidos, y se cuenta con condiciones óptimas de seguridad e higiene para prevenir riesgos de trabajo. El trabajo digno o decente también incluye el respeto irrestricto a los derechos colectivos de los trabajadores, tales como la libertad de asociación, autonomía, el derecho a huelga y la contratación colectiva” (LFT, 2/07/2019). Por lo que respecta a la jornada de trabajo (por ejemplo), en la misma LFT, en su Capítulo II Jornadas de trabajo, Artículo 61, se señala: “La duración máxima de la jornada será: ocho horas la diurna, siete la nocturna y siete horas y media la mixta” (LFT, 2/07/2019).

Visto lo anterior, y ante el pomposo diálogo que el líder del SNTE lanzó hace unos días en cuanto a que la democratización plena del SNTE ya no tiene reversa porque el SNTE se construye desde abajo (Profelandia, 22/06/2020), me preguntó: ¿será que en el pliego de demandas, al que alude dicho líder, se consideraron todas las exigencias y necesidades de los trabajadores de la educación?, ¿será que en ese pliego de demandas se puntualizó sobre la necesidad de que cada trabajador de la educación cuente con las mejores condiciones laborales para el desarrollo de su trabajo? Si así fue, ¿porqué, desde hace varias décadas, las condiciones laborales en las que se encuentran los trabajadores de la educación siguen siendo, prácticamente, las mismas?, ¿por qué, desde hace varias décadas, se exige una mejora a esas condiciones porque la autoridad educativa sencillamente puede hacer y deshacer lo que se le venga en gana?

Claro, hablar de una democracia (simulada) es fácil; lograr que esa democracia sea efectiva pero, sobre todo, que traiga beneficios para la base trabajadora no es tan sencillo como parece pues, como es obvio, aparentar que todo está bien se ha convertido en un sinsentido para los trabajadores de la educación, pero que si ha traído beneficios para ciertas cúpulas sindicales, como lo fue en su momento, la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP. Claro está, con seguridad habrá quién refute mi argumento y está en lo correcto, sin embargo, hablar de una verdadera democracia significa que, cada uno de nosotros, puede expresar lo que, desde su juicio, entendimiento y conocimiento, considere pertinente, pero además, que puede exigir mejores condiciones laborales para los trabajadores de la educación. Creo que, en este sentido, nadie estaría dispuesto a exigir que éstas no se les brindaran. La pregunta es: quién lo ha hecho y cuál es el motivo de ese hecho.

Ojalá pudiera, un organismo externo e independiente, levantar una encuesta mediante la cual, los trabajadores de la educación externaran sus puntos de vista con relación al papel del SNTE en estos días y, muy probablemente, de lo que antaño ocurría. Esta idea, puede arrojar resultados verdaderamente interesantes que me llevarían a confirmar mis dicho o argumentos (o el de cualquier otro trabajador de la educación, investigador o académico) o, por el contrario, a comprender que, en efecto, estoy equivocado.

Sí, como lo afirmó este líder sindical, las decisiones cupulares se acabaron, ¿por qué no expresa el sentir de la base trabajadora, sin simulaciones y encuestas a modo cuyos resultados no comparten todos los agremiados?

En Tamaulipas, desde hace tiempo vengo siguiendo a un Movimiento Magisterial integrado por trabajadores de la educación pertenecientes a la Sección 30 del SNTE y, a través de los cuales, he podido conocer su preocupación y ocupación legítima por la defensa de los trabajadores adheridos a ese movimiento y al sindicato en comento. ¿No sería éste el trabajo que tendría que realizar el líder y su equipo de trabajo para beneficio de sus agremiados?, ¿podría ser ésta la forma de concebir a un SNTE diferente?

Recuerdo que, en el SNTE, hace tiempo surgió la idea de algo que ellos llamaron SNTE JOVEN, ¿alguien se acuerda cuál fue el propósito de esta idea y en qué terminó todo ello?

Bien haría, el Secretario del SNTE, medir sus palabras. Los tiempos en que el discurso transformaban los hechos han cambiado y, como parece obvio, un cambio significativo bien le haría a esta organización sindical. No todo tiene que ser una práctica que corresponda con la 4T o a los distintos gobiernos o… ¿me equivoco?

Referencias:

Redacción Profelandia.com (22/07/2020). Democratización plena del SNTE ya no tiene reversa: Cepeda Salas. Profelandia.com

Recuperado de: https://profelandia.com/democratizacion-plena-del-snte-ya-no-tiene-reversa-cepeda-salas/?fbclid=IwAR1MsRQ0qe0EIhwXiBDeD6yr-WbJyRI_2K7GRgzfsvR3TNOEAQ–7nsrFUM

SNTE. Estatuto.

Recuperado de: https://snte.org.mx/wp-content/uploads/2019/12/Estatuto-SNTE12-Marzo-2019.pdf (Consultado el 23/06/2020)

Cámara de Diputados. Ley Federal del Trabajo.

Recuperado de: https://mexico.justia.com/federales/leyes/ley-federal-del-trabajo/gdoc/

(Consultado el 23/06/2020)

 

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1 Comentario

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  1. Ernesto Valero Sartillo

    24/06/2020 at 7:39 AM

    Lo descrito anteriormente es la realidad que vivimos en el magisterio nacional y algo más, actualmente por el COVID 19, los docentes estamos sin atención médica, en el ISSSTE no hay personal suficiente ni medicamentos, debido a las malas prácticas en la administración de los recursos económicos que quincenalmente aportamos, por la corrupción que desde hace muchos años se ha dado en la cúpula del instituto y la complicidad de la cúpula sindical nacional. Esto, es realmente injusto y atenta contra la dignidad del magisterio nacional.

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Opinión

La Casa del Jabonero…La elección de gobernador de Tlaxcala se decide siempre de último momento: De las Heras

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Siempre ha habido voces de que Tlaxcala no representa electoralmente  mucho para las dirigencias nacionales de los partidos, y que  puede ser una moneda de cambio por otros estados de mayor peso electoral.
Lo cierto, es que esta entidad ha sido un laboratorio político, en donde el PRD y el PAN ya gobernaron,  y luego permitieron el regreso del Revolucionario Institucional.
También, sirvió para medir las aspiraciones de una primera dama como Martha Sahagún, luego de que María del Carmen Ramírez García pretendió suceder en el cargo de gobernador a su esposo, al entonces perredista Alfonso Sánchez Anaya y fracasó estrepitosamente.
Para las casas encuestadoras Tlaxcala ha sido un reto el  decir el nombre del ganador, debido a que los márgenes de algunas victorias han sido muy estrechos.
Rodrigo de las Heras, es el director general de la casa encuestadora De las Heras Demotecnia, quien acepta una pregunta de 385 grados durante su conferencia en el curso online «Ganar o Desaparecer», y de entrada descarta que Morena tenga todo ganado para la gubernatura, luego de que la elección de esta  entidad, revela se define siempre de último momento,  y los candidatos van a importar mucho.
Es decir, palabras más, palabras menos, para Rodrigo De Las Heras  la moneda está en el aire, y reconoce que la política más popular es Lorena Cuellar Cisneros, quien ya pasó por el PRI, el PRD y ahora Morena, pero no sabe si eso le va alcanzar para ganar  la gubernatura.
Para el encuestador, la diferencia en la pasada elección que ganó el PRI con Marco Antonio Mena Rodríguez, es que participaron tres mujeres que fueron Lorena Cuellar, Adriana Dávila y Martha Palafox Gutiérrez.
https://www.facebook.com/385Grados/videos/709089523216650/
También admite que el partido de Morena no la va a tener fácil en los estados, pues las encuestas reflejan que la imagen del presidente Andrés Manuel López Obrador ha empeorado, aunado a los errores que cometen los políticos que llegaron por esas siglas.
Y en eso De Las Heras no está tan errado, pues en Tlaxcala la voracidad de algunos políticos de Morena tienen al partido en una crisis de percepción, por el  enfrentamiento  de sus legisladores locales y aliados, la asignación de recursos que entregaron de forma discrecional para promover sus aspiraciones personales, algo que criticaron de los otros partidos, y hoy sin empacho lo hacen, en clara oposición al discurso de quien le deben sus posiciones, que es  Andrés Manuel López Obrador. 

El  calificativo de pendejos que según de ellos tiene la ciudadanía, como lo expresó el propio diputado morenista Víctor Báez. «Que pena que por eso se de esta negociación, los tlaxcaltecas no nos bajan de pendejos, y hasta nos mientan  la madre debido  al pésimo trabajo», fueron las palabras del diputado Víctor Baez López, al referirse a la destitución de su compañera y aliada de Morena, la petista Irma Garay, quien fue removida de la Junta de Coordinación y Concertación Política, igual medida que le aplicaron meses atrás al ex alcalde de Zacatelco.

Los morenistas podrán dar varios argumentos, pero hasta este momento no se sabe con certeza quién es inocente o culpable sobre la denuncia del  presidente municipal de Tecopilco, Olaf Jonathan Vázquez Morales sobre presuntos actos de corrupción atribuidos a la diputada de Morena, Mayra Vázquez Velázquez, quien pidió según al munícipe y a su cabildo, duplicar los costos de los apoyos otorgados a esa comuna  a través del Fondo de Acciones para el Fortalecimiento al Campo.

Si bien el  video fue editado, hay cuestiones que no han quedado claras como la solicitud  de permitir duplicar el costo de los paquetes de herramientas menores con el argumento de que existen costos de operación o bien, que ella asignara a los proveedores de fertilizante, para “cumplir compromisos políticos”.

Morena tendrá que enfrentar sus propios demonios para elegir a su candidato a gobernador, y ahí están los nombres de  Lorena Cuellar Cisneros,  Joel Molina Ramírez, Ana Lilia Rivera, María del Carmen Ramírez García, Dulce María Silva Hernández, y   súmele al actual director general del Infonavit, Carlos Martínez Velázquez.

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Me lo contaron ayer…Dicen que en política nada es casualidad, y que el 2021 tiene mensajes entre líneas.  Llamó mucho la atención la plática  que  que tuvo la Presidenta Municipal Anabell Ávalos Zempoalteca con Julián Velázquez Llorente sobre temas de salud. El hecho no tendría nada de curioso, solo que el ex secretario de salud local era la carta fuerte para gobernador del grupo de Héctor Ortiz Ortiz, y la actual alcaldesa se menciona con posibilidades de encabezar una alianza de partidos como el PRI-PAN-PRD y PAC.

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Retos…Quien esto escribe se define como un hombre de retos y uno de ellos es  un nuevo proyecto denominado La Bestia Política. Comunicación y Poder, espacio desde donde también  seguiré ejerciendo lo que tanto me apasiona que es el periodismo político, y a la vez escribir y analizar sobre el tema del marketing político y gubernamental, área en la que he incursionado en los últimos años.

Gracias a todos aquellos que me siguen en esta columna La Casa del Jabonero. No hay palabras por su confianza. Dios los bendiga.

 

 

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Del semáforo en verde a: ¿escuelas en rojo?

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385 Grados / Tlaxcala / Abelardo Carro Nava / Recientemente, el Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, afirmó que el sector educativo será el último en incorporarse a la Nueva Normalidad; esto, porque a decir de este funcionario, el cuidado de la salud y bienestar de quienes integran las comunidades de aprendizaje son prioridad (Profelandia.com, 20/06/2020); una declaración que me parece de lo más sensata porque, como ya se ha dicho en reiteradas ocasiones, dicho sector educativo, moviliza a diversos actores directos e indirectos. Imaginemos lo que significa la movilización de 36.6 millones de alumnos (SEP, 28/04/2019) a las escuelas de los distintos niveles educativos.

No obstante, lo anterior, ¿qué es lo que se está haciendo en estos momentos para tener un regreso seguro, con un entorno seguro, a las escuelas de la República Mexicana? Porque si bien es cierto que, durante la contingencia sanitaria, la atención estuvo centrada en asegurar que, tanto los estudiantes y maestros siguieran la estrategia “Aprende en casa”, también es cierto que “algo” se tuvo que estar haciendo para que las escuelas pudieran contar con los recursos necesarios que les permitieran ir trabajando con la idea de que las medidas de prevención, al momento de ese regreso a clases, sean una realidad; y bueno, la verdad de las cosas es que, desde mi perspectiva, muy poco, o nada, se está haciendo al respecto. Me explico.

Quienes, por alguna razón de primera necesidad, hemos tenido que salir de nuestros hogares en estos días, nos hemos dado cuenta que las escuelas de nuestra comunidad, municipio o estado, siguen en las mismas condiciones en las que las dejamos en marzo de este año; en algunas, las labores de limpieza de áreas verdes (que es lo que de manera inmediata se puede observar, o he podido observar) han continuado; supongo, que el personal de asistencia o apoyo a la educación, ha continuado con su trabajo; sin embargo, ¿se ha observado la construcción de aulas en las que, como seguramente sabemos, hay hacinamiento en los salones de clase?, ¿se han observado trabajos que permitan contar con una red hidráulica que posibilite este vital líquido de manera continua en las escuelas en las que dicha agua no es constante o, prácticamente, es inexistente?, ¿se han observado trabajos de limpieza y sanitización en esas instituciones educativas?, ¿se ha observado la llegada de material didáctico, de diversa naturaleza, que posibilite el proceso de enseñanza y aprendizaje en los distintos espacios que conforman los centros escolares?, ¿se han observado trabajos de algunas compañías que ofrecen servicio de internet para que se haga uso de este recurso en los meses venideros en todos los salones de clase? Vaya, sobre este asunto, qué es lo que ha informado la Secretaría de Educación Pública (SEP) o el gobierno federal en turno.

En mayo de este año, la SEP informó que, mediante el programa “La escuela es nuestra”, se habían entregado casi 9 mil millones de pesos para rehabilitar escuelas; en su boletín No. 130 se dijo que, la dispersión de recursos, se realiza con base en la matrícula de cada escuela y que, en su primera fase, se implementó en 54 mil 177 planteles de educación básica de mil 931 municipios en zonas de alta y muy alta marginación (SEP, 18/05/2020). Datos que son interesantes sobre los recursos asignados pero que, resultan insuficientes porque, si bien es cierto que estos municipios representan una prioridad, también lo son, aquellos en los que el proceso de urbanización ha generado diversas problemáticas en los planteles escolares.

Ahora bien, en ese mismo boletín se especificó que, hasta ese día, se habían conformado más de 50 mil Comités Escolares de Administración Participativa (CEAP); y también se dijo que la organización, convocatoria, instalación y registro de esos Comités, es operada por los “Servidores de la Nación”; sin embargo, y aunque existe un manual que brinda una orientación al CEAP (versión 2.0.1, consultado el 30/06/2020), así como también, una página que ofrece información sobre dicho programa (consultada el 30/06/2020), la verdad de las cosas, es que no hay otros datos que permitan conocer las empresas a las cuales se están contratando para la realización de algunas obras o para la adquisición de ciertos muebles; peor aún, tampoco se especifica si es que dichos comités, han contratado personal especializado para la realización de los diagnósticos o para la emisión de dictámenes relacionados con la posible construcción de inmuebles en los centros escolares. Los datos pues, pintan un escenario ideal en el que todo funciona y se mueve, casi a la perfección, pero ¿realmente esto ocurre así?, ¿cuál es la responsabilidad del gobierno y de los maestros y padres de familia sobre estos asuntos? Recuerdo que, en su momento, se habló de que los recursos llegarían a las escuelas sin intermediarios, un tema que fue harto polémico en nuestro país, por aquello de la probable corrupción que en antaño se había observado, no obstante, y desde mi perspectiva, al ser un recurso directo, ¿no tendría que existir un mecanismo que asegurara la total transparencia en el manejo de dichos recursos?

Ahora bien, el tiempo sigue su curso, el mismo Secretario de Educación, en este día (30/06/2020), ha difundido un video mediante el cual, agradece a todos los maestros y maestras por hacer posible que el ciclo escolar 2019-2020 concluyera con éxito. Sin embargo, también hasta este día, no se ha presentado un plan educativo que defina líneas claras de acción para ese regreso seguro a las escuelas. Ciertamente, hace unas semanas se habló de un protocolo, que no es un plan educativo como tal, con el que se espera se pongan en marcha ciertas medidas preventivas mediante las cuelas se eviten contagios masivos. ¿Será que el regreso seguro a clases dependerá de los Comités Participativos de Salud Escolar (CPSE)?, ¿cuál es la responsabilidad del gobierno de la República?, ¿cuál es la responsabilidad de los gobiernos estatales?, ¿cuál es la responsabilidad de directivos, maestros, alumnos y padres de familia?

Hace unos días, una profesora me comentó, que la autoridad educativa de su estado les había informado que, una vez que se regresaran a clases, los profesores trabajarían con el grupo que les había sido asignado solo que, una parte de ese grupo, asistiría a la escuela durante una semana y, la otra parte, trabajaría desde casa las mismas actividades que se pondrían en marcha en la escuela; luego, el grupo que estuvo en casa durante esa semana, asistiría al centro educativo y el otro grupo, haría lo propio en casa. Muchos pensarían que es una estrategia sensata; sin embargo, vuelvo al punto con el que inicié estas ideas porque, independientemente del número de alumnos que asistan a los planteles escolares, sabe usted, ¿todo lo que se moviliza a partir de esta estrategia? Y, sabe usted, ¿cuántas carencias se tienen en los centros escolares?

En suma, considero que las autoridades gubernamentales, en lugar de estar grabando videos, tendrían que estar realizando las gestiones, convenios o acuerdos, con diversos sectores a fin de que, durante este receso, se lleven a cabo las acciones que a éstos les competen llevar a cabo. Ciertamente, los CPSE son importantes pero su responsabilidad se ve, y se verá rebasada en escuelas, sencillamente porque a éstas no les han llegado recursos en muchos años.

Referencias:

Redacción Profelandia.com. (20/06/2020). Sector educativo será el último en incorporarse a la nueva normalidad: Moctezuma. Profelandia.com

Recuperado de: https://profelandia.com/sector-educativo-sera-el-ultimo-en-incorporarse-a-la-nueva-normalidad-moctezuma/

SEP. Manual del Comité Escolar de Administración Participativa, versión 2.0.1. Consultado el 30/06/2020. https://sep.gob.mx/dgticDatos/LEEN/escuelas.html

SEP. La Escuela Es Nuestra. Página consultada el 30/06/2020. https://sep.gob.mx/dgticDatos/LEEN/leen_manual.pdf

SEP (18/04/2020). Boletín No. 61. Regresan a clases más de 25 millones de alumnos de educación básica del país: SEP.

Recuperado de: https://www.gob.mx/sep/articulos/boletin-no-61-regresan-a-clases-mas-de-25-millones-de-alumnos-de-educacion-basica-del-pais-sep

SEP (18/05/2020). Boletín 130. Entregó la Escuela es Nuestra casi 9 mil millones de pesos para rehabilitar escuelas: SEP.

Recuperado de: https://www.gob.mx/sep/es/articulos/boletin-no-130-entrego-la-escuela-es-nuestra-casi-9-mil-millones-de-pesos-para-rehabilitar-escuelas-sep?idiom=es

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El «guardián» invade competencias

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385 Grados / Adriana Dávila Fernández, diputada federal / Es preocupante escuchar al presidente Andrés Manuel López Obrador cuando dice que “como cualquier ciudadano” está obligado a denunciar todo acto ilícito, todo intento de fraude, durante el próximo proceso electoral federal del 2021. Vale la pena recordar lo mucho que costó sacar la “mano presidencial” -con todo y la Secretaría de Gobernación- de las elecciones y respetar así el voto de las y los ciudadanos. 

Muchas fueron las quejas y los señalamientos sobre intervenciones presidenciales en estos procesos. De ahí que se haya reforzado, a partir de 2007, la no intervención de los gobernantes de ninguno de los tres órdenes de gobierno, ni siquiera opinando, ya que para todo servidor público lo que no está estipulado en la ley en cuanto a sus competencias, funciones y facultades, lo tiene prohibido. Por eso es que el presidente de México no puede considerarse como un ciudadano más que “pueda opinar y ejercer su derecho de manifestación” en esta materia. Desde el punto de vista constitucional, debe abstenerse de participar.

A decir verdad, el primer mandatario no ha dejado de entrometerse en el proceso electoral 2021, incluso antes de tomar la protesta de su encargo. Desde entonces, como él dice, ha sido el “…guardián para que se respete la libertad de los ciudadanos a elegir libremente a sus autoridades…”. ¿Será por eso que “libremente” conformó un equipo de trabajo, los “siervos de la Nación”, quienes levantaron un censo -con fines de clientela electoral- para otorgar programas sociales a sectores muy específicos de la población (jóvenes y adultos mayores)? ¿Por ello se ha dedicado a echar culpas a la oposición y desde hace unos meses, a la que ha acusado de tener intereses velados para las próximas elecciones, cuando los únicos intereses electorales son los suyos?

Lo cierto es que solo ha prevalecido su “propia constitución y su interpretación de las leyes”, sus iniciativas a modo -que se convierten en “mandato” para Morena y sus aliados- para repartir a discreción el dinero público, su resentimiento y su rencor, desconociendo las facultades que le otorga la única Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que rige para todas y todos los ciudadanos mexicanos.

Si bien el Ejecutivo reconoce que legalmente corresponde al INE vigilar y organizar las elecciones, insiste en justificar su intervención manifestando que no tendrá ninguna injerencia ni en este órgano ni en el Tribunal Electoral. ¡Qué rápido olvidaron los que fueron oposición ayer, la exigencia de que el presidente en turno ni siquiera podía ‘opinar’ al respecto! No se han cansado de desdeñar la importancia de este organismo en la historia de nuestra democracia; solo se han dedicado a desprestigiar y minimizar su función.

Desde la primera vez que el candidato López Obrador perdió la Presidencia de la República en 2006, se empeñó en desconocer los resultados oficiales del entonces Instituto Federal Electoral; fue constante su intento por desacreditarlo, terminar con la autoridad electoral, con la credibilidad institucional y poner en tela de juicio todas sus resoluciones; es decir, a lo largo de 18 años de campaña, ha cuestionado, criticado, puesto en duda y desafiado a los responsables de los procesos electorales.

Con su triunfo en el 2018, reconocido por esta autoridad electoral federal, aseguró que la venganza no había sido ni sería el motor que detonaría las decisiones del gobierno. Sin embargo, sus acciones se asemejan mucho a represalias autoritarias. En distintas formas y con mensajes diversos, ha buscado imponer su «modelo de autonomía», consistente en el reparto de cargos a personas cercanas, ligadas, vinculadas y comprometidas con los intereses de su gobierno y la «regeneración institucional», convirtiendo este proceso en un burdo escenario de conflictos de interés. Comprobaremos de qué está hecho este gobierno con la próxima elección de cuatro consejeros electorales, discusión que se dará en breve.

Tal parece que el INE no tendrá un camino fácil en lo que queda de esta administración, puesto que es el enemigo identificado de este sexenio. Ha padecido el recorte del presupuesto 2019 y 2020 para cumplir con lo que la ley le mandata; ha sido cuestionada su autonomía, independencia y efectividad, e incluso ha tenido que denunciar a la Secretaría de Economía (SE) por intentar usurpar sus funciones, al permitir que el Instituto Mexicano de Normalización y Certificación (IMNC) realice una consulta pública para revisar normas relacionadas con procedimientos electorales, acto en sí mismo violatorio del orden constitucional y la legislación electoral vigente.

El presidente debe estar fuera de la elección. Debe entender que este es un asunto en el que solo participan candidatas y candidatos de partidos políticos, independientes y quienes votan, las y los ciudadanos. Como diría el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, “México ya tiene un guardián de las elecciones, un organismo constitucional autónomo que es garante de nuestra democracia”.

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